Desde la cárcel de Marcos Paz, Gustavo Demarchi cuenta su verdad

Desde la cárcel de Marcos Paz, Gustavo Demarchi cuenta su verdad
El abogado, según él “preso político del régimen K”, escribió una carta desde Marcos Paz, donde actualmente está privado de su libertad, acusado por asociación ilícita, homicidio calificado y privación ilegitima de la libertad en el marco del Terrorismo de Estado, acusado de haber integrado la tristemente famosa CNU y participado de crímenes de Lesa Humanidad.
El abogado marplatense Gustavo M. Demarchi, según él “preso político del régimen K”, escribió una carta desde Marcos Paz, donde actualmente está privado de su libertad, acusado por asociación ilícita, homicidio calificado y privación ilegitima de la libertad en el marco del Terrorismo de Estado, cuando integraba en Mar del Plata un grupo de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), una facción de ultraderecha que llegó a ser un apéndice de la Triple A.

Dijo que la causa criminal fue “armada” por “parte de los jueces del Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Mar del Plata, en connivencia con integrantes de organizaciones terroristas que operaron en contra del gobierno constitucional durante el lapso de 1974 al 24 de marzo de 1976”. Y que, a su vez, “nunca” perteneció a la CNU.

La siguiente carta, llegada a “el Retrato…”, tal cual fue escrita:

Gustavo Demarchi, abogado (T.70.F.558 CFALP) actualmente detenido en el Penal Federal de Marcos Paz y con prisión preventiva decretada: trataré de efectuar una síntesis de mi detención y prisión ilegal con la utilización del Poder Judicial como un arma de persecución política.

Ante el armado de una causa criminal en mi contra por parte de los jueces del Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Mar del Plata en connivencia con integrantes de organizaciones terroristas que operaron en contra del gobierno constitucional durante el lapso de 1974 al 24 de marzo de 1976 y la impronta del Fiscal General de la Justicia Federal de Mar del Plata, Dr. Daniel Adler me involucran en la causa Nº 13.793 del Juzgado Federal Nº 3, Secretaria de Derechos Humanos de Mar del Plata.

La misma esta iniciada por denuncia del Fiscal Dr. Daniel Adler, paradójicamente, con un escrito mío pidiendo declarar en el denominado Juicio por la Verdad ante las acusaciones basadas en falsos hechos por el ex guerrillero de Montoneros, y adherente de las FARC), Eduardo Soares quien declaró como testigo tres veces dando diferentes versiones y contando para ello con la complicidad el Tribunal Oral Federal de Falcone, Portela y Parra, sobre una supuesta participación mía en la CNU a la cual nunca pertenecí.

Como el mismo oficial montonero Eduardo Soares lo reconoce, en el ejercicio de mi cargo de Fiscal Federal lo acusé por infracción a la Ley 20.840 de lucha contra la subversión durante el gobierno constitucional en 1975 y resultó condenado con sentencia firme de 1ra. Instancia y confirmada por la Cámara Federal.

Este solo hecho configuraba una manifiesta falta de idoneidad del testigo Soares a mi respecto configurando ese testimonio, en realidad, un ataque a mi persona a manera de venganza política de las organizaciones terroristas que durante la vigencia del gobierno constitucional constituido el 25 de mayo de 1973 agredieron al pueblo argentino para imponer una dictadura de corte castro-comunista.-Esa presentación, ante el Fiscal Daniel Adler, donde se acreditaba la vinculación del testigo Eduardo Soares con la narcoguerrilla de las FARC, fue acompañada por la manifestación de que Soares homenajeó y apoyo a esa organización narco-terrorista durante un acto el 25 de marzo de 2004 en la sede la organización “Madres de plaza de Mayo” junto con el Secretario Gral. Partido Comunista Patricio Echegaray .

La reacción de diversos organismos; supuestamente defensores de los derechos humanos, cuando en realidad operan como defensores de posturas antirrepublicanas ligadas a organizaciones del terrorismo “setentista” (Montoneros, FAR, FAP, ERP, etc.); fue cuestionar ante el Fiscal Esteban Righi esa presentación que había dado inicio a las acciones pertinentes en la UFIDRO (fiscalía temática de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo) y que derivaron, de manera insólita y temeraria a favor de la impunidad del narcotráfico y la guerrilla colombiana, como consecuencia de esa presión antirrepublicana en:

-La disolución de la Fiscalía especial de “Lucha contra el Narcotráfico y el Terrorismo”.

