"Cristina no sabe gobernar y no tiene vocación de aprender"

"Cristina no sabe gobernar y no tiene vocación de aprender"
El ex presidente Duhalde dice que el Gobierno "está entrando en estado de pánico" porque es el único candidato que crece en las encuestas. Además, asegura que la Presidenta no pasa de la segunda vuelta en las elecciones de octubre, afirma que el oficialismo le echa la culpa de todo y confiesa que es "factible" una alianza con Macri.
Como si fuera una estrella de rock, Eduardo Duhalde se saca fotos con los turistas con el mar como postal de fondo y hasta hay quienes se animan a pedirle un autógrafo. Mientras posa para los flashes, el ex presidente repite hasta el cansancio que la campaña no empezó. Sin embargo, sus definiciones son las de un hombre definitivamente lanzado a la pelea por la presidencia, como si los días de proselitismo ya estuvieran en marcha. "El Gobierno está entrando en estado de pánico porque soy el único que crece en las encuestas", dice. Y asegura que Cristina Fernández no pasa de la segunda vuelta en las elecciones de octubre.

En una entrevista exclusiva con LA CAPITAL, Duhalde se mostró tan distendido como crítico del oficialismo. "Cristina no sabe gobernar y no tiene vocación de aprender. El único que puede presidir este país después de Néstor Kirchner soy yo", afirmó y saboreó un café en la confitería del hotel Sasso de Mar del Plata.

Vestido de elegante sport, el precandidato presidencial del Peronismo Federal sostuvo que el Gobierno le echa la culpa de todo porque le tiene "miedo" y confesó que es "factible" una alianza con Mauricio Macri.

Son días movidos para Duhalde. Contó que se levanta todos los días a las 8 de la mañana y desayuna en la cama con Chiche, su esposa, mientras escuchan las noticias de la radio. El celular no le para de sonar y llega a tener hasta diez reuniones por día con empresarios y políticos. "Es un ritmo agotador", reconoce antes de almorzar en el programa de Mirtha Legrand, acompañado por la diputada Graciela Camaño.

- ¿Y por qué, entonces, decidió volver al ruedo?

- Porque lo creí necesario. No me perdonaría no presentarme como candidato cuando tengo claro lo que hay que hacer en el país para retomar un camino que desgraciadamente se abandonó. Sudamérica está creciendo mucho. Pero el tema es qué hacemos con la plata del campo y los ingresos vinculados a los impuestos que se cobran al consumo. Argentina no tiene un proyecto de país. La Nación crece y tiene dinero, pero no lo gasta en los derechos humanos básicos, como la salud y la educación. El país está desaprovechando una situación extraordinaria. Decidí volver al ruedo de la política porque estoy convencido de que puedo hacer retomar el camino del desarrollo.

- ¿A qué se debe el crecimiento del país?

- A las decisiones que tomé yo en la transición. Cambié el modelo económico y social que estaba afincado en los consensos de Washington con los planes de ajustes estructurales y la ridícula teoría de que el mercado se autorregula. En definitiva, puse al país a producir. En ese tiempo era posible manejar la variante cambiaria y en sólo seis meses logramos terminar con la depresión económica. Le entregué el poder a Kirchner con un 6 por ciento de crecimiento, el país pacificado y el sistema democrático consolidado.

- ¿Cómo está en las encuestas?

- No se han hecho encuestas para medir a los candidatos porque todavía no los hay. Ni siquiera se ha definido el candidato del oficialismo. Los únicos postulantes que ya se decidieron a participar son los que no tienen partido o las fuerzas que se han creado en torno a ellos.

- ¿Le molesta cuando sus adversarios dicen que está abajo en las encuestas?

- Para nada. El único que tiene encuestas permanentes es el Gobierno. Hay un hecho que se reitera y habla por sí solo: me atacan todos los días porque están preocupados. Cristina está retrocediendo en las encuestas.

- ¿Cree que Cristina se va a presentar en las elecciones?

- No sé. Es un acertijo. Pero si se presenta, no pasa del balotaje.

- ¿Por qué?

- Por las encuestas que vi de ayer y hoy. Cristina puede llegar a 30 puntos, pero el porcentaje de gente que no está de acuerdo con ella supera el 60 por ciento. Lo mismo pasaba con Néstor Kirchner.

- Si la Presidenta no va por la reelección, ¿considera que Scioli va a ser el candidato del oficialismo?

- Puede ser cualquiera. Lo que pasa es que los gobernadores de la provincia de Buenos Aires no son aceptados por los líderes del interior. Pasó siempre. Por eso nunca en la historia ninguno pudo ser presidente siendo gobernador bonaerense.

- ¿Cómo la ve a Cristina gobernando sin Kirchner?

- Es natural el impacto que sintió por la muerte y todavía se la nota con mucho dolor. El problema que tiene Cristina es que no gobernó nunca. Es como si yo quisiera ponerme a dirigir un diario.

