¿QUÉ PASÓ CON LAS ESCUCHAS?

El único miembro del Gobierno nacional en referirse al procesamiento de Amado Boudou fue el jefe de Gabinete Jorge Capitanich, quien hizo referencia al procesamiento del jefe de Gobierno Mauricio Macri por las escuchas ilegales y la no concreción del juicio político. Ahora bien, más allá del tenor del delito adjudicado, adnciudad.comrecuerda cómo se actuó institucionalmente con Macri en la Ciudad.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, evitó defender a Amado Boudou, luego de que fuera procesado por el juez federal Ariel Lijo en la causa en que se investiga la supuesta apropiación de la imprenta Ciccone.

Luego, el ex gobernador de Chaco criticó con dureza a los medios de comunicación por el "tratamiento inequitativo y desigual" del caso Ciccone, respecto del procesamiento del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, en la causa por las escuchas ilegales.

"También se observa que los mismos opositores que se expiden sobre esta causa [Boudou], no lo hacen en el mismo sentido que en la causa de Macri", indicó, al ser consultado sobre los referentes del arco no oficialista que impulsan el juicio político al Vicepresidente.

Si bien los delitos que se les atribuyen Boudou como Macri tienen diferentes características, ambos están procesados, con lo cual hay que analizar cómo se actuó institucionalmente en el caso del Jefe de Gobierno.

Luego del procesamiento de Macri (fue dictado el 14 de mayo de 2010 en primera instancia y el 15 de julio fue ratificado por la Cámara Federal) la oposición convocó a una sesión especial. La misma se llevó a cabo el 20 de julio de 2010 y duró casi tres horas, donde se consideraron cinco proyectos al respecto: la creación de la comisión investigadora, la invitación para que Mauricio Macri concurra al recinto, el juicio político, la declaración solicitando la licencia del Jefe de Gobierno y el pedido para acceder a una copia de la causa por las escuchas telefónicas ilegales.

Ninguna consiguió los votos suficientes para ser sancionada (el PRO sentó a 20 diputados, con lo cual la oposición tenía que conseguir 40 votos positivos), pero las iniciativas que más apoyo cosecharon fueron la que proponía la creación de una comisión investigadora y la que planteaba la interpelación de Macri. Ambas lograron 31 votos positivos y 20 negativos.

Luego se ubicó el proyecto que solicitaba que se girara el expediente a la Legislatura que obtuvo 29 votos afirmativos, 20 negativos y 2 abstenciones.

En tercer lugar quedó la declaración pidiendo la licencia de Macri, que logró 20 votos positivos, 23 negativos y 8 abstenciones.

En tanto, el proyecto que menos adeptos tuvo fue el pedido de juicio político al Jefe de Gobierno, impulsado ni más ni menos que por Aníbal Ibarra. La propuesta sólo consiguió 17 votos positivos (Diálogo por Buenos Aires y Proyecto Sur), 22 negativos y 12 abstenciones.

Dos días después, el macrismo presentó su propio proyecto pidiendo el inicio del proceso de juicio político a Macri no por la causal de mal desempeño sino por la comisión de los delitos que le imputa el juez Norberto Oyarbide en la causa por las escuchas ilegales.

El jueves 12 de agosto de 2010, la Legislatura porteña aprobó el pedido de remisión de la causa judicial por unanimidad, mientras que la invitación al jefe de Gobierno Mauricio Macri para concurrir al recinto de la Legislatura el 24 de agosto se sancionó por 36 votos afirmativos y 24 negativos, algo que se concretó un día antes.

En tanto, la creación de la comisión investigadora se aprobó en general por 36 votos positivos y 24 negativos, con un error que después debió ser subsanado (ver nota).

Luego se votó el despacho de mayoría recomendando el archivo de los proyectos de juicio político a Mauricio Macri. La votación resultó: 33 afirmativos, 17 negativos y 3 abstenciones (6 diputados del PRO decidieron no votar por ser parte de la Sala Juzgadora).

Por último, se sometió a votación el proyecto solicitando la licencia de Mauricio Macri. El archivo de la iniciativa se decidió por 32 votos positivos, 21 negativos y 4 abstenciones.

El trabajo de la Comisión Investigadora tuvo altos y bajos. Finalmente, luego de cancelaciones y chicanas, hubo 32 reuniones y comparecieron 48 testigos. Sus recomendaciones fueron expuestas el jueves 16 de diciembre en el recinto, mayoritariamente señalando a Macri como responsable político de las escuchas.

Sin embargo, en dicha oportunidad el PRO quiso aprovechar el momento y someter a votación nuevamente el inicio del proceso de juicio político sabiendo que los votos estarían a su favor pero la oposición no estuvo de acuerdo. Finalmente el proceso quedó en la nada.

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