Edelap pasará a la órbita provincial

Firmó un acuerdo que transfiere su contrato de concesión al Estado bonaerense, donde rigen tarifas hasta un 114% más caras

Edelap, la distribuidora eléctrica bonaerense que cubre las áreas de concesión de La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen, Magdalena y Verónica, dio ayer un paso significativo en sus condiciones contractuales: mediante un acta acuerdo firmada entre los gobiernos de la Nación y la provincia, pasará a depender de la administración de Daniel Scioli, donde trabajan empresas con tarifas hasta un 114% más caras.

La noticia sacudió al sector eléctrico nacional, donde se quejan desde 2002 de las enormes diferencias entre los precios de la Capital Federal y el interior. "Qué envidia", dijo uno de estos ejecutivos cuando este diario lo consultó por la noticia, comunicada a la Comisión Nacional de Valores por Edelap, empresa controlada a su vez por la norteamericana AES.

Otro hombre de la industria parecía relamerse sólo con imaginarse que los interlocutores de la distribuidora serían ahora los del gobierno de Scioli, como la ministra de Infraestructura, Cristina Alvarez Rodríguez, y no hombres de trato infinitamente más áspero, como los colaboradores que obedecen las órdenes de Julio De Vido, ministro de Planificación. "Es una conquista histórica. ¿Usted sabe lo que significa sacarlo a Baratta de la vida de uno? Es como salir del infierno y ver la luz", graficó el directivo. Roberto Baratta es el subsecretario sobre quien ha caído, desde hace años, el trato gubernamental con las distribuidoras, pese a la permanencia en el cargo del secretario de Energía, Daniel Cameron.

Ni Edelap ni voceros del Ministerio de Planificación contestaron ayer las llamadas de La Nacion. Según el comunicado enviado a la Bolsa, la concesión pasará a regirse por la ley de la provincia de Buenos Aires N° 11.769, "sin perjuicio de la aplicación en lo pertinente de la legislación nacional".

El texto, firmado por Carolina Pasquale, apoderada de la empresa, agrega que el acuerdo debe ser ratificado "por los respectivos poderes ejecutivos de la Nación y la provincia de Buenos Aires".

El traspaso desencadenó, además de la referida euforia en un sector que se siente postergado, incontables elucubraciones sobre las razones de la decisión.

La explicación formal parece atendible. Edelap es, desde 1992, año de la privatización del sistema y todavía con la ciudad de Buenos Aires como jurisdicción federal, la única firma del área metropolitana que no tiene operaciones en esta capital. Esa circunstancia, que la diferencia de su pares Edenor y Edesur, le reporta otra dificultad: como abastece a zonas rurales, su ratio tarifa/cantidad de medidores es considerablemente menor, lo que compromete aún más su rentabilidad.

Riesgos políticos

El resto de las explicaciones podrían ser políticas. Por ejemplo, que será Scioli, de ahora en más, quien deberá decidir si asume o no el costo político de un aumento tarifario residencial. Edelap es, desde hace tiempo, la más comprometida de las distribuidoras del área metropolitana no sólo en cuanto a rentabilidad sino también respecto de las interrupciones del suministro. Sin ir más lejos, ayer por la noche, mientras se conocía la novedad, la corresponsalía de este diario trabajaba a oscuras como consecuencia de un corte de electricidad.

Esta situación replica otras circunstancias en las que algunas empresas multinacionales decidieron irse del país (como el caso de Electricité de France, ex dueña de Edenor, en 2005. Y cualquier administración sensata, por intervencionista que fuere, sabe que una empresa que decide abandonar una concesión en un año electoral no resulta la mejor de las cartas de presentación para un gobierno con aspiraciones.

El otro efecto que podría suscitar el traspaso tiene que ver con razones análogas. Como ocurrió con el accidente del tren de Ferrobaires en San Miguel, también será Scioli quien deberá dar la cara ante eventuales inconvenientes en los próximos meses.

Por otra parte, si de lo que se trata es de recomponer el margen de distribución, el horizonte de precios parece estar a la vista sólo con repasar qué ocurre con otras distribuidoras de la provincia de Buenos Aires. EDEN, por ejemplo, tiene una tarifa un 114% superior a la de Edelap, según datos de la consultora Fundelec. Y EDES, al sur bonaerense, cobra un 104% más.

Apenas algunas muestras de una evidente distorsión que dispone, desde que Eduardo Duhalde llegó a la Casa Rosada, que quienes paguen las facturas más ventajosas sean los ciudadanos con mejores ingresos en el país.

COMUNICADO DE EDELAP

"Edelap ha suscripto un acta acuerdo celebrado entre el Estado nacional y la provincia de Buenos Aires, por el cual se transfiere a la provincia el contrato de concesión del servicio público."

EN PODER DE SCIOLI

* Complicada: Edelap es una de las distribuidoras más comprometidas en su rentabilidad porque cubre amplias áreas rurales donde es más baja la proporción de clientes y suben los costos.

* Cortes: fue, además, una de las empresas con mayor cantidad de inconvenientes en el suministro en los últimos tiempos.

* Tarifas: compañías como EDEN o EDES, ambas de la provincia de Buenos Aires, cobran facturas hasta un 114% más caras que las del área metropolitana.

* Costo político: a partir de ahora, tanto las decisiones de aumentos tarifarios como los inconvenientes en el abastecimiento caerán en la órbita del gobierno de la provincia de Buenos Aires.

* Diálogo: en el sector afirman que es más fácil tratar con el gobierno provincial que con el nacional.

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