- Del 1 al 10, ¿qué puntaje le pondría al Gobierno?

- Cuatro. Con esa calificación aprobaría raspando.

- ¿Por qué dice que el oficialismo le echa la culpa de todo?

- Porque sabe que le gano. Ellos no pierden tiempo en atacar a cualquiera. Al único que atacan es a Duhalde. Me echan la culpa de todo, hasta de cuando llueve.

- ¿Nota cierto malestar de algunos intendentes y gobernadores con el Gobierno?

- Lo percibo siempre cuando hablo con ellos. Antes los gobernadores tenían sus propios fondos. Hoy, en cambio, el Gobierno ha concentrado los ingresos. Es una política que se basa en aprietes y extorsiones. Las provincias deben volver a tener su autonomía.

- ¿Le reconoce algo bueno al kirchnerismo?

- Sí. Me gustaba mucho cómo negociaba Kirchner. Era un negociador nato, un hombre que te ponía contra las cuerdas antes de negociar y lograba los mejores porcentajes en los acuerdos. Me parece muy buena la posición de Argentina en el Grupo de los 20. También considero importante que se hayan dado cuenta de darle un subsidio a la niñez.

- ¿Qué sensación le dejó la muerte de Kirchner?

- Me impactó. Produjo un cambio absoluto en el Gobierno. Kirchner era lo bueno, lo regular y lo malo del oficialismo. Hacían una buena pareja con Cristina porque se complementaban. La Presidenta tenía la formalidad de la representación y el discurso, pero todas las decisiones las tomaba Kirchner. Entonces ahora Cristina tiene dificultades porque nunca ha gestionado nada y ahí empiezan los problemas que vemos todos los días.

- ¿Se arrepiente de haber impulsado a Kirchner como candidato presidencial?

- Una vez que uno sabe el resultado del partido es fácil comentarlo. En ese momento la gente quería algo nuevo y Kirchner tenía ese perfil. No era amigo mío ni le pedí nada a cambio. Tenía una muy buena opinión de él, pero después cambió. La presidencia cambia a las personas, las hace creer más de lo que son y muchas veces desarrollan una adicción por el poder.

- ¿Cree que lo traicionó?

- Eso no tiene importancia. El problema no es Duhalde, sino qué hizo con el 70% de gente que creía en él. Se quería pelear con todos. El poder no hay que utilizarlo para confrontar, sino para transformar.

- ¿Se va a aliar con Macri?

- Es factible un acuerdo.

- ¿Tienen muchas coincidencias?

- Las coincidencias vendrán después, cuando empecemos a conversar. Todavía no lo hemos hecho.

- ¿Cuál sería la primera medida que tomaría si fuera presidente?

- Convocar al diálogo y trabajar desde el primer día para resolver el problema de la inseguridad. El Gobierno no reconoce los problemas.

- ¿Qué país va a heredar si llega a ganar las elecciones?

- Vamos a tener infinidad de problemas que ha creado el Gobierno en torno a la inflación. Hoy no es posible resolver la suba de precios manejando nuevamente el tema cambiario, porque sería echar un balde de nafta a la hoguera inflacionaria. Necesitamos políticas de Estado. En el siglo pasado, el país se estuvo fundando de nuevo cada siete años. Al final lo refundimos.

- ¿Moyano tiene fecha de vencimiento?

- Pero sí. Moyano no nos dura un round.

- Cuando asumió como presidente dijo una frase que quedó en la historia: "El que puso dólares recibirá dólares" (en alusión al corralito financiero). ¿Se arrepiente de haberlo dicho?

- Fue una frase que quedó marcada en la historia. En el libro que escribí, el prólogo lo hizo el ex presidente de España Felipe González y lo que más le llamó la atención no es lo que dije, sino que convoqué a una conferencia de prensa y admití que me había equivocado. Hice lo correcto: un dirigente le tiene que decir la verdad a la gente y reconocer cuando se equivoca.

- ¿Sigue pensando que Argentina está condenada al éxito, como solía decir?

- Cada vez más. Somos el país más potente de Sudamérica, incluso por encima de Brasil.

Ping pong

Ricardo Alfonsín: "Es muy buena persona. Tengo un gran aprecio por él".

Ernesto Sanz: "Hemos trabajado con él en el tema de las políticas de Estado. Me parece un hombre inteligente".

Elisa Carrió: "Es la típica dirigente que no sirve para construir y está muy alejada de la idea de generar consensos".

Pino Solanas: "Tengo un gran aprecio por él. Cuando era joven veía sus películas".

Mauricio Macri: "Es el único dirigente nuevo de centroderecha, pese a que le hacen zancadillas todos los días. Está en tren de aprendizaje".

Carlos Reutemann: "Es un hombre muy honesto y trabajador. Pero no va a ser candidato, lamentablemente no quiere participar".

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