-La renuncia del fiscal a cargo Dr. Gentili.

-El inicio de esta acción (causa 13.793) contra el suscripto, por parte del Fiscal Daniel Adler quien así dejó de ser cuestionado por esos “organismos” defensores de los terroristas bajo la engañosa denominación de instituciones defensoras de los “derechos humanos” y, por hechos acaecidos hace ya 38 años en los cuales no tuve ningún tipo de participación ni responsabilidad y aplicando retroactivamente la imprescriptibilidad de las acciones penales vigente recién en Argentina a partir del 3 setiembre de 2003 .

Este testimonio interesado se suma a la conjetura de que el suscripto al ser Fiscal Federal cuando se suceden los hechos del asesinato del Dr. Ernesto Piantoni ( de quien yo era amigo) el 20 de marzo de 1975 y al día siguiente la muerte violenta de cinco presuntos montoneros, supuestamente por represalia al crimen anterior y dictaminar en esos casos como Fiscal, después de la instrucción federal policial (competente por delegación del Juez Federal González Etcheverry), procedí a dictaminar en todas esas causas (5) el sobreseimiento provisorio con la expresa disposición de dejar la causa abierta. El sobreseimiento provisorio dictaminado fue acogido por el Juez indicado que fue quien los decretó y les confirió estado y efectos jurídicos.

Con ello, por los dictámenes, se me procesa y se dicta mi prisión preventiva por asociación ilícita y encubrimiento de los 5 homicidios, sin involucrar al Juez que los dictó ni a los fiscales que me sucedieron después de mi cesantía en julio de 1976 a pesar de ser el Juez quien establece el estatus jurídico respectivo.

Se ignora de manera absurda que un dictamen fiscal no es vinculante ni constituye estado. Es sólo una opinión, si bien calificada de la secuencia procesal a seguir, pero en modo alguno constituye estado y, menos aún, puede ser tenido en consideración para la comisión de delito alguno y/o participación en una asociación ilícita.

De esta maniobra surge claramente que sectores de la justicia Federal de Mar del Plata, en especial los jueces del Tribunal Oral Federal Drs. Falcone, Parra y Portela con el apoyo del Dr. Jorge Ferro y los organismos supuestamente defensores de derechos humanos , se han empecinado en no sólo la persecución política del suscripto, fácilmente deducible por acusadores provenientes de organizaciones guerrilleras, destituyentes del gobierno democrático surgido de las elecciones del 11 de marzo de 1973, como Montoneros, contra quien como Fiscal Federal se le requirió su procesamiento en orden a la Ley 20.840 durante el imperio de la Constitución (1974/1976), sino que, además, se entronca con actores funcionales o panegiristas del narcotráfico que a, su vez, tienen abogado común, como es el Dr. Cesar Sivo, con los Drs. Falcone y Parra en causas penales.

Se instrumenta la misma mediante la manipulación y banalización de los derechos humanos que resultan, en el caso, ser un instrumento para perseguirme y luego procesarme con fundamento en testimonios interesados como el de Soares y demás militantes de Montoneros o sus formaciones de superficie (JUP Regionales, JTP, Movimiento de Bases, etc).

Así, la conexión de diversos protagonistas, que coadyuvan a la formación e impulso de la causa donde se me requiere, con el narcotráfico resulta insoslayable para la comprensión del entramado judicial y político en mi perjuicio.

En efecto, a la clara identificación del testigo Soares con la narcoguerrilla de las FARC ya apuntada y corroborada en los documentos que son de público conocimiento y verificables por la web, debe destacarse que el suscripto, en su calidad de Camarista Federal subrogante, con fecha 28/06/96 en la causa 1455 le confirmó Prisión Preventiva por tráfico de éxtasis en Pinamar en la causa: “FERRO VIERA, CARLOS S/ INFRACCIÓN LEY 23.737” rechazándole un planteo de nulidad.(Registrada bajo el Nº 1324, Tomo III Folio 37 de la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata) al encartado Carlos Ferro Viera como surge de la resolución respectiva.

