Cristina Kirchner y Dilma Rousseff se reúnen en la Casa Rosada

Tras los saludos protocolares en el Salón Blanco, ambas mandatarias mantendrán un encuentro a solas en el que suscribirán diversos acuerdos; luego darán una conferencia de prensa

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, arribó poco antes del mediodía al Aeroparque Metropolitano para iniciar su visita a la Argentina, el primer viaje al exterior que realiza desde que asumió la jefatura del Estado del país vecino.

En estos momentos Cristina Kirchner la recibe en la Casa Rosada y la mandataria brasileña está saludando a los ministros del Gabinete nacional. Seguidamente, firmarán allí una docena de acuerdos con los que buscarán iniciar una nueva etapa en la relación bilateral tras el cambio de gobierno en el país vecino.

La reunión entre ambas presidentas también tendrá una reivindicación de género que se plasmará en una declaración conjunta que las dos presidentas firmarán tras el encuentro que mantendrán a solas en el despacho presidencial.

Tras los saludos protocolares, comenzará la cumbre de las jefas de Estado, en la que los acuerdos sobre energía nuclear, específicamente para la creación de un nuevo reactor de investigación, es considerado prioritario para la administración kirchnerista y uno de los principales desafíos que se plantearon desde Balcarce 50 para la reunión de ambas presidentas.

Esta será la primera vez que Dilma Rousseff y Cristina Kirchner se vean a solas. La Presidenta había faltado a la ceremonia de asunción de la mandataria brasileña, el 1° de enero pasado, con lo que había perdido la oportunidad de mantener entonces un encuentro con la mujer fuerte del Brasil.

En el gobierno argentino había satisfacción por las declaraciones de Rousseff a los medios, en los que ratificó su relación con el país e hizo una fuerte apuesta a mantener la sintonía política que había caracterizado al gobierno de su antecesor, Luiz Inacio Lula da Silva.

Para la diplomacia nacional, la llegada de Rousseff es central desde lo político. No sólo para afianzar la relación con el principal socio comercial, sino que en la Casa Rosada se intenta dejar atrás el sabor amargo que dejó la noticia, la semana pasada, de la decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de excluir a la Argentina como destino en la gira por América del Sur que emprenderá en marzo, y que lo llevará a Brasil, Chile y El Salvador.

Convenios. Además de los acuerdos en materia de energía nuclear, también se avanzará en la creación de un consejo empresarial de alto nivel, que tendrá como objeto afianzar la relación en el sector privado.

Según dijeron fuentes oficiales a La Nacion, una de las prioridades que planteará Cristina Kirchner será la necesidad de que Brasil abra las licitaciones públicas para que haya empresas argentinas que puedan sumarse a los millonarios contratos que demandará para los próximos años la obra pública brasileña ante la realización del Mundial de Fútbol de 2014 y las Olimpíadas de 2016 en el país vecino. El canciller Héctor Timerman había hecho ese planteo en la reunión que había mantenido junto con la Presidenta y el jefe de Itamaraty, Antonio de Aguiar Patriota, hace dos semanas.

Además, se firmarán convenios de promoción comercial, que incluirán la creación de una comisión para que los dos países vendan juntos sus productos al mundo, y se avanzará en concretar acuerdos sobre biocombustibles. Una de las áreas en las que Rousseff anticipó que espera captar inversiones argentinas es, además, en la industria petrolera.

Tras el encuentro a solas, las dos presidentas compartirán un acto con representantes de organizaciones defensoras de derechos humanos, firmarán los acuerdos, harán una declaración a los medios (hasta anoche, sin preguntas de la prensa) y compartirán en el Palacio San Martín un almuerzo de honor para la presidenta brasileña, que llegará al país con gran parte de su gabinete de ministros. A las 16, está prevista su partida.

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