Es la condición para que el FMI no forme parte de la negociación
El mensaje que el Club [agrupa a países acreedores de la Argentina] le envió al Gobierno la semana pasada aclara que la oferta deberá negociarse en forma unificada, dijeron a La Nacion fuentes diplomáticas.
La carta que llegó de París no contiene ningún elogio al país, pese a que en su mensaje por cadena nacional la presidenta Cristina Kirchner dio a entender lo contrario. Después del anuncio argentino, la primera reacción oficial surgió de Estados Unidos, que anoche apoyó la intención de llegar a un acuerdo y consideró posible lograrlo sin la participación del FMI.
El texto que sirvió como disparador para el anuncio indica que "el Club de París tomó noticia de los anuncios del ministro de Economía, Amado Boudou, quien varias veces dijo que quería arreglar la deuda con el Club tras el canje de la deuda" con los bonistas en default. Terminada esa operación, los diplomáticos de los principales países acreedores de esta deuda, que permanece en default desde 2001, comenzaron a ponerse impacientes ante la falta de un plan de pago.
Por eso, el mensaje que primero llegó por correo electrónico y luego por carta sostiene que "el Club espera una propuesta realista de la Argen-
tina". En forma deliberada, no se definió en la misiva el alcance del término "realista", para que forme parte de las negociaciones técnicas que ahora deberían comenzar en París, primero, determinando el monto exacto de la deuda de cada país.
De todos modos, desde Washington, varias capitales de Europa y Japón, fuentes diplomáticas dejaron trascender que no aceptan el plazo de cinco años con el que Boudou intenta comenzar a negociar.
Del otro lado, Boudou ayer dijo en declaraciones radiales que el pago no se haría en un solo año. Por la noche, dio a entender también que no se pagaría con las reservas del Banco Central, por lo que optaría por el camino de la emisión de deuda.
"Primero vamos a ver cuál va a ser el plan de pagos y después vamos a ver cuáles van a ser las mejores fuentes de financiamiento", dijo anoche en la Casa de Gobierno.
También, dijo que ya le respondió la carta al secretario general del Club, Ramón Fernández.
Estados Unidos dejó trascender que podría aceptar un cronograma de hasta dos años sin la intervención del Fondo Monetario.
El Gobierno puede utilizar el período de "conciliación de cifras" como un elemento adicional para demorar los plazos de repago.
Según la página del Club de París, en diciembre pasado la deuda de la Argentina era de US$ 6868 millones; el Ministerio de Economía, en cambio, contabiliza un pasivo de US$ 6652 millones.
Luego de solicitar que la propuesta tenga un tinte realista, el mensaje firmado por la secretaría general del Club aclara que "puede considerar una opción informal sin el Fondo Monetario Internacional".
Este fue el elemento que el Gobierno subrayó como una victoria política: sacar al FMI del medio, aunque eso implique que tiene que pagar en un período más breve.
Al afirmar que el Club "puede" tomar esta vía -como alternativa, pero no como obligación-, los acreedores dejaron una puerta abierta para retomar el patrón de acuerdos tradicionales que requieren la participación del FMI si no están de acuerdo con la oferta argentina.
En la carilla que ocupa la carta también se hace otra suave advertencia: el país debe abandonar su táctica de seducción individual y "negociar dentro del Club".
El antecedente que pesa en términos negativos en ese sentido es el pago de la Argentina a España de US$ 1000 millones -deuda contraída durante la ayuda financiera recibida a fines de la convertibilidad- que se arregló en forma bilateral y que provocó fuertes quejas por parte de otros acreedores oficiales.
En los últimos meses, el equipo económico había buscado flexibilizar la dura posición de los acreedores más relevantes en forma separada, pero se topó con una clara negativa en Alemania, cuando la presidenta Kirchner se reunió en octubre con la canciller Angela Merkel.
Tampoco prosperó la idea del Gobierno de realizar la negociación a través del banco francés Lazard, que había ofrecido sus servicios para llegar a una solución.
De hecho, un año atrás Boudou expresó que había pensado en pagarle al Club con un bono a cinco años, una idea que había surgido de esta entidad financiera y que fue rápidamente desechada por los acreedores oficiales.
A raíz del fracaso de esas gestiones, la Presidenta anteayer pudo decir con orgullo que "no hay comisiones, ni bancos, ni empresas" que participen de esta negociación.
"Momento excelente para el acuerdo"
El ex presidente del Banco Central Mario Blejer calificó de "un avance muy interesante" para el país el inicio de las negociaciones con el Club de París para cancelar la deuda en default, sin la intervención del FMI.
El economista consideró que "no habría ningún inconveniente" en cancelar los cerca de US$ 7000 millones en un plazo breve. "Se está hablando de una cantidad de dinero que no es muy elevada, de forma que si esto se piensa pagar en un tiempo corto, realmente no habría ningún inconveniente en un acuerdo", indicó Blejer a radio El Mundo. Este, opinó, "es un momento excelente para este acuerdo".
* Carta: los acreedores le pidieron al Gobierno que presente una propuesta formal para pagar, tras nueve años de default.
* Concesión: sólo si la Argentina presenta un plan razonable podría evitar la supervisión del FMI.
* Plazos : El ministro Boudou dijo que no se pagará en un solo año los US$ 7000 millones. Podría ser en 2 o 3 años.




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