Esta causa, oportunamente fue girada, luego, al Tribunal Oral Federal de Mar del Plata de Roberto Falcone, Néstor Parra y Mario Portela, (que tiene antecedentes muy particulares con respecto al narcotráfico a saber: desaparición de 100 Kg. De drogas secuestradas de la bóveda del Tribunal para ser vendida a diversos consumidores y la nulidad de numerosos procedimientos judiciales con secuestro de drogas y detención de narcotraficantes en Mar del Plata con la excusa de no estar debidamente fundados los allanamientos nocturnos) por Roberto Falcone, Néstor Parra y Mario Portela, después de ordena runa sugestiva nueva pericia se concretó una “singular y mágica metamorfosis” por la cual las pastillas de éxtasis secuestradas a Carlos Ferro Viera mutaron a analgésicos y, consecuentemente, dictó un fallo absolviendo al influyente Ferro Viera “resguardando su buen nombre y honor”.

A modo de agregado conducente se destaca la conexión directa de Carlos Ferro Viera (el proveedor de droga de Maradona cuando estuvo al borde la muerte en Uruguay) con Gustavo Mustoni Alías “Palmer” (por “pala” y “merca”) quien fue “puntero político” en La Plata de Julio Alak y luego vocero de la línea aérea Southern Winds (S.W.) cuando se produjo el contrabando de droga en las valijas de esa compañía aérea que llevaba como destinatario “Embajada Argentina”.

Ante tantas irregularidades y en la seguridad de que ninguna de las garantías constitucionales y convencionales podrían ser utilizadas en el juicio derivado del “relato” armado traje a mi memoria la frase de Julio Cortázar antes de emprender su exilio al decir:”Quedarme era una indignidad”.

Así emprendí mi ida, el 8 de noviembre de 2010 del país para lo cual tome un ómnibus de la empresa Singer desde la ciudad bonaerense de Zárate con destino a una ciudad de la Provincia de Misiones con fronteras con Paraguay y Brasil.

Después de catorce horas de viaje arribe a la ciudad de destino me alojé en un hotel a la espera de que un amigo en su auto por un “pase legal” dado por el entonces delegado de Migraciones en Mar del Plata Dr. Fernando Scarpatti, me cruzara al Paraguay, lo que concreté el día 10 de noviembre de 2010.

Una vez en la ciudad de destino, en Paraguay, abordé otro bus que me depositó, 10 horas después, en Ciudad del Este donde, ante la pregunta del aduanero paraguayo, manifesté que era un periodista argentino de la ciudad de Miramar que venía a cubrir las elecciones municipales celebradas el domingo anterior en Paraguay. Al día siguiente, después de pernoctar en Foz de Iguazú partí en bus a San Pablo para tomar, el día 12 de noviembre de ese 2010, el avión que arribaría a las 12 horas a Bogotá.

El día 17 del mismo mes inicie los trámites para mi exilio ante la Cancillería de la República de Colombia siendo atendido por el Licenciado Libardo Ospina, sobre el cual guardo el peor de los conceptos.

Después de un nutrido trámite, que duró tres meses, el gobierno de Colombia, presidido por Juan Manuel Santos, quien había abandonado la correcta política llevada a cabo por el Ex. Presidente Uribe contra el narcotráfico y la guerrilla de las FARC y declarado, de manera insólita, que el facilitador de ese narcotráfico y encubridor de las FARC, Hugo Chávez Frías, dictador populista de Venezuela, “era su nuevo mejor amigo”.

Como muestra de ese giro, Santos con la connivencia del embajador argentino en Colombia Gral. Martín Balza me negó el refugio y me entrego a las autoridades argentinas, a pesar de reconocer el carácter político de mi procesamiento, dejando sin tratar mi pedido de asilo.

En el mismo tiempo Colombia ingreso al engendro “Chavo-Kirchnerista” de UNASUR logrando la Secretaria General a la par que Santos comenzó una persecución similar a la que emprendió el kirchnerismo contra mi y otros ciudadanos por razones políticas, a ministros y funcionarios del Ex Presidente Uribe quien había sido el gestor de su triunfo electoral, del mismo modo que Kirchner lo hizo con Duhalde y sus simpatizantes.

Dalmiro Sáenz en su libro “Yo te Odio Político” asegura que la traición es el motor de la vida política”. No puedo desmentirlo.

Dr. Gustavo M. Demarchi

Abogado- PRESO POLITICO DEL REGIMEN “K”.

Ex Fiscal Federal de Mar del Plata (1974/1976).

Ex Sec. Académico Univ. Nac. de Mar del Plata (1974/1976).

Ex Candidato a Intendente por el PJ para Mar del Plata en 1983.

Ex Asesor Senado de la Nación (1989/1995).

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