En un día tan especial, los conflictos quedaron de lado

En un día tan especial, los conflictos quedaron de lado
La clase dirigente fue unánime en destacar la visita presidencial ayer en Curuzú Cuatiá. El Gobernador llegó tarde al desfile vespertino por cumplir con agenda oficial en un paraje de Monte Caseros.
Radicales y peronistas compartieron palco ayer por la tarde en la antesala a la llegada de la presidente Cristina Fernández. Frente a la plaza principal Manuel Belgrano, sobre la calle Berón de Astrada, la dirigencia política provincial presenció un desfile temático conmemorativo a los 200 años de vida de Curuzú Cuatiá.

No sólo la ciudad estuvo vestida de multicolores, literalmente, por las miles y miles de banderas con los colores amarillo, rojo y azul -insignia de la ciudad- y por la enseña celeste y blanca.

También el palco oficial mostraba diversidad de colores, representados por los actores políticos de diferentes partidos que estuvieron presentes. Algunos fueron invitados especialmente para los actos, y otros son habitantes ilustres que hoy tienen responsabilidades institucionales.

Encabezado por la intendente Alicia Locatelli, los jefes comunales de Mercedes, Jorge Molina; de Paso de los Libres, Eduardo Vischi; de Goya, Ignacio Osella; de Monte Caseros, Eduardo Galantini; mezclados con liberales como la senadora nacional Josefina de Mathó y el ex subsecretario de Turismo, Facundo Palma, observaron el extenso desfile iniciado pasadas las 16 y concluido entrada la noche.

El último en llegar fue el gobernador Ricardo Colombi. Diez minutos antes de las 18 el mandatario arribó al lugar secundado por el ministro de Gobierno y Justicia, Gustavo Valdés.

“Estamos muy contentos de compartir esta fiesta con toda la gente”, dijo a “época” desde el palco y pidió seguir “más tarde” la charla con éste y otros medios.

El Mandatario se retrasó porque tuvo actividades oficiales en Estación Libertad, paraje cercano de Monte Caseros donde inauguró refacciones en una escuela.

Al igual que el Gobernador, todos los presentes coincidieron en resaltar la presencia de la Jefa de Estado. “Debemos dejar de lado las cuestiones partidarias y políticas”, dijo Meabe de Mathó durante el evento vespertino.

La senadora nacional agregó que sobre la presencia de Cristina Fernández, “es un gesto y un hecho histórico. No solamente para Curuzú sino para toda la provincia”.

Al menos por un momento histórico -el bicentenario de la ciudad- se olvidaron de sus diferencias dogmáticas, ideológicas y dejaron a un lado las habituales críticas que se propinan desde los diferentes modelos políticos que cada uno de estos sectores representan, bajo la atenta mirada de la sociedad curuzucuateña que fue la verdadera dueña de la fiesta.

Uno de sus integrantes ilustres, el actual presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de la Provincia, Carlos Rubín, destacó “el momento histórico” que vivió estos días Curuzú Cuatiá. “En este día tan especial -por ayer- la sociedad nos dice que nos unamos, que vivamos con armonía y que trabajemos en conjunto para sacar a Corrientes adelante. Sobre todo los que tenemos responsabilidades institucionales”, dijo a “época” el titular de la Alta Corte de Justicia correntina.

“Esta fiesta de nuestra ciudad es más linda que las últimas sesiones en la Cámara”, ironizó el diputado nacional correntino, Lucio Azpiazú (UCR), otro de los curuzucuateños hoy con responsabilidad institucional.

Azpiazú, quien es un legislador muy crítico del Gobierno nacional, reconoció que lo sorprendió que la presidente Cristina Fernández haya engalanado ayer la fiesta de esa ciudad correntina.

“Como curuzucuateño, la verdad que es un orgullo que esté aquí. Que recorra el interior, como en esta ciudad en la que nunca estuvo”, dijo a “época” el legislador, quien fuera presidente de la Sociedad Rural de Curuzú.

En todo momento Azpiazú cuidó el discurso, respetó la investidura y hasta festejó la visita de Cristina Fernández a su ciudad natal. “Es un placer para nosotros que la Primera Mandataria del país visite nuestra ciudad”, agregó, aunque también aclaró que eso “no ablanda” su corazón político.

Opinó que la visita de la Presidente “es un reconocimiento a Curuzú Cuatiá, con su peso histórico, como una de las ciudades del bicentenario nacional. En este momento de fiesta vamos a estar unidos y dejaremos las diferencias para más adelante. Ya habrá tiempo, de aquí a las elecciones 2011”, agregó.

Otro radical, el senador nacional Eugenio Nito Artaza dijo a “época” que lo sorprendió gratamente que Cristina Fernández se hiciera un tiempo para compartir la fiesta histórica con los curuzucuateños.

“Sobre todo en este momento particular y difícil que está pasando”, destacó Artaza, en referencia al fallecimiento de su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner. “Puede ser un signo de madurez en la convivencia política que debemos tener en la provincia y el país, que en este bicentenario de Curuzú estemos participando los representantes políticos de todas las extracciones. Y la verdad, como correntino, nos da orgullo recibir a la Presidente”, agregó Artaza.

“Estoy muy sorprendido con esta sociedad, este pueblo, que festeja sus 200 años de historia participando y apropiándose de la fiesta. Es un orgullo para todo Corrientes”, agregó el senador nacional radical.

El presidente del Partido Justicialista (PJ) de Corrientes, Rubén Pruyas, dijo que siente “un especial orgullo, porque es una administración peronista a la que le tocó el privilegio de festejar el bicentenario de Curuzú, que además está coronada con la visita de la Presidente”, respondió a este diario.

Al igual que Aspiazú, Pruyas opinó que la visita de Cristina Fernández “además de un reconocimiento es la inserción de Corrientes en el esquema nacional. Una muestra de la importancia y el aprecio que le tiene la Presidente a los correntinos, el mismo amor que le tenía a nuestro pueblo Néstor Kirchner”, señaló.

El diputado provincial del PJ, Carlos Rubín -ex intendente de Curuzú Cuatiá y esposo de la jefa comunal de esa ciudad- se sumó a la conversación con este diario y confesó que a él no le sorprendió que la Mandataria nacional llegara ayer a esa ciudad. “No fue un sorpresa, porque siempre la Presidente recorre todo el interior del país llevando adelante su política federal de administración. Nos había prometido que iba a estar con nosotros en esta fiesta histórica, y cumplió”, dijo.

De lo que sí están sorprendidos, tanto peronistas como radicales y dirigentes de otros partidos, es de la fortaleza espiritual de Cristina Fernández de Kirchner, que a semanas de haber perdido a su marido y compañero político, tenga fuerza y tiempo para llegarse a una ciudad del interior, con la que ayer compartió por más de dos horas un momento histórico.

Así, la llegada de Cristina Fernández de Kirchner, por primera vez como mandataria a la provincia, logró lo que suele ser una quimera en Corrientes: convivencia política más allá de las ideologías y colores políticos.

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