Despedida santafesina en la Casa Rosada

Los principales referentes políticos de la provincia despidieron ayer los restos del ex presidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada. El gobernador Hermes Binner, el intendente de Rosario Miguel Lifschitz, el senador nacional Carlos Reutemann, legisladores, dirigentes y militantes K procedentes del territorio santafesino, además del jefe del Partido Socialista, Rubén Giustiniani, confluyeron en Balcarce 50 para participar de las exequias del otrora mandatario.
Binner y Lifschitz llegaron al mediodía al Salón de los Patriotas Latinoamericanos, epicentro del velatorio de Kirchner. La provincia adhirió al duelo nacional por tres días y las actividades oficiales programadas habían quedado suspendidas.

Lo propio hicieron los diputados nacionales Agustín Rossi (jefe del bloque kirchnerista, visiblemente cansado), Paulina Fiol y Alejandro Rossi; sus pares provinciales Luis Rubeo, Martín Labbé y Oscar Urruty y los concejales Norma López, Héctor Cavallero y Arturo Gandolla.

Antes de viajar a la Capital Federal, y durante el izamiento de la bandera a media asta en el mástil mayor del Monumento, Lifschitz aseguró acerca de Kirchner: “Dejó una huella profunda”. También evaluó que su muerte da lugar a “un nuevo escenario”.

Binner, a su turno, consideró que la desaparición del ex jefe de Estado implica “un golpe muy importante para el sentir nacional”. Y recordó cómo el santacruceño “calmó las aguas” luego de la crisis institucional de 2001 y 2002, al tiempo que reivindicó la renovación de la Corte Suprema de Justicia y la política de derechos humanos, entre otras medidas.

El jefe de la Casa Gris y Lifschitz permanecieron hasta las 15 en la sede gubernamental. Si bien por entonces no hubo un contacto directo con la presidenta Cristina Fernández y sus hijos Máximo y Florencia, pasaron frente al féretro y se encontraron con otros mandatarios provinciales y ministros del gabinete nacional. Posteriormente, a las 18, regresaron a la Rosada.

Tras varias horas de incertidumbre respecto de su presencia, a Reutemann se lo pudo ver —pasadas las 21— entre los presidentes latinoamericanos. Al ex gobernador lo acompañaban el senador provincial y titular del justicialismo santafesino, Ricardo Spinozzi, y la diputada nacional Celia Arena.

En otro sector de la Casa de Gobierno, en tanto, se seguía barajando la posibilidad de que los mandatarios provinciales viajaran en aviones oficiales hasta Río Gallegos para participar del sepelio de Kirchner, previsto para hoy. Entrada la noche, Binner aguardaba la invitación.

Giustiniani y el bloque de diputados nacionales socialistas, encabezado por Mónica Fein, también habían concurrido al mediodía a Balcarce 50 para despedir los restos de Kirchner y acompañar a la presidenta “en este difícil momento que atraviesa junto a su familia”.

Otros que ingresaron al Salón de los Patriotas Latinoamericanos para darle el último adiós al santacruceño fueron los referentes del Movimiento Evita de Rosario Gerardo Rico (diputado provincial) y Eduardo Toniolli, quien, cuando caía la tarde sobre la Plaza de Mayo, habló de una Cristina “acongojada, pero firme” y de una multitud impregnada de “fervor popular y dolor”.

Ya afuera de la Rosada, la senadora nacional Roxana Latorre —ex reutemista— aseguró a La Capital sentir “una gran consternación”. Y precisó: “Pude conversar con la presidenta. Está muy dolida, pero entera, sobre todo por la inmensa muestra de afecto de las personas. Indudablemente, hay una construcción política y social enorme”.

Comentá la nota