Ricardo Delgado, del massismo, Federico Sturzenegger, del PRO, y Pablo Wende analizaron en InfobaeTV las limitaciones que enfrenta el presidente del Banco Central para poder liberar el movimiento de divisas. Vanoli había prometido una "normalización gradual" del mercado el año próximo
Ante el anuncio del presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, de que "la idea es no generar ninguna restricción adicional y lentamente ir normalizando las cosas", en alusión a las restricciones operativas que desde fines de octubre 2011 se pusieron al mercado de cambios, aun para las transacciones comerciales, InfobaeTV consultó a economistas sobre la vaibilidad de la iniciativa en un año electoral.
Ricardo Delgado, economista director de Analytica y coordinador de los equipos técnicos de Sergio Massa, consideró que prevalecen "condiciones complejas para que en 2015 se pueda levantar el cepo cambiario porque no hay cambios en los flujos externos, con dólares que ingresan y otros que egresan y vencimientos por 15 mil millones de dólares, y las reservas están en 30.000 millones, pero cuando se netea del alquiler de dólares como el swap de China y el Repo del Banco de Francia, o los ingresos extraordinarios por los adelantos de los exportadores de cereales o por la licitación de la banda 4G, se llega a una posición de reservas no confortable como para poder subir o para eliminar las restricciones cambiarias como el cepo. A eso hay que agregarle que a los importadores se les deben 5.500 millones de dólares".
"Mientras no se ataquen los problemas centrales de la economía argentina, los dólares más bien se van a ir que a entrar, y el riesgo de levantar el cepo en un escenario donde la inflación no se ataca, no se alienta la inversión privada, donde se castiga a quien tiene dólares, levantar el cepo sería una decisión compleja de implementar. Por supuesto que la Argentina no tiene que tener cepo, como los países normales", resaltó Delgado.
El economista de Massa dejó en claro que su corriente política está a favor de un tipo de cambio libre y único, y por tanto no comparte la vigencia del cepo cambiario: "El país tiene que tener un tipo de cambio único, cuyo nivel debe depender del apetito de los inversores por llegar a la Argentina y del ordenamiento de las variables macroeconómicas, y en ese contexto, el costo sería muy bajo".
Federico Sturzenegger, diputado nacional PRO, fue contundente: "El cepo cambiario se puede levantar en cinco minutos si se pasa a un régimen de flotación libre", sin embargo, observó: "El Gobierno ha optado por llegar a las elecciones con un tipo de cambio controlado y sustituir el financiamiento con emisión con deuda, veremos si lo logra porque el desequilibrio fiscal es muy grande".
Mientras que Pablo Wende destacó frente a un envalentonado Alejandro Vanoli porque las reservas recuperaron un nivel superior a los 30.000 millones de dólares que para poder pensar en la flexibilización gradual del cepo cambiario en 2015, "se requiere enfrentar varios desafíos,como volver al mercado internacional de deuda, algo que la Argentina no pudo hacer en la última colocación de Bonar 24, apenas 280 millones de dólares; otro, qué va a pasar con losholdouts; terminar con un dólar oficial estable no compatible para mejorar las exportaciones. Pero, además, después de las Fiestas otro desafío será enfrentar en enero la gran presión sobre el mercado de cambio por la fuerte expansión de pesos en el último trimestre".



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