Escenario político: recuperar centralidad frente al equipo de Milei, el gran desafío

Escenario político: recuperar centralidad frente al equipo de Milei, el gran desafío

Los adversarios internos de Juntos, Moirano y De Leo, deberán trabajar duro para reagruparse. En el peronismo, lo mismo entre Susbielles con Mas y Nievas. El rival a vencer: el liberal Liberman.

Por: Maximiliano Allica.

Bahía Blanca está frente a un escenario de tercios, un panorama inédito para una elección ejecutiva desde 1983 para acá. Pero es exactamente así: los números de las PASO dejaron a tres fuerzas con chances reales de ganar.

En principio, el liberal Oscar Liberman apunta a volver a ser el candidato más votado el 22 de octubre (en primarias logró el 27,54%), aprovechando el impulso que le pueda dar Javier Milei, el hombre que hoy domina la agenda política nacional y que en nuestra ciudad descolló en los barrios populares. Su estrella, coinciden en todas partes, sigue en ascenso.

A su vez, Juntos por el Cambio volvió a resultar el sello más elegido en Bahía, con 33,58%, pero la ganadora de la interna Nidia Moirano obtuvo una victoria ajustadísima con el 17,14% versus los 16,44% de Andrés de Leo, caudal que necesitará conservar para ser altamente competitiva en las generales.

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Y, en Unión por la Patria, el máximo referente Federico Susbielles alcanzó el 24,82%, con lo cual precisa retener los 6,43% que sumaron Sebastián Mas y Leandro Nievas, sus adversarios en las PASO, para partir de un 31,25% que lo mantenga en carrera.

Vistos esos números, el análisis de lo que viene merece un desdoblamiento. Por un lado, poner la lupa sobre los acuerdos políticos, es decir, cómo se reagruparán las dos grandes coaliciones intentando que no se les fuguen votos de los perdedores internos. Por el otro, proyectar cuántos electores no acompañaron a ninguno de los tres espacios principales para entender cómo se puede mover el tablero dentro de dos meses.

Las primeras señales de que las reconfiguraciones políticas no serán sencillas las expuso Andrés de Leo. Ante la paridad en la primaria de Juntos, que sorprendió a la mayoría porque Moirano tenía en Patricia Bullrich a un tractor más fuerte que Horacio Rodríguez Larreta, el lilito reclamó cambios inmediatos en la lógica de poder del oficialismo municipal. Y no solo lo hizo en privado, también se soltó con un posteo en redes, pocas horas después de una cena con sus contendientes del Pro donde, evidentemente, no se limaron todas las asperezas.

"Nos piden que estemos juntos, pero esta fuerza se llama Juntos por el Cambio. Y vamos a estar juntos, si hay cambios. Nosotros vamos a exigir esos cambios porque es lo que votó la ciudadanía", lanzó el senador ante un amplio grupo de colaboradores.

No se privó de compartir el video.

Las principales diferencias, al parecer, no las tiene con Moirano. Desde hace bastante tiempo, De Leo viene presentando quejas sobre el estilo de conducción del intendente Héctor Gay. De hecho, más de una vez la Coalición Cívica demoró proyectos del Ejecutivo en el Concejo Deliberante por cuestiones de forma y fondo. "Queremos más explicaciones, no vamos a acompañar cualquier cosa solo porque viene de Alsina", se les escuchó decir en esas oportunidades.

El domingo de primarias, con los centros de votación ya cerrados pero aún sin los datos oficiales del escrutinio, en el local de calle Estomba había alusiones al jefe comunal como una suerte de "Gustavo Bevilacqua parte II". Le imputan que, al igual que su antecesor en el último tramo de gobierno, Gay ya tendría su mente fuera de la gestión, por lo tanto le reclaman más actividad y una mayor participación de sus socios políticos en las decisiones troncales. "Que sea un verdadero gobierno de coalición, cosa que nunca existió pero hoy lo piden las urnas", dicen.

Al margen de esos entredichos, y suponiendo que podrían resolverse, cabe preguntarse de qué modo el legislador provincial y su principal adlátere en esta elección Fabiana Ungaro (ahora número 2 en la lista de concejales de Moirano) contribuirán en la nueva campaña de Juntos.

Existe una estimación en el oficialismo municipal de que la mitad de los votantes que optaron por De Leo se quedarán, sin dudar, dentro de esa alianza. La mitad restante hay que salir a trabajarla en la calle.

