Damián Itoiz: “En Junín la venta de droga no está centralizada; se hace al menudeo”

Damián Itoiz: “En Junín la venta de droga no está centralizada; se hace al menudeo”
El ex secretario General y de Seguridad del Municipio, hoy al frente de Grupo Servicios Junín, explicó la complejidad de la lucha contra el narcotráfico. Consideró que hubo una “utilización política” del 10-M y defendió la gestión del intendente Mario Meoni.

Cómo vivió el acuerdo entre Mario Meoni y Sergio Massa, teniendo en cuenta su filiación radical?

-La verdad es que, como lo ha declarado muy bien Mario, nosotros somos radicales en este espacio político. De ninguna manera el radicalismo es un sello o un escudo partidario, sino que es un cúmulo de conceptos y de pensamientos y eso es lo que le da la identidad al partido, más allá de los escudos y los símbolos. Desde hace un tiempo, el radicalismo está perdiendo la representación política de los propios radicales porque en las últimas elecciones el radicalismo hizo una elección muy mala en Junín, llegó muy lejos de los que ganaron y de la gente que votó al intendente Meoni. Creo que el radicalismo estuvo en alrededor de siete mil votos y el intendente tuvo casi veinticinco mil votos, por lo que en Junín y en el país no hay ese porcentaje de radicales, sino que hay muchos más y que están votando a otras personas de otros partidos. Y eso no tiene nada que ver con la ideología, sino con un partido que se viene achicando y no está leyendo la agenda que la gente le reclama. Si uno se concentra exclusivamente en la lucha interna por el poder, pierde de vista cuál es el objetivo fundamental de un partido político, que es llegar al poder para que esa ideología que le da sentido se haga realidad.

-¿Massa es progresista?

-Me parece que, hoy, definir la política entre progresismo y no progresismo o entre izquierdas y derechas es un poco quedarse en el tiempo. Hoy progresista es el que resuelve los problemas a la gente, como me parece que es la génesis de esa terminología. El progresismo es ir hacia adelante resolviendo los problemas a la gente para lograr integración social, movilidad social ascendente, que es uno de los objetivos del radicalismo. Y a mí me parece que en el partido radical hace mucho tiempo que los que conducen el partido no producen eso. Sino que quienes no lo conducen, como los intendentes, son los que hacen ese progresismo realidad. Acá está invertido, está el carro adelante del caballo. Y desde lo ideológico y desde ese reproche que se hace, se justifica simplemente el poder controlar las estructuras para sostener cargos políticos.

-En lo personal, ¿piensa que estar encolumnado ahora detrás de Massa lo puede afectar de cara al 2015?

-Yo creo que hay dirigentes que van a trascender el partido más allá de los que hoy están, como Ernesto Sanz o como Julio Cobos, que va a ganar en Mendoza seguramente, o como Mestre en Córdoba. En un escenario en 2015, en donde el kirchnerismo se radicalice como creo yo va a suceder, están muy cerca de un acuerdo con este sector que hoy genera Massa en la provincia de Buenos Aires. Creo que un sector del radicalismo va a estar mirando la posibilidad de un acuerdo de partidos y me parece que dirigentes como Meoni o Posse, de este lado, pueden ser el puente que genere esos acuerdos.

-¿Sigue manteniendo sus aspiraciones de ser jefe comunal?

-Yo hago política desde hace muchos años y como tengo la convicción del ejercicio de la política, por supuesto que tengo aspiraciones a ocupar todos los cargos que pueda para avanzar en una carrera política. Pero hoy estoy absolutamente concentrado en las elecciones. Estas elecciones de medio término son importantes; la coyuntura política de la Argentina de hoy no es la misma que la de las últimas elecciones de medio término. Si bien en aquel momento había un conflicto interno muy fuerte, no había la posibilidad de vulnerar la Constitución, porque había reelección establecida. Ahora no lo hay. Las líneas de escape del gobierno kirchnerista se hacen cada vez más cortas y me parece que en esta elección de 2013 se empieza a definir un poco el futuro modelo de país que podemos construir. Evidentemente no va a haber posibilidad de una reforma constitucional si no hay legisladores para votar esa reforma, que es lo que vota el Congreso.

