Cuenta regresiva

Cuenta regresiva

El Frente de Todos y Juntos pondrán en juego su poder local en los 24 distritos del Conurbano. Qué es lo que se juega cada uno y por qué esta elección es más importante que otras.

A tres días para las elecciones, el Conurbano se lleva todas las miradas de la política. Pero no solo a nivel municipal sino también en el ámbito nacional y provincial. Desde todos los sectores saben que el GBA es crucial a la hora de definir una carrera que tras el resultado de las PASO está abierta.

Y es que más allá de que el Frente de Todos haya acusado recibo de la de los candidatos nacionales y de buena parte de los seccionales, los tres puntos de diferencia no alcanzaron para dar por terminada una elección que, sin duda, modificará el destino de la Provincia durante los dos últimos años de gestión del gobernador Axel Kicillof.

Sin dudas, en la mirada provincial, lo que está en juego es su gobernabilidad. Sin embargo, los intendentes del Frente de Todos cambiaron la estrategia tras el sabor amargo que quedó tras la derrota de las primarias. Y hoy, tienen en claro que no van a ceder su poder en los distritos en pos de un gobierno que no deja de funcionar como una coalición electoral y que, ante cada golpe, vuelve a dejar a la vista las diferencias internas.

“Nos juntamos porque nos lo pidió la gente para sacar a Macri y lo conseguimos. Vino la pandemia y nos complicó. Pero la gente tiene que acordarse lo que pasó antes. Hoy venden lucecitas de colores como ya hicieron en la previa de 2015. Pero el final es el mismo”, le dice a Municipios un intendente peronista del Conurbano. Quien ante la consulta sobre cómo quedará la unidad en caso de atravesar una nueva derrota, sostiene: “Si perdemos por más, sería la ruptura total del frente”.

Con este panorama en juego, los jefes comunales del Frente de Todos vienen haciendo un trabajo de hormiga claro en pos de municipalizar la campaña y esquivarle al “voto bronca” que los llevó a bajar la performance en sus localidades por las derivaciones económicas de la pandemia y que, ahora, también amenaza con tener su impacto a través de las repercusiones y aprovechamientos políticos de la oposición en relación a la inseguridad.

“No es nueva esta metodología en la oposición. Ya lo hicieron con Cromañón, Iron Mountain, Once y Nisman. Basta con ver el abrazo de (Facundo) Manes con el familiar del kiosquero asesinado en Ramos para ver la bajeza con la que actúan con tal de llevarse un voto”, sostiene una fuente cercana a un jefe comunal de la tercera.

Lo cierto es que los intendentes del Frente de Todos vivirán este domingo una especie de plebiscito a su gestión a través de los candidatos que tienen en juego para renovar las bancas en los HCD locales. Una elección determinante teniendo en cuenta que muchas de las bancas municipales ganadas por Juntos fueron conseguidas gracias a la gran elección que hizo Cambiemos en 2017.

Claro, la estrategia de Juntos es la inversa. Y el objetivo claramente es nacionalizar una elección a la que supieron sacarle rédito gracias al impacto negativo en el bolsillo generado por la pandemia. Un conflicto sanitario mundial que permitió dejar en un pasado más lejano la crisis económica que arrastró al macrismo a una dura derrota en 2019.

En la oposición lo tienen claro. Y de esa manera se vienen moviendo los candidatos sin tierra y los jefes comunales. Principalmente, haciendo foco en el kirchnerismo e, incluso en algunos distritos, marcando la importancia de un peronismo que no sea funcional a Cristina Fernández como aliado ocasional.

En ese recorrido, la apuesta principal de los intendentes de Juntos pasa por ver de qué manera quedarán parados tras los resultados electorales del domingo para empezar a mostrarse como potenciales candidatos para comandar la Provincia en 2023. Algo que ya esbozó tanto Jorge Macri como Diego Valenzuela e, yendo un poco más allá del Conurbano, el propio intendente de La Plata, Julio Garro.

Escenario

Tras las PASO hay algo que quedó en claro en varios distritos del Conurbano: el voto peronista perdió arraigo. Y hoy ya son varios los municipios que no tienen un caudal ganador. Quedó en claro en localidades como Merlo o Moreno, en las que el Frente de Todos ganó pero bajó su performance habitual.

En concreto, de los 24 distritos que forman parte del GBA, Juntos ganó en cuatro de los cinco donde es gobierno: Vicente López, San Isidro, San Miguel y Tres de Febrero (solo cayó en Lanús). Y además logró imponerse en Tigre, Ituzaingó, Morón, Quilmes y General San Martín. Por lo que obtuvo un triunfo en 9 de los 24 distritos del GBA. Casi en la mitad. Un golpe impensado para el FdT. Para colmo, en Quilmes y Morón, Juntos había sido gobierno entre 2015 y 2019 por lo que la ventaja lograda significó volver a reposicionarse en dos distritos donde ya tienen fuerte presencia. Lo opuesto se dio en Lanús, donde gobierna Néstor Grindetti. Allí se el peronismo pudo arrebatarle el primer puesto pero solo por la sumatoria obtenida de las tres listas presentadas. Algo que, según aseguran desde el oficialismo municipal, será muy difícil de sostener.

Claro, no todo resultado se capitaliza hoy. “Más allá de que hayamos ganado en 9 de los 24 municipios, en casi todos aquellos que no ganamos subimos el piso. Y eso que hoy se ve como una derrota que hasta puede ser abultada en algunos lugares como Berazategui, por ejemplo, nos posiciona distinto para el 2023. Más con la firme intención de poder poner a un intendente en la boleta. Un deseo que tienen todos los intendentes que forman parte de Juntos”, le dice a este medio un armador de la tercera sección que responde al PRO.

Con la imposibilidad que tienen los intendentes que ya cumplieron dos mandatos de volver a presentarse en 2023, la votación del domingo cobra una importancia crucial para entender cómo serán los próximos pasos en los distritos. Claro, no hay que descartar aquellos que internamente ya vienen levantando la voz en pos de terminar con una ley que no solo atenta contra los justicialistas sino también con los jefes comunales de Juntos que tampoco quieren saber nada con dejar sus puestos.

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