"Cualquiera puede encabezar", dijo a Diagonales el intendente de Pila, Gustavo Walker, al analizar el escenario político. Sus candidatos a gobernador, sus aspiraciones, Macri, Massa y Binner.
Cree que una fórmula compartida entre el actual gobernador bonaerense Daniel Scioli y el ministro de Transporte, Florencio Randazzo –sin importar el orden- sería lo ideal, y destaca tanto la gestión del actual intendente de Berazategui, Patricio Mussi, como la del director ejecutivo de la Anses, Diego Bossio, a quienes coloca a la cabeza de sus preferencias en la Provincia: “Si acertamos en el candidato a gobernador, aseguramos la victoria presidencial en primera vuelta”, afirma. De su distrito destaca la seguridad, la salud y el equilibrio económico, y asume que la oposición en el Concejo Deliberante veta indiscriminadamente cualquier iniciativa del ejecutivo. No cree en las limitaciones por ley a la reelección indefinida, pero si en la legitimación en los votos, al tiempo que opina de Massa, Macri y Binner. Gustavo Alfredo Walker, enrolado en el Frente para la Victoria (FpV), con una larga trayectoria como concejal e intendente de Pila, responde en una entrevista a fondo con Diagonales.
- ¿Cuáles son los grandes problemas a enfrentar en su distrito? ¿Y cuáles quisiera dejar saldado antes de dejar el cargo?
- Tenemos controlado muy bien el tema de la inseguridad, casi no se registran delitos. Lo mismo sucede con la salud. Como imaginará, quisiéramos dejar el tema de las inundaciones solucionado, pero el cambio climático no depende sólo de nosotros. Por eso apuntamos a la concientización sobre el medio ambiente. En ese sentido estamos reforestando e intentando tener los caminos y las cunetas en óptimo estado. Todo indica que este año también habrá muchas lluvias.
- ¿Cómo define la relación que desde el municipio tiene con la Provincia? ¿Cuál o cuáles son los mecanismos y qué dificultades advierte?
- La relación es fluida, tengo buen diálogo. Sabemos que en la Provincia escasea el presupuesto y no siempre lo que pedimos puede ser transferido. Por eso mismo es que resalto la comunicación y la ayuda que el ministro Julio De Vido aporta al distrito: un distrito equilibrado económicamente, agua, cloacas y casa terminadas, 325 mil cabezas de ganado, puentes y caminos en buen estado. No es poco.
- ¿Cómo es la relación con la oposición en su distrito? ¿Puede mejorarse?
- Mire, me identifico con el lema que dice “que el gana gobierna y el que pierde ayuda”. Cuando me tocó ser oposición siempre traté de respetarlo. La realidad es que el Concejo está actualmente compuesto de cuatro oficialistas y dos bancas ocupadas por el Frente Renovador. La UCR ha desaparecido como espacio en el recinto. Por su composición no tenemos mayores inconvenientes. Pero igual se oponen indiscriminadamente. Todo lo que esta gestión propone, ellos la votan en contra.
- ¿Cuál es el candidato a nivel provincial que, a su juicio, representa mejor el modelo de Provincia que usted pretende?
- Patricio Mussi y Diego Bossio son los que mejor están perfilados. El intendente de Berazategui está llevando adelante una gran gestión en un distrito complejo y el presidente de la Anses lo mismo en lo suyo. Es sin dudas, un gran gestor y un gran economista que a pesar de su juventud, tiene un conocimiento y una experiencia importantísima. Si el FpV acierta con el candidato a gobernador, asegura el triunfo en las presidenciales en primera vuelta.
- ¿Y a nivel nacional?
- Creo que tanto el gobernador Scioli como Randazzo, son impecables para encabezar cualquiera de los dos, la fórmula presidencial. Particularmente, opino que ni Rossi ni Urribarri tienen chances, pero no por falta de capacidad sino de posicionamiento y conocimiento de la gente.
- ¿Cuál es su aspiración personal a corto y largo plazo? ¿Le gustaría ser gobernador, se ve comandando la Provincia?
- Claro que me gustaría ser gobernador, no le tengo miedo a la Provincia, pero la prioridad la tiene mi municipio. Creo haber sido un dirigente político probo y tengo el apoyo de la gente. En lo inmediato, voy por otro período en Pila.
- ¿Cree que se está dando la renovación de dirigentes en la política? ¿En qué medida? ¿Es suficiente, va muy lento?
- Por supuesto que existe la renovación. Es un hecho. Gente como Mussi y Bossio, son un claro ejemplo de lo que digo. Tampoco creo en las oleadas repentinas. Los crecimientos deben ser de a poco y sostenidos. Un “combo” entre la juventud y los que peinamos canas, me parece la fórmula adecuada para cualquier gestión exitosa.
- ¿Está de acuerdo con la reelección indefinida de intendentes, de concejales, o cree que habría que limitar el número de períodos, como sucede para la presidencia?
- A ver. No es lo mismo un intendente que gana consecutivamente con un 30, 35 por ciento que otro que triunfa con el 60%. Los dos están dentro de la legalidad, pero la legitimación es otra cosa. Y en ese sentido la Ley orgánica de municipios debería ser revisada y no sólo por esto.
- ¿Cuál es la razón por la que los partidos políticos salen a buscar figuras públicas en ámbitos no políticos para ocupar cargos?
- Casi siempre la figura pública es buscada para apuntalar una lista. Particularmente no me gusta, pero uno de los ejemplos de alguien de fuera de la política que al día de hoy es uno de los precandidatos a presidente con mayores posibilidades es Scioli.






Comentá la nota