La mayoría del tribunal considera que el Ejecutivo no puede usar los decretos para eludir al Congreso
Según altas fuentes de la Corte Suprema, éste es el núcleo central de dos fallos que prepara el tribunal que preside Ricardo Lorenzetti y que -afirman- se conocerán en no más de un mes.
Quienes conocen los primeros borradores, que tienen el respaldo de cuatro de los siete jueces, afirman que esas sentencias establecerán una interpretación restrictiva de la atribución presidencial, de acuerdo con lo que surge del artículo 99, inciso 3, de la Constitución nacional, también de un fallo de la Corte dictado en 1998.
A pesar de los ataques que la presidenta Cristina Kirchner dirigió a la Justicia y, en particular, a la Corte Suprema, las decisiones no serán sorpresivas ni traducen espíritu de revancha, aseguran en el tribunal. Aclaran que la Corte estudia el tema desde el año pasado.
Sin embargo, las decisiones judiciales llegan cuando el Gobierno y la oposición debaten, desde hace tres meses, sobre la validez de dos DNU dictados por Cristina Kirchner para usar reservas del Banco Central para pagar deuda y, también, cuando en la Cámara de Diputados avanza un proyecto para modificar la ley 26.122.
En efecto, en la Cámara de Diputados, el arco opositor, que hoy tiene mayoría, