La presidenta Cristina Kirchner está molesta por el alto perfil y estilo del ministro Ricardo Casal. Lo ven muy cerca de los jueces y policías. Scioli lo defiende
En medio del tira y afloje también cobró protagonismo el periodista y titular del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), Horacio Verbitsky, cercano a la presidenta Cristina Kirchner y consejero informal en materia de seguridad.
Verbitsky y Casal mantienen una pelea sorda, debido a que cada uno representa posturas antagónicas con respecto a las políticas de seguridad. Esto esta claramente reflejado en la impronta que tiene la cartera bonaerense y el joven ministerio que comanda Nilda Garré.
En la Casa de Gobierno insistieron en que no se trata de una embestida contra Scioli, sino que el malestar de la presidenta Cristina Kirchner es por el alto perfil y estilo del ministro provincial. En cambio, otro sector del gobierno no disimuló el malestar con el manejo del área de Seguridad y se quejaron del aval del gobernador a su funcionario.
El enojo con Casal no es nuevo. En el kirchnerismo lo consideran un dirigente con fuertes vínculos con cúpula de la Policía Bonaerense y con jueces de la provincia, que no le permiten ejercer un control político sobre esas estructuras, argumentaron en la Rosada.
Casal cuenta con autonomía política para moverse en su área, que incluye un alto perfil mediático. Desde que asumió en el cargo buscó moverse con libertad y hacer crecer su figura en el escenario bonaerense, remarcó un funcionario K.
Cada aparición de Casal en los medios hacen irritar a la Presidenta y sus colaboradores en Seguridad. Pero la gota que rebasó el vaso fue la exposición y el manejo, que en el Gobierno lo calificaron como deficiente, en los casos de los rastrillajes de Julio López, la muerte, por represión policial, de dos jóvenes en José León Suarez tras el descarrilamiento del tren que transportaba autopartes y, en particular, las declaraciones sobre los efectivos bonaerenses que asistieron a los cursos contra el terrorismo en El Salvador financiados por el Gobierno de Estados Unidos.
En el gobierno de Scioli, en tanto, respaldaron al ministro y descartaron que en lo inmediato pueda haber cambios en la cartera de seguridad.
En un fuerte gesto, Casal intervino ayer la comisaría de José León Suárez y 15 policías fueron puestos a disposición de la Justicia, en el marco de la causa en la que se investiga la muerte de los dos jóvenes durante la represión policial tras el descarrilamiento del tren.






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