Cristina cerró su viaje a China con más acuerdos y un balance positivo

Cristina cerró su viaje a China con más acuerdos y un balance positivo

Con 22 convenios firmados y optimismo por el futuro de la relación bilateral, la presidenta calificó la gira como "de las más importantes".

Con un balance positivo, 22 acuerdos firmados y gestos y promesas que auguran un futuro promisorio en la relación bilateral, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner finalizó ayer su visita oficial a Beijing. La agenda intensa que mantuvo culminó con reuniones con el primer ministro, Li Keqiang, y con el presidente del Comité de la Asamblea Nacional Popular, Zhang Dejiang, quienes le agradecieron la "alta prioridad" que le imprimió a la relación bilateral durante sus gestiones y la "inyección de dinamismo" que le dio a la alianza estratégica su presencia en el país asiático.

RESULTADOS. El tercer y último día de la visita oficial a Beijing obligó a los funcionarios de la comitiva a ensayar balances. El lobby del hotel St. Regis en el que se hospedó la presidenta se convirtió ayer en el escenario de esa suerte de foro. El resultado, coincidían, fue muy positivo, con distintas cuestiones destacadas. Los convencidos de que la alianza estratégica es un proyecto a largo plazo marcaban la relevancia de los 15 acuerdos bilaterales firmados durante la audiencia con Xi Jinping y los siete sellados ayer a la mañana por el ministerio de Planificación, Julio De Vido, con organismos chinos. Los más pragmáticos celebraban el inicio de las obras en las centrales hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en la provincia de Santa Cruz, luego de concretarse días atrás el primer desembolso de casi 300 millones de dólares. Por último, también estaban los que esperan grandes anuncios en los próximos meses.

El ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, contó que mantuvo reuniones de alto nivel para destrabar la exportación de carne enfriada –hasta el momento sólo se envía carne congelada– y detalló que les entregó a las autoridades locales los informes del Senasa y la documentación que da cuenta de la calidad de este producto. Según estimó, una vez que se complete ese trámite, por el cual el equipo del ministro pidió especialmente, se podrá abrir ese nuevo mercado.

También en el sector de la minería podría haber importantes novedades en los próximos meses: según trascendió en la comitiva, luego de que la presidenta ofreciera el martes en una mesa de CEOS el proyecto del yacimiento mendocino que abandonó la minera Vale, varios empresarios chinos mostraron interés concreto en el tema. El secretario del área, Jorge Mayoral, fue optimista: "Hemos avanzado. Dentro del menú de lo minero, el potasio es muy importante y próximamente vamos a tener muy buenas novedades."

Entre los funcionarios también había otra idea que se replicaba: la intención de desmentir a la UIA con datos concretos. El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, ejemplificó el error de aquellos empresarios con el caso particular de su provincia: "Se equivocan en la UIA. En todos los acuerdos firmados está garantizada la participación de empresas y consorcios argentinos y la generación de trabajo genuino. En el caso de Entre Ríos, la inversión china nos permitirá fortalecer proyectos medulares, como la actividad láctea, la industria cárnica o la producción citrícola, que implican generación de puestos de trabajo."

AUDIENCIAS Y REGRESO. La última jornada de la visita oficial estuvo signada por las dos audiencias que mantuvo a las 15 –madrugada en Argentina– en el Gran Palacio del Pueblo.

El primero de los encuentros se concretó en el Salón Fujián, en uno de los extremos del Gran Palacio, donde la presidenta fue recibida por el primer ministro, Li Keqiang. A un lado de la mesa se sentó la comitiva argentina, y del otro los funcionarios chinos. Estuvieron el canciller Héctor Timerman, los ministros de Economía, Axel Kicillof, de Planificación, Julio De Vido, y de Agricultura, Carlos Casamiquela; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Carlos Bianco; el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro; y el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri. La primera parte de la audiencia fue pública. Li le manifestó a Cristina su "satisfacción por los fructíferos acuerdos alcanzados" que -dijo- promoverán de manera importante al desarrollo que está teniendo la relación. Cristina reafirmó que precisamente "es una alta prioridad" para la Argentina, y le expresó que los acuerdos rubricados junto a Xi Jinping elevan la alianza estratégica a "integral".

Cuando terminó esa reunión, y a paso lento porque aún se recupera del tobillo, la mandataria cruzó el imponente Hall del Pueblo del Palacio frente a la plaza Tiananmen, para reunirse con el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular, Zhang Dejiang, y con integrantes del organismo. Los funcionarios argentinos se sentaron en sillones blancos dispuestos en forma concéntrica en aquel enorme salón blanco repleto de pinturas y mármol blanco. En ese marco, la mandataria agradeció la invitación y, tras repasar su paso por las dos cámaras del Congreso argentino, dijo que se sentía "entre colegas". Después, con un tono más informal, felicitó a Zhang por la belleza del edificio.

Al término de la actividad, que duró una hora y media, la comitiva argentina abordó varios vehículos y –con la agilidad que da la burbuja de seguridad– rompió el tránsito de Beijing hasta el aeropuerto internacional, para emprender el regreso al país, que se concretará –después de escalas técnicas en Rusia y Brasil, y de una de descanso, entre las otras, en Marruecos– mañana por la mañana.

Desde su cuenta de Twitter, Cristina repasó los acuerdos firmados, definió la "visita de Estado" como "de las más importantes que hemos realizado" y se despidió de China con una reflexión: "Cuando a las utopías se las acompaña con esfuerzo, trabajo y decisión se hacen realidad." «

 

 

 

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