Y el compromiso público y privado de Massa me parece que aclara muchas dudas hacia adelante y muestra un escenario en donde la reelección se vuelve mucho más compleja. Aunque creo yo que justamente por eso, porque la situación se vuelve más compleja, el oficialismo va a radicalizar su posición.

El 10 de marzo

-Usted reapareció públicamente al lado de Meoni en medio del conflicto del 10 de marzo.

-Mi compromiso político con Mario y con este espacio tiene muchísimos años, además de mi compromiso personal, en particular con él. Con Mario nos conocemos de cuando yo era chico (porque él es más grande) y yo iba a los ateneos y a las reuniones políticas y él era dirigente de la juventud. Tenemos una epidermis política que es muy parecida o la misma. Nos hemos formado políticamente en los mismos lugares y antes del año 2003, después de una interna donde íbamos por listas separadas, él me propone (él era legislador, yo había sido candidato a concejal) que me incorpore a formar parte de su espacio político y generar un acuerdo. Me pareció lo más razonable y sigo creyéndolo. No creo que haya un mejor intendente hoy en Junín que Mario. Y no sólo no lo creo yo, lo cree la sociedad juninense también, porque lo ha ratificado cada vez que lo ha tenido que votar. Y lo van a defender, por supuesto, en el Concejo Deliberante quienes van a ser los concejales de este espacio político.

-¿Qué le pidió Meoni durante el 10-M?

-Yo me ofrecí para lo que estuviera a mi alcance. Yo venía de ser secretario de Seguridad hacía poco y tenía muchas vinculaciones, por esa función que yo había tenido, y traté junto con Víctor Knappe y Andrés Rosa de armar un equipo de trabajo para estar atentos a todo lo que era necesario que tuviera que ver con el proceso judicial, con la relación con la Policía, con los funcionarios. Pero en todos los casos fue un trabajo de equipo, que quizás yo aparecía como más visible, porque hacía tiempo que yo ya había dejado de ser funcionario, pero es lo que cualquiera en mi situación hubiera hecho.

-¿Cree que los incidentes fueron movilizados políticamente?

-Creo que hubo una coyuntura de un hecho de inseguridad puntual como fue el homicidio y alrededor de eso había una organización atenta que se puso en movimiento. Por supuesto que esto se hace a través de delincuentes comunes, no va a venir el pater familias o el buen ciudadano a prender fuego la comisaría. Una persona con bombas molotov no es la reacción natural de un habitante que está en su casa y se indigna por un homicidio. Hay videos que son muy elocuentes. Habría que preguntarles a los protagonistas de esos videos. Me parece que esa es una tarea de la Justicia y que las imágenes en algunos casos hablan por sí mismas.

Sobre la gestión meonista

-El kirchnerismo dijo que la ciudad excluye, que no atiende la marginalidad y lo mismo dice la Coalición Cívica, que habría que trabajar más en las causas del delito.

-Por supuesto. Nadie puede discutir que el delito se combate a partir de encontrar la causa e intentar eliminarla; la represión siempre es posterior. Lo que me parece es que ese proceso de destrucción social no se da a partir de una situación o de una variable de los gobiernos locales. Esa destrucción que está sufriendo la sociedad argentina tiene que ver, a mi criterio, con la finalización de un ciclo político que en el final de la cuenta, en las últimas páginas, nos va a dejar, una gran inequidad social, una gran desigualdad, una diferencia enorme de oportunidades entre algunos y otros, y todo eso disocia a los habitantes, porque genera amplitud en la diferencia de calidad de vida entre unos y otros. Y esto es una consecuencia totalmente lógica. Por eso se encuentra Daniel Arroyo trabajando en Junín en esos temas, a pesar que digan que el gobierno en Junín discrimina. Junto con el intendente presentamos un programa para darle Internet a los 80 establecimientos educativos de la ciudad. Eso yo creo que no es discriminación, sino todo lo contrario, es inclusión. Por eso nunca hubo tantas unidades sanitarias en Junín como en este momento, por eso nunca los servicios llegaron a tantos barrios de la ciudad como ahora. Obviamente que siempre falta, que las ciudades crecen y que las necesidades se modifican todo el tiempo. Pero nadie puede negar que este Junín no es el mismo que hace 10 años; nadie puede negar que el desarrollo y el posicionamiento que ha tenido la ciudad no genera también una mejor calidad de vida para los habitantes.

Los habitantes de Junín están en todos los barrios; nunca hubo tantas plazas nuevas ni tantas plazas reparadas; nunca se llegó tan lejos con los programas de cordón cuneta y mejorado; nunca se llegó tan lejos con el asfalto, con los desagües pluviales, con el agua corriente, con el gas.

Yo creo que este gobierno, más allá de lo que diga la oposición, ha hecho todo lo contrario que discriminar.

-¿Qué pasa con el tema del gas?

-Es un rubro que no es el nuestro. Pero hay un problema de abastecimiento, obviamente. Hace unos 20 años, la Argentina se autoabastecía de gas y ahora pasó a ser un país dependiente de las importaciones de gas. Y ese es un problema.

A pesar de eso, en Junín todavía se invierte en el desarrollo de la red de gas. Yo creo que el gobierno debe garantizar el suministro de la garrafa o del gas envasado.

Yo te lo digo porque, aunque parezca mentira, yo no tengo gas natural. Entonces sé de qué estamos hablando. Y cuesta mucho en estas épocas de frío hacerse de un tubo o una garrafa. Pero me parece que mientras tengamos los dólares para poder seguir importando gas, debe estar garantizado el abastecimiento.

-¿La tercera planta ya está funcionando? -Sí, desde el año pasado.

-Pero las nuevas conexiones se van a hacer después del invierno…

-Si Dios quiere, será entre los últimos días de julio y los primeros de agosto. Vamos a empezar por el barrio 96 viviendas del Plan Federal del barrio Bicentenario, y esperemos poder hacer todo sin tener que interrumpir la obra. Pero la planta está funcionando. Lo que hace es mejorar la calidad del abastecimiento del gas y nos permite, a partir de poder reducir la utilización el porcentaje que estaba al tope de las otras dos plantas, poder ampliar redes en otros barrios.

Violencia y drogas

-La noche juninense es cada vez más violenta y de mucho consumo de drogas.

-Los ciudadanos juninenses tenemos que saber que Junín es una ciudad que ha crecido. Nosotros tenemos que asumir el crecimiento con todos sus ingredientes, los positivos y los negativos. Y por supuesto que eso genera desafíos en las políticas del gobierno.

Yo fui responsable del área de seguridad desde el año 2003, pero no solamente fui responsable. Con el intendente Meoni tengo el honor de decir que firmamos el decreto que creó la secretaría de Seguridad. En 2003, cuando el intendente asumió, no existía y fue un desafío de su campaña, porque nosotros avizorábamos esto que iba pasando. Esto era algo que se preveía. Junín era una ciudad en crecimiento, con los problemas de una ciudad en crecimiento y con una provincia que se olvidó durante muchos años de la seguridad en el interior.

Nosotros creamos la secretaría en 2003. Cuando yo asumí había cinco patrulleros, tres para la Comisaría Primera y dos para la Segunda. No había sistema de GPS de control de los móviles, no había cámaras, no había dirección de las víctimas, no había Comisaría de la Mujer.

-¿Se combate el narcotráfico en Junín?

-Yo creo que sí. Lo que sucede en Junín es que la venta de droga no está consolidada en un cartel, sino que está ramificada en ventas menores, que ese es el modo como el narcotráfico penetra en ciudades como las nuestras. Es un trabajo al “menudeo” y es mucho más complejo. Además muta, porque uno deja y enseguida aparece otro que reemplaza a ese. No hay una gran organización que sea la que ingresa la droga, centraliza y subcomercializa.

¿Le preocupa a usted?

-Por supuesto. Yo soy una persona que, al haber estado tanto tiempo vinculado a la seguridad, he visto los resultados del uso de las drogas y de las drogas combinadas con el uso de armas en los hechos delictivos, genera las situaciones más graves. Los hechos de muerte en ocasión de robo, generalmente tienen que ver con una reacción del victimario producida por algún consumo de droga. Con un arma de fuego eso es peligrosísimo.

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