Cristina Kirchner volvió a confiar en Julio Cobos. En menos de dos semanas, el próximo 22 de febrero, los presidentes del Grupo Río, integrado por los países de América latina y el Caribe, se reunirán en Cancún y la Presidente confirmó su asistencia.
Cobos "no cumple el rol que le asigna la Constitución, y no solamente se convirtió en líder del partido de la oposición sino que directamente obstruye y se opone a medidas que son resorte de la Presidencia de la Nación", dijo en enero, al anunciar las razones por las que no volaba a China, una visita comercialmente clave, que había sido planificada con un año de antelación.
Tampoco viajó el 22 de enero pasado a la segunda asunción del presidente boliviano, Evo Morales, amparándose en las mismas razones políticas.
Pero los resquemores con el vice se habrían (circunstancialmente) esfumado, sobre todo luego del voto de Cobos en la Comisión Bicameral, que apoyó la remoción de Martín Redrado al frente del Banco Central, en consonancia con la Casa Rosada.
"Todo indica que la Presidente viaja Cancún, estamos haciendo los preparativos en este sentido", confirmó a WE un vocero de la Cancillería. Y acotó, ante la pregunta obligada de ¿por qué ahora sí y hace un mes no?, que "las circunstancias políticas son distintas a las de enero", aunque el vice sigue siendo el mismo.
No sólo el gobierno kirchnerista habría interpretado como un gesto de buena voluntad el voto positivo de Cobos. Las encuestas de imagen del mendocino marcan una caída, producto de este apoyo al decreto firmado por quien fuera su compañera de fórmula.
Para la Argentina es una muy buena noticia que la relación institucional entre Presidente y vice vuelva a la normalidad, porque le va permitir a Cristina reconectar a la Argentina con el mundo.
Con el Gobierno concentrado en los enfrentamientos domésticos, la política exterior quedó en los últimos tiempos relegada a un segundo plano, aunque el canciller Jorge Taiana trabaje intensamente en nombre de la Argentina.
Tambalean las relaciones con Brasil por los cortocircuitos comerciales, con los Estados Unidos, debido a las observaciones de la diplomacia norteamericana sobre cierta inseguridad jurídica para hacer negocios en el país, con el Reino Unido por el endurecimiento del enfrentamiento petrolero en torno a Malvinas, con Uruguay por la falta de voluntad para encontrarle un fin al conflicto por Botnia, con Chile habrá un distanciamiento natural por la extracción política del nuevo presidente, Sebastián Piñera, y con el gigante chino habrá que recomponer la relación después del desaire de la Presidente. Para colmo de males, los dos principales aliados del Gobierno hacia el mundo, Hugo Chavez y el español Rodríguez Zapatero están concentrados en sus propias crisis en estos tiempos.
Por eso es una buena noticia que Cristina Kirchner confíe en Cobos, y lo deje ser vicepresidente, un rol para el que fue electo en la misma fórmula, la de la difunta Concertación, hace apenas dos años, en 2007. z We
ENCARRILADOS
* Cristina suspendió el mes pasado su viaje a China en plena crisis del BCRA porque no confiaba en el vice.
* Concentrada en los enfrentamientos domésticos, Cristina relegó a segundo plano la política exterior.
* Circunstancialmente, los resquemores con Cobos se habrían encarrilado. En dos semanas, CFK viajará a Cancún para asistir a la cumbre de presidentes del Grupo Río.







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