¿Cuánto influirá una campaña muy activa del tándem De Leo-Ungaro en favor de Moirano? Salvo escasísimas excepciones, ningún dirigente tiene una valija con votos que la lleva donde quiere. La gente, cada vez más, vota como mejor le parece según el momento. De todos modos, hay algo que es obvio: todo aporte suma. En una recta final tan pareja, cualquier granito de arena que pongan los lilitos puede ser valioso y JxC necesitará mucha actividad de todas sus figuras, incluyendo a Gay y Lorenzo Natali, quienes recién saltaron a la cancha sobre el filo de las PASO para respaldar a Moirano.

La imagen de la dupla Gay-Lorenzo junto a Fabiana Ungaro en una campaña electoral ha sido el sueño húmedo de más de un armador en los últimos años. Juntos por el Cambio podría materializarla. Sin embargo, en el actual escenario tal vez esa foto tenga una debilidad: es un terceto que no representa en absoluto el tono disruptivo que demanda el clima de época. Por lo pronto, seguro que no conmoverá a ningún sub 30.

Por último, pero no menos importante, Juntos por el Cambio necesita que Patricia Bullrich crezca mucho de acá a octubre para que arrastre hacia arriba a su candidata bahiense. En el escenario actual, con un Milei tan adueñado del discurso de la derecha, la exministra de Seguridad aparece desteñida, casi una opción de centro. Una de las grandes incógnitas es cómo se reconvertirá, ya que necesita mantenerse derechizada y, al mismo tiempo, seducir a los votantes de la moderación larretista para consolidar la base de la alianza. Misterio.

En Unión por la Patria tampoco habría que suponer que los votos de Mas y Nievas se alinearán automáticamente detrás de Susbielles. Seguramente la mayoría quedará dentro del frente, pero a más de uno habrá que ir a convencerlo.

A diferencia de sus vecinos de JxC, en el peronismo sí existe una voluntad manifiesta de los cabezas de lista de colaborar para que el partido recupere el gobierno municipal. Pero eso no anula la validez de la regla anterior: ningún dirigente es el Flautista de Hamelin de sus votantes.

De hecho, hay conductores gremiales que apoyaron a Mas y que ahora, por más que se lo pidan, no trajinarán la campaña en favor del presidente del Puerto. Tampoco pondrán obstáculos, pero en el fondo no verían con malos ojos que una derrota de la principal corriente justicialista local, el susbiellismo, obligue a reordenar a todo el PJ en lo sucesivo.

Susbielles, eso sí, cuenta con un elemento que el resto de los candidatos no. La gran mayoría de los sufragios de UxP son de él, lo cual le permitió ser el único competidor en carrera que superó a los postulantes nacionales de su espacio. En términos estrictamente individuales, arranca desde un lugar mejor que la oficialista Moirano.

Su gran problema en octubre será el mismo que en agosto, aunque potenciado. Tiene puesta la camiseta de un gobierno nacional que llegará incluso peor dentro de dos meses, por efecto de una inflación creciente y con el riesgo de una corrida contra el dólar a pocos días de la elección. Ya sucedió a principios de este mes, cuando en la semana previa a los comicios el blue pasó de 500 a 600 pesos. Post PASO, la divisa saltó a 800 y hasta ayer había retrocedido a 725, aunque sigue siendo un número que descontrola todas las variables.

Algunos bromistas ya lo anticipan. Para mediados de octubre se empezará a hablar del dólar "1.000ei". Ver para creer.

En el caso de La Libertad Avanza, el análisis es más simple. Si el líder libertario crece en las generales empujará con él a todos los integrantes de su boleta.

En Bahía, Liberman necesita un trabajo más intenso de fiscalización (en agosto tuvo apenas 200 fiscales para 750 mesas) y ya está trabajando en el presupuesto para lograrlo. En una elección tan cerrada necesita reducir las trampitas en el cuarto oscuro, tanto el robo de boletas como que le pongan la lista sábana de LLA con 7 cuerpos y no con 8. O sea, que algún pícaro meta mano y deje boletas con todos los tramos menos el de intendente. Mucha gente que agarra la boleta completa no repara en esa ausencia y eso le puede hacer perder algunos sufragios. Esto ocurrió hace 10 días.

Cuenta el mito que en Bahía, al igual que en otros distritos bonaerenses, Unión por la Patria se comprometió a colaborar con la campaña y fiscalización de La Libertad Avanza para que socave en las PASO al bullrichismo, que partía como favorito. Pero el día de las urnas empezaron a ver cómo se les iba de las manos el libertarismo, por lo que habrían apelado a algunos trucos para pisarlo un poco. Todo esto suena muy creíble, aunque es incomprobable. Lo que sí suena realista es que ese tipo de pactos ya no tendrán lugar, si alguna vez lo tuvieron.

Milei volverá a Bahía al menos una vez antes de las generales. Quedó fascinado con la caravana que lo acompañó en nuestro distrito y hasta tomó ese hito como un punto de inflexión en su campaña. Si en su próxima visita realiza un acto o conferencia de prensa donde le dé más visibilidad a Liberman, seguramente servirá para que muchos lo identifiquen como su referente local y lo pasen a votar a conciencia. En las primarias, el economista bahiense fue el postulante a jefe comunal individualmente más votado, pero perdió 11 mil sufragios respecto de Milei (53 mil a 42 mil). No se puede volver a permitir semejante lujo.

Una curiosidad, o no tanto, es que Milei salió triunfador en Bahía en todos los sectores de clase media-baja y baja. Allí, donde hay más carencias, más llega su mensaje. En cambio, en la zona céntrica y los barrios acomodados del norte se impuso la suma de Bullrich-Larreta, la opción antiperonista menos explosiva.

Un detalle central para lo que viene: normalmente el mayor caudal de votantes que no asiste en agosto y se suma en octubre proviene del centro. Y, lo más habitual, es que esa franja no elija peronismo. ¿Esta vez optarán por Bullrich-Moirano o por Milei-Liberman? ¿O bien se revertirá la tendencia histórica en favor de Massa-Susbielles?

Es una de las preguntas más importantes de cara a octubre, como se verá en los párrafos que siguen.

¿Cómo está compuesto el conjunto de votantes que no eligió a ninguna de las tres opciones principales y podrá inclinar la balanza en octubre?

Hay tres grupos básicos. Primero, los 3.500 bahienses que el domingo 13 eligieron partidos que no superaron el corte de las PASO. Por lo tanto, es gente que quedó suelta.

Segundo, las 15.834 personas que votaron en blanco. Aquí es importante observar que la estadística reciente muestra que los votos blancos disminuyen en las generales. Por dar el ejemplo de las últimas dos elecciones ejecutivas, en 2015 votaron en blanco en las PASO 20.484 bahienses y en las generales esa cifra se redujo a 14.256. En 2019, en agosto votaron en blanco 22.510 bahienses y dos meses más tarde ese número bajó a 14.873.

Es decir, se puede estimar que unas 6 o 7 mil personas que hace 10 días tomaron ese camino, en el próximo llamado a las urnas votarán a algún candidato a intendente. Junto con los 3.500 antes mencionados, ya van cerca de 10 mil votantes que pueden caer en cualquier vereda.

Y tercero, están los electores que votan en las generales pero no en primarias. Tomando también como referencia las últimas dos ejecutivas, se observa que en 2015 sufragaron en agosto 184.092 personas y en octubre lo hicieron 192.277 (8 mil más), mientras que en 2019 los datos fueron 191.711 y 202.759 (11 mil más).

En las PASO de este año la participación fue menor, con apenas 172.969 bahienses que fueron a las urnas. Proyectando que se incorporen otras 10 mil personas el 22 de octubre, el electorado totalmente indefinible alcanza unas 20 mil voluntades. El candidato que mejor trabaje esa zona gris tendrá grandes chances de convertirse en intendente.

Por supuesto, hay muchos otros factores de análisis. Por caso, si los votos de Juan Grabois se quedarán en UxP o algunos migrarán al Frente de Izquierda debilitando al sello en toda su línea. Además, si los 3 mil votantes de Integración Ciudadana mantendrán su respaldo al vecinalismo o algunos de sus adherentes intentarán jugar a ganador.

Lo concreto es que de aquí en más, con la mega encuesta de las primarias ya realizada, se viene una campaña hiper artesanal. Casi cara a cara con los votantes nebulosos.

Las nuevas estrategias serán, como nunca, difíciles de diagramar. Hay demasiada gente que no tiene ganas de prestarle la más mínima atención a lo que tenga para decirle la casta.

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