Pasó Navidad en su residencia de Río Gallegos junto a sus hijos. Evitó aparecer en público.
La jefa de Estado se trasladó el jueves por la noche a su residencia privada en la capital de Santa Cruz, una coqueta casa de dos plantas en el Barrio Jardín. Estuvo acompañada por sus hijos, Máximo y Florencia, su nuera Rocío García y su suegra María Juana Ostoic, además de otros integrantes de la familia.
Durante su estadía, Cristina se dio un lujo que esperaba hacía semanas: conoció a Néstor Ricardo, su sobrino nieto. El bebé, que lleva su nombre en homenaje a su esposo y ex presidente, Néstor Kirchner, es hijo de Natalia Mercado, la hija de su cuñada y ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el dirigente Armando Mercado.
La jefa de Estado evitó mostrarse en público y se recluyó en la intimidad de su domicilio. A tal punto que no trascendió si pasó por el mausoleo donde descansan los restos de su esposo. Con el fin de semana largo, hubo mucho movimiento en el cementerio de Río Gallegos.
A la Presidenta la recibieron en Río Gallegos una cálida temperatura y hermosos días –hizo 20 grados en la ciudad, lo que normalmente tienen en pleno verano–, aunque la ciudad y la provincia atraviesan un clima bastante más espeso. Por primera vez en más de 20 años, el gobierno de Santa Cruz no pudo pagar completos los aguinaldos al personal estatal –cerca del 70% de los santacruceños depende directa o indirectamente del Estado–. Además, este jueves se espera una última y agitada sesión en la Legislatura provincial, ya que para continuar el ajuste de gastos el gobernador Daniel Peralta promueve un proyecto para subir, por segunda vez en el año, la edad jubilatoria. Pasará a ser de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres. Antes, en Santa Cruz alcanzaban 25 años de aportes para poder empezar a cobrar la jubilación. También se revisarán otros aspectos financieros para restringir los gastos en la provincia.
A su regreso, en la semana corta que resta en el año por el asueto decretado también para el próximo viernes y el próximo lunes, la mandataria encabezará entre otras actividades el acto de entrega de insignias de ascensos a los jefes de las fuerzas armadas. El martes, según se prevé, estará en el Aeroparque metropolitano para recibir cuatro nuevos helicópteros.
La agenda para fin de año de la jefa de Estado será similar a la que desarrolló durante las festividades de Navidad, aunque antes está previsto que pase a saludar a la prensa acreditada en la Casa de Gobierno. El próximo jueves por la tarde habrá brindis con los periodistas acreditados en la Casa Rosada, en lo que sería su última actividad en la ciudad de Buenos Aires este año. De todos modos, aún no se confirmó si la jefa de Estado recibirá el año nuevo en su casa de Río Gallegos o se trasladará a la residencia que tiene en la localidad turística de El Calafate.




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