Agenda variada en la Provincia. El comienzo de clases ya le pisa los talones a toda la Provincia. Sin embargo, hablar de principios de acuerdo entre el gobierno y el sector sindical no es sólo precipitado sino dudoso. En el medio la oposición reclamó que la Provincia explique cómo repercuten en las finanzas bonaerenses las últimas medidas económicas; y varios oficialistas, incluido el gobernador, bajaron el tono de la campaña presidencial.
No sólo los docentes apuran a la gestión bonaerense para que comience a convocar a paritaria, por lo que las presiones salariales empiezan a formar una fila que en el 2013, en el caso de los docentes, terminó en junio luego que el sector encabezara 12 días de paro, no consecutivos, hasta que se fijó un aumento por decreto.
Mientras el termómetro va aumentando temperatura, el Ministerio de Trabajo convocó para el próximo martes a los gremios docentes y a los representantes de la administración pública a una reunión que para sorpresa de los sindicatos sólo será técnica, no salarial.
Un día después la Federación de Educadores Bonaerenses se reunirá para debatir “un plan de lucha”. “En los últimos años, tanto el gobierno nacional como el provincial han intentado desnaturalizar el ámbito de la Paritaria, imponiendo por decreto sus decisiones, generando un evidente perjuicio a los derechos de los docentes”, indicó la titular de FEB, Mirta Petrocini, quien agregó que además del incremento del salario básico reclamarán “una recuperación salarial que signifique un aumento real del poder adquisitivo y una cláusula de revisión del futuro acuerdo conforme al comportamiento inflacionario”, sostuvo la dirigente.
Por su parte, y por fuera del Frente Ggremial, el titular de UDOCBA, Miguel Díaz, sin más rodeo aseguró que exigen "paritarias para lograr un básico inicial de 6400 pesos y de esto no nos moveremos ni un centímetro, porque sabemos que es lo mínimo que debe ganar un maestro en la Provincia de Buenos Aires", concluyó.
En tanto, Oscar De Isasi, secretario General de ATE Provincia y referente provincial de la CTA bonaerense, sostuvo que “cualquier suma de dinero debe contemplar la pérdida del poder adquisitivo que hemos sufrido del 2009 a esta parte, la proyección inflacionaria del 2014 y también la equiparación de la hora de bolsillo de aquellos trabajadores que estando regidos por la misma ley cobran menos” y añadió que “cualquier aumento debe ser en una sola cuota y retroactivo a enero”.
Las presiones de la oposición
En tanto, mientras el mandatario bonaerense expresa su respaldo a las últimas medidas económicas adoptadas por el gobierno nacional, su implementación marcó la agenda de la oposición bonaerense, quienes rápidamente fijaron posición sobre el tema y demandaron acciones al sciolismo.
Mediante una carta elevada al vicegobernador Gabriel Mariotto, senadores UCR pidieron que la ministra de Economía, Silvina Batakis, concurra a la Comisión de Labor Parlamentaria del Senado bonaerense ante “la necesidad de conocer en forma fehaciente las implicancias que las recientes medidas económicas y financieras adoptadas por el gobierno nacional tuvieran o pudieran tener en el recientemente aprobado Presupuesto provincial para 2014”.
Por su parte, legisladores del Frente Renovador presentaron un Proyecto de Declaración donde solicitan la reapertura y discusión del Presupuesto 2014, debido a los grandes cambios que vivieron el país y la Provincia en materia económica durante el primer mes de este año. Los massistas consideran que la devaluación del peso y la creciente inflación hicieron que el poder adquisitivo de los argentinos se vea afectado.
La misma idea: no es un año electoral
"Es un momento en el cual todos tenemos que colaborar, no es un año electoral, es un año de consolidación", aseguró el gobernador Daniel Scioli tras el encuentro con el ministro de Economía nacional Axel Kicillof, al tiempo que manifestó que "todos los gobernadores sabemos que para el bien del país y nuestra gente es que el Gobierno haga el mejor gobierno posible", agregó el bonaerense en respaldo al Gobierno nacional.
Pero no fue el único que intentó despegarse de la campaña presidencial 2015. En el mismo tono se pronunció el diputado nacional Martín Insaurralde, en el marco de la asunción de nuevos ministros bonaerenses. Si bien no rechazó las aspiraciones políticas del bonaerense, manifestó que “no es un año para pensar en candidaturas políticas” y consideró que “hay que ser respetuoso del momento que vive la Argentina”.
Lo mismo sostuvieron una veintena de intendentes oficialistas, tras reunirse en la Quinta 17 de Octubre de San Vicente, el pasado jueves. Si bien aseguraron que están “alineados” con la presidenta Cristina Kirchner y que “apoyan” al gobernador; manifestaron que “no están de acuerdo con los posicionamientos apresurados y la pirotecnia verbal exagerada, porque suman elementos solo al debate político, importunando a la gestión y a las comunidades y en algunos casos desdibujando la gobernabilidad de los distritos”.
Los nombres del massismo
Aunque el calendario indica que aun resta más de un año para armar listas de pre candidatos, en el Frente Renovador ya comenzó la danza de nombres para pelear por un lugar en calle 6.
Recientemente desde el Partido Nacional Unión Popular de la Provincia se indicó que tras un plenario realizado en el partido de Monte Hermoso se decidió promover la candidatura a gobernadora bonaerense para el 2015 a la diputada provincial del Frente Renovador Mónica López.
Con la precandidatura de la diputada, ya son cinco los que pretenden desde ese espacio llegar a la gobernación bonaerense. De los cuatro posibles candidatos que completan el listado, tres son de raíz peronista y uno radical.
Si bien el que más resuena es Darío Giuztozzi, presidente del bloque de diputados nacionales del Frente Renovador; el cargo también seduce a Jesús Cariglino, intendente de la localidad de Malvinas Argentinas; su par de San Miguel, Joaquín de la Torre; y el jefe comunal de San Isidro, el radical Gustavo Posse.












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