Cómo se cuece la interna massista por la Gobernación bonaerense

Cómo se cuece la interna massista por la Gobernación bonaerense

En el massismo no están conformes con el modo en que Sergio Massa está piloteando el conflicto desatado por los vaivenes de Martín Insaurralde. En eso reconocen al kirchnerismo: sabe administrar los escenarios de crisis como pocos. El jugueteo del lomense marcó el territorio de la interna del Frente Renovador en busca de la sucesión de Daniel Scioli. En un principio convenía la exposición. Ahora se convirtió en un problema.

Quizás Massa enfrente su primera crisis como conductor, lo que podría dejarlo herido en la carrera nacional. Los intendentes que abrevan en el Frente Renovador rumian por lo bajo y hasta desafían que serán ellos quienes deban “ordenar” la interna en el sector por la proliferación de candidatos y el más que probable desembarco de Insaurralde, que podría dejar al resto fuera de carrera.

Algo dan por hecho: la incorporación del lomense. “Ya está”, le dijo a NOVA, en estricto off the record,uno de los intendentes massistas. “Martin ya está con nosotros, la otra vez hablé con el. Sólo hace falta administrar los tiempos”, completó, como para que no quedaran dudas.

Si se concretara el salto del todavía diputado por el Frente para la Victoria, Massa deberá asignarle un rol al resto de los aspirantes a la Gobernación. Nombres sobran, y sobre todos hay observaciones. Darío Giustozzi, Jesús Cariglino, Gustavo Posse, Mónica López y hasta Felipe Solá quieren competir en 2015.

El paso de comedia de Jésica Cirio enfundada en naranja en el programa de Marcelo Tinelli debe tomarse como lo que es: un paso de comedia. Con todo, una prueba más de que la historia no está cerrada entre Insaurralde y el massismo, razón más que suficiente para que el lomense envíe señales de un acercamiento a Scioli a través de la siempre buen amiga y candidata testimonial Nacha Guevara.

Insaurralde cree tener los votos y por eso busca imponer sus condiciones para jugar. Lo mismo hará, cuando sea el momento, ante Scioli. La pelota está de su lado, y por eso la muestra, la distribuye, hace pases, alimenta a los medios y a los programas de la tarde. Los más experimentados del massismo ya lo ven adentro “Vamos a necesitar de él y de todos los que quieran venir”, apuntan.

La “unión civil” entre Massa e Insaurralde sería presentada en su momento como un proceso natural y fuera de todo tipo de anuncio con bombos y alharacas. El resto de los aspirantes del massismo deberá acomodarse a como dé lugar. Por el momento, parece haber lugar para todos.

La marcha de la bronca

Quienes reciben más críticas puertas adentro del Frente Renovador son Posse y Solá. Al mandamás de San Isidro no le ven mucha más cuerda en el massismo, por lo que no se descarta una salida elegante y gradual. Un experimentado alcalde apeló a las palabras justas: “El problema de Posse es la familia Galmarini”.

Los Galmarini, la nueva familia del poder, una suerte de clan Yoma de Tigre. Los herederos naturales que cambian posiciones como en un juego de mesa. La suegra de Massa, Marcela Durrieu, es concejal vecinalista de los pagos de Posse y una opositora acérrima a su publicitada gestión. Entre los peronistas del massismo ya ven a la madre de Malena Galmarini como el principal obstáculo para el avance del sanisidrense. Él mismo lo admitió, aunque luego tuvo que retractarse.

Con Solá, la bronca crece entre los massistas que quieren a Insaurralde. “Lo que hizo con Cirio no se hace”, le imputan. El ex gobernador, que busca regresar al sillón de Dardo Rocha, había dicho que estaba “cansado” de “tanto gato en la política”. El malestar cundió puertas adentro. Sobre todo porque Solá no tiene peso para decidir ni imponer nada. “Le dimos una beca al ponerlo en la lista de diputados, ¿y encima nos hace esto?”, lo cuestionó ante NOVA un intendente del Frente Renovador.

La propia Cirio lo puso en vereda: “Lo googleé y veo que es un violento que interrumpió con custodia armada un evento de chicos con capacidades diferentes porque no lo dejaban dormir la siesta. Sergio y Malena me pidieron disculpas y obviamente se las acepté, ellos son buenas personas, no como este tipo violento", planteó. El dato: debió googlearlo.

Pero las especulaciones no se agotan en el devenir peronista. En el massismo tampoco le cierran la puerta al Pro en la Provincia, gracias a la buena relación que muchos de ellos tienen con el único intendente del partido amarillo, Jorge Macri. “El año pasado nos fue bien a los dos, por eso no puede descartarse nada”, advirtió una fuente del massismo de la Primera Sección sobre las buenas migas con el mandamás de Vicente López. Hasta ahí, el esquema de los que juegan con reglas previsibles. Lo de Giustozzi sigue siendo un misterio.

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