Cumbre del PJ: Todos menos Randazzo

Cumbre del PJ: Todos menos Randazzo

Este fin de semana, el PJ bonaerense llevó a cabo un plenario en la ciudad de Tandil que contó con la presencia de los posibles presidenciables Julián Domínguez, Sergio Urribarri y Daniel Scioli; los líderes del PJ a nivel nacional y provincial, Eduardo Fellner y Fernando Espinoza; y el titular de ANSES, Diego Bossio. ¿La intención hacia afuera?. Mostrar un justicialismo unido, superador de la coyuntura electoral y la decisión final que recaerá en Cristina; ¿hacia adentro?. Establecer negociaciones, ejes programáticos y un armado digno de mover el amperímetro cuando llegue el momento de cerrar listas. ¿El gran ausente?. Florencio Randazzo, que parecería no contar ni con el apoyo de la militancia pura ni mucho menos con el visto bueno de la “ola naranja”, la estrategia de Daniel Scioli para deglutir a sus contrincantes.

MIDIENDO FUERZAS

Los tiempos se van acortando y las fichas quieren acomodarse. Sin embargo, parecería ser que aún falta mucho para que Cristina se decida por un candidato y que, consciente de la heterogeneidad del movimiento que lidera, va a esperar a que todos jueguen para dar su veredicto. En los últimos meses, sin duda el hombre del oficialismo que más se ha elevado en las encuestas es el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien tras una breve “luna de miel” con el kirchnerismo puro en el 2013 hoy sigue generando rispideces. Los integrantes de Carta Abierta, quienes se autoproclaman “intelectuales K”, ya han expresado que no acompañarán una candidatura de Scioli, y el líder de Nuevo Encuentro, Martín Sabatella, expresó esta semana que “Scioli no representa al kichnerismo”.

No es azaroso que Cristina haya avalado un masivo acto de Nuevo Encuentro en el Estadio Atlanta en simultáneo con la cumbre del PJ. La presidenta sabe que Daniel Scioli pisa fuerte, tanto que la semana pasada salió a la luz una encuesta que auguraba que el gobernador podía aumentar su caudal de votos en tanto se distanciara del gobierno nacional. Pero es necesario considerar que la impresión en terreno bonaerense dista mucho de lo que sucede a nivel nacional, en donde el FpV mantuvo su posición como primera fuerza en las legislativas del año pasado, contrario a la derrota provincial. Tanto Scioli como Cristina saben esto, y prevén que la vía más coherente es negociar.

Desde agosto hasta ahora, tres actos del kirchnerismo duro se sucedieron para “bancar” a Cristina. El primero fue protagonizado por el Movimiento Evita, que impulsó a Jorge Taiana en Ferro ante 60 mil militantes, con propuestas propias profundizadoras; luego fue el turno de La Cámpora, que contó con muchísima más prensa gracias a la presencia de Máximo Kirchner y que juntó a 40 mil militantes; y finalmente convocó Nuevo Encuentro, que aglutinó a 30 mil personas en Atlanta. Cristina demostró su fuerza y se dispone a encabezar un acto el 25 de octubre que logre juntar a toda la militancia. Scioli sabe que para tener el apoyo de esos sectores y eliminar a sus posibles competidores deberá arreglar con la jefa.

SCIOLI Y LOS DEMÁS

Pero no todas son pálidas para el hombre de “la ola naranja”. Que Cristina le marque la cancha no quiere decir que no le tire centros, y Scioli sabe bien cómo cabecearlos. Por eso, en vez de contestar a las múltiples críticas de algunos sectores kirchneristas, el gobernador se muestra conciliador, habla con todos, y hasta incluye antiguos opositores en su gabinete, como es el caso de Jorge Telerman en el Instituto de Cultura provincial.

Daniel Scioli sabe que la militancia más cercana a Cristina lo acompañará en tanto la presidenta así lo requiera, aunque mantiene sus propias conversaciones con referentes de la JP, el Evita, La Cámpora, etc. Por eso apuesta a un armado que conoce y reconoce como fundamental: el PJ clásico, la estructura partidaria, sobreviviente a los vientos políticos coyunturales. El partido aglutina a todos, con mayores o menores diferencias, por eso el gobernador aprovecha estos espacios en los que puede tomarse una foto junto a Domínguez y Urribarri con la mayor naturalidad, y responder afirmativamente a lo que digan Ottavis y Wado de Pedro, dos “pragmáticos” de La Cámpora.

BOSSIO A DOS PUNTAS

No es de extrañarse que Diego Bossio tenga grandes aspiraciones. Actualmente, el joven titular de ANSES maneja una de las cajas más abultadas del gobierno nacional y está cargo de algunas de las medidas más renombradas de la última década, como son la Asignación Universal por Hijo y el Procrear, lo cual le da un nivel de conocimiento privilegiado por sobre otros funcionarios.

En los primeros meses del año, Bossio se acercó a Scioli y se tejieron conjeturas alrededor de esa imagen, pero la posterior cercanía del gobernador con Insaurralde hizo que Bossio comenzara a visitar lugares de la mano de Florencio Randazzo, quien pretende ir por la presidencia 2015. Incluso las páginas de Facebook de ambos los mostraban juntos, siendo que ahora esas fotos desaparecieron.

El ministro del Interior y Transporte fue tajante cuando dijo que su postulación va a ser a la presidencia y no a otra cosa, pero desde que comenzó a hacer campaña con asiduidad tanto la estructura del PJ clásico como la militancia K se alejaron de su figura, incluso siendo que Cristina lo acompañó a las inauguraciones de los nuevos trenes. Sus declaraciones dejaron entrever que no piensa negociar, y en este sentido Scioli no va con vueltas: o te sentás a negociar o se encarga de eliminarte.

Con su ausencia en la cumbre del PJ y la actitud de Diego Bossio, parecería ser que mientras Scioli gana terreno, Randazzo se encuentra cada vez más complicado. No olvidemos que los enigmáticos carteles del 20 de julio en las calles porteñas ya lo auguraban cuando decían: “Más solo que Florencio el día del amigo”.

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