La relación entre el intendente Fernando Espinoza y el Gobierno nacional no parece estar atravesando su mejor momento. Dos mensajes enviados por el mandamás matancero durante los últimos meses dan cuenta de un duro trance. Una historia de colectoras y agendas cargadas.
Con Alberto Balestrini en acción, la preponderancia matancera tenía un reaseguro. Prueba de ello fue el episodio ocurrido en 2007, cuando el entonces candidato a Vicegobernador de Daniel Scioli salió al cruce de la posibilidad de que se instale en el distrito una “colectora” de CFK. Balestrini amenazó con dar el portazo y la colectora quedó en el olvido.
Hoy, la realidad es que la candidatura de Fernando Espinoza tiene competencia fuerte en el frente interno y de cara a las primarias: Ricardo Bruzzese, empresario de la carne y movilizador del plan “Carne para Todos” jugará con Mario Ishii, el “cazatraidores” que competirá con Daniel Scioli por la candidatura a Gobernador. Hay, además, otros dos contendientes: Miguel Saredi y Martín Castillo. Los que conocen el paño, aseguran que si Balestrini hubiera estado en actividad “no le metían ni una candidatura, por adentro o por afuera”.
La ausencia del líder –se recupera de un accidente cerebro vascular que lo postró en abril de 2010-, produjo, en alguna medida, fisuras en la tropa. El presidente del HCD, Daniel Castro, balestrinista puro, no quedó conforme con el cierre de listas en el distrito. “Fernando dio cabida a su gente y dejó afuera al balestrinismo”, comentaron dirigentes ante la consulta de INFOCIELO.
Más allá del cierre de listas, dos gestos del intendente hicieron que el malestar con Nación fuera indisimulable: el primero fue durante el lanzamiento de su candidatura, en el cual sufrió el vacío de la Rosada: la mesa de los funcionarios nacionales sólo contó con la presencia de Juan Manuel Abal Medina, y los faltazos de Florencio Randazzo y de Aníbal Fernández, que dejaron sólo los cartelitos que les reservaban lugares. Indignado, Espinoza recordó en su alocución que fue el suyo el distrito donde “se definió la elección de 2003”.
El otro reclamo es más reciente. Disconforme con los lugares obtenidos en las listas legislativas, Espinoza dejó entrever un malestar al afirmar se vuelve a presentar “para volver a poner a La Matanza en el lugar que le corresponde en el ámbito Provincial y Nacional”, como refleja lúcidamente el Diario NCO, de esa localidad.
El corolario de la situación se vivió ayer, cuando Daniel Scioli, aduciendo “cuestiones de agenda” pegó el faltazo en el distrito y no participó de la entrega de patrulleros. “Una cuestión de agenda en un distrito como La Matanza es una excusa floja”, dijeron a INFOCIELO conocedores del paño matancero. Incluso se especula con que Daniel Scioli podría apoyar la candidatura de Miguel Saredi, presidente del grupo Pampa Sur.
Lo que se presenta como fondo de la cuestión es la titularidad de los votos. Muchos afirman que el 50% que, se especula, obtendrá Cristina Fernández en octubre le corresponde en su totalidad, desmintiendo que el caudal de votos provenga del territorio. El “destrato” para el distrito considerado “la gallina de los huevos de oro”, deja a las claras que en la Rosada hay varios que piensan de esa misma manera.









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