Crecen las versiones de que se alejaría después de diciembre
Una de los desafíos que tendrá Cristina Kirchner si decide buscar su reelección en las elecciones del 23 de octubre será diseñar un nuevo gabinete. Julio De Vido podría alejarse el 10 de diciembre del Ministerio de Planificación Federal, por motivos personales, aunque la Presidenta consiga otro mandato de cuatro años.
Fuentes oficiales de Planificación desmintieron en forma categórica una presunta decisión tomada de alejarse. Pero en estricta reserva altos funcionarios de la Casa Rosada, allegados al ministro y empresarios del área de la construcción con fuerte llegada a De Vido comentan su eventual retiro como un secreto a voces.
¿Cuáles serían las razones? Según fuentes oficiales, el ministro sufrió el desgaste de ocho años de gestión, que le depararon peleas y causas judiciales, y padece preocupaciones personales que lo empujarían a alejarse del cargo.
Fuentes allegadas a la presidenta Cristina Kirchner señalan que De Vido desempeña un papel clave: es el negociador natural con gobernadores peronistas, intendentes, sectores empresarios y con el secretario general de la CGT, Hugo Moyano. "¿Cómo puede prescindir de De Vido?", se preguntaron.
La Presidenta está cada vez más cerca de anunciar su intención de buscar su reelección en las elecciones nacionales de octubre. "Pase lo que pase, sea o no reelegida, De Vido se irá en diciembre", señaló a LA NACION una alta fuente del Gobierno que tiene trato diario con el ministro.
En Planificación intentan bajar el tono a los crecientes rumores. "De Vido es miembro fundador del proyecto y hará lo que diga la Presidenta, que tiene en sus manos la decisión final", dijo un vocero del ministro.
La Presidenta, por ahora, actúa como si De Vido fuera a quedarse. La semana pasada, le pidió que participara de la reunión por el diálogo social con los empresarios de la Unión Industrial Argentina (UIA). Y también estuvo con los sindicalistas que visitaron la Casa Rosada.
Vox pópuli
"Entre los empresarios es vox pópuli que De Vido se iría. Y ellos lo lamentan bastante porque con él se puede hablar", dijo a LA NACION una fuente del sector de la construcción.
Cristina Kirchner conversa del futuro gabinete con el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, quien junto con el jefe de la SIDE, Héctor Icazuriaga, se convirtió en su confidente de la política y hombre fuerte del Gobierno, con frecuentes incursiones a Olivos. Zannini es un adversario interno histórico de De Vido (a quien le atribuye una marcada inclinación por el "pejotismo", en referencia a su trato con los caudillos peronistas históricos).
"La feroz pelea interna lo desgastó", señalaron en la Casa Rosada. La posible ausencia del ministro de Planificación Federal obligaría a la Presidenta a buscar un reemplazante para después de diciembre en un cargo que trata temas muy sensibles. Y, sobre todo, una caja multimillonaria.
Otra posible baja en el Gabinete es la de Amado Boudou. El ministro de Economía, si resulta bendecido por la Presidenta, podría pelear por la jefatura de gobierno de la ciudad de Buenos Aires o podría ser candidato a vicepresidente, sostienen en la Casa Rosada.
El jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, después del recorte de poder que sufrió el último verano, suele comentar que podría buscar una salida institucional: presidir la Cámara de Diputados de la Nación tras competir en la lista bonaerense del Frente para la Victoria. La presentación de su último libro hizo pensar a muchos en la Casa Rosada en que había organizado un "lanzamiento político". Y que los cientos de asistentes del kirchnerismo en la Feria del Libro (para la presentación de su obra, Zonceras argentinas y otras yerbas) tenían la bendición presidencial.
Si Aníbal Fernández se retira de su actual cargo, De Vido podría aparecer como un candidato a reemplazarlo, sostienen algunos de los que consideran imposible que se retire de un futuro gobierno de signo kirchnerista.







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