El debate por el reparto de fondos se trasladó a Lima

El debate por el reparto de fondos se trasladó a Lima
Los gobernadores que viajaron con Cristina Kirchner adelantaron cuáles serán sus reclamos
LIMA.- Los gobernadores Juan Manuel Urtubey, de Salta, y Jorge Capitanich, de Chaco, adelantaron ayer aquí que el lunes próximo no pedirán mayor coparticipación automática cuando la presidenta Cristina Kirchner reúna a todos los jefes provinciales en Olivos para discutir sobre esas transferencias; reclamarán en cambio mecanismos para que la Nación disponga nuevos fondos con afectación específica para sus distritos, pero por fuera de la coparticipación federal.

La discusión sobre el reparto de recursos entre la Nación y las provincias se coló en la comitiva presidencial en la República del Perú. El relanzamiento de las relaciones bilaterales con ese país era ayer un asunto que compartía cartel con la convocatoria para el lunes en Olivos. "No tiene sentido discutir la coparticipación del impuesto al cheque. Es una discusión de poder", dijo a LA NACION Urtubey, saliéndose de la agenda oficial en la puerta del hotel Marriot, donde se alojó la Presidenta. "En realidad, lo que les ingrese a las provincias en un bolsillo lo perderán en el otro", agregó.

Cerca de él, Capitanich fue más drástico: "A Chaco no le conviene. Lo que ganaría por el reparto del impuesto al cheque es mucho menos que lo que la Nación le dejaría de refinanciar por el PAF".

¿Por qué ambos decían casi lo mismo? El ministro del Interior, Florencio Randazzo, advirtió que si el Tesoro nacional perdiera los $ 12.000 millones anuales del impuesto al cheque que hoy no distribuye, la Nación no podría refinanciar -y dejaría de hacerlo- las deudas provinciales mediante el Plan de Asistencia Financiera (PAF, que son 12.000 millones en 2010), ni enviaría el fondo sojero, previsto en 6000 millones en el año.

En rigor, tal como adelantó LA NACION hace una semana, ése sería el argumento central de la Presidenta para vetar una eventual ley que coparticipe el impuesto al cheque. Los gobernadores lo saben y no quieren ir al choque para sufrir represalias y quedarse sin los beneficios.

El PAF está demorado y no se otorgó en los dos primeros meses del año. En el caso de Chaco, recibe en compensación adelantos de coparticipación, pero otras provincias menos cercanas al Gobierno están asfixiadas. También eso se comentaba en la ayer brumosa Lima.

Urtubey y Capitanich suelen ser escuchados por la Presidenta, al punto de que los incluyó en la comitiva de este viaje de reconciliación con Perú, que ella consideró estratégico.

En un alto en los contactos empresariales, Urtubey dijo que propone "la creación de un Fondo de Convergencia de 5000 millones anuales en cinco años", que atienda "las necesidades estructurales de la pobreza". Tendría cuotas fijas para más de 500 departamentos en todo el país, "aplicadas por porcentuales de población y de necesidades básicas insatisfechas (NBI)".

"Estaría dirigido a crear infraestructura social para reducir en un 50% las NBI", dijo a LA NACION frente al Pacífico, en la puerta del hotel. Los recursos podrían salir del fondo sojero o del impuesto al cheque, según la decisión del Congreso, que acordaría los montos y las obras.

Capitanich adelantó, en cambio, que propondrá "extender un mecanismo similar al de la ley 26.075", que fijó hace dos años llegar a una inversión del 6% del PBI en educación para 2010. "Habría que aplicarlo a otras áreas: educación, salud, seguridad, justicia, deuda pública, déficit previsionales e infraestructura", dijo.

"Todavía no está cuantificado, estamos elaborando ese cálculo. Se aplicarían esos recursos con metas concretas", dijo Capitanich.

Las propuestas, con sus matices, buscan liberar a las provincias de gastos que afrontan con recursos provinciales en desarrollo social y económico. Y eso significaría un aumento en los recursos netos de la provincia.

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