Mauricio Macri llegó a las 18.50 a bordo de un auto negro, rodeado de un gran operativo de seguridad, a la entrada de la calle Carlos Villate al 900 de la quinta de Olivos. Cristina Fernández de Kirchner lo esperaba en su despacho.
La cita a solas estuvo pautada para analizar las cuestiones relativas al período de transición que finalizará el 10 de diciembre próximo y el inicio de la nueva gestión. La charla comenzó a las 19 y se extendió durante 40 minutos.
“Fue una reunión cordial donde hablamos de la ceremonia del traspaso y nos encontraremos el 10 de diciembre”, fueron las primeras palabras de Macri al salir de la audiencia.
El jefe de gobierno porteño optó por salir a pie para tener un encuentro con la prensa. El desorden y caos fue tal que finalmente optó por suspender la conversación con los medios. En las pocas palabras pronunciadas a la salida, descartó que haya planteado a la mandataria un pedido de remoción del titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, y de la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó. “Hasta ahí llegamos”, dijo ante la pregunta de los periodistas. Luego volvió a expresar que ambos desearon “tener una linda ceremonia de traspaso el 10 de diciembre”. Antes había expresado antes del encuentro su deseo de tener una transición “lo más cordial y coordinada posible”.
Macri decidió volver entrar a la quinta. Sin poder informar todos los detalles, optó por salir por otra puerta. Uno de los colaboradores informó que debió ir por un lugar alternativo por “razones de seguridad”.
A 15 días de traspaso, la jefa de Estado y el presidente electo tuvieron su primer y único encuentro a solas. La audiencia había sido convocada por la mandataria, lo que se interpretó como un gesto político hacia el presidente electo. Pese a esto, la Casa Rosada no difundió imágenes ni fotografías oficiales. La misma dinámica se utilizó en la audiencia que mantuvo anteayer con la fórmula del Frente para la Victoria, Daniel Scioli y Carlos Zannini, que perdió por muy poco margen las elecciones del domingo.
La trascendencia de la reunión generó una invasión periodistas, fotógrafos y medios. Todos se apostaron con la guardia periodística en la entrada de la calle Villate, a la que se sumaron los vecinos que se acercaban espontáneamente para recibir a Macri. Algunos alzaron carteles con consignas de agradecimientos y reclamos: “Macri gracias” y “Campagnoli Procurador”. También había una pancarta reclamando la solución al conflicto de los trabajadores de la empresa avícola, Cresta Roja.
En los pocos días de gestión que quedan, Cristina ordenó mantener una serie de reuniones en la quinta de Olivos. Pasaron Scioli y Macri. Hoy sería el turno del bloque de diputados del Frente para la Victoria y mañana recibiría a los senadores. Este mediodía volverá a la escena pública al inaugurar obras en el Hospital Posadas, en la provincia de Buenos Aires. Habrá tres videos conferencias con las localidades de Ituzaingó y Estevan Echeverria y la ciudad de Paraná, todas con anuncios en hospitales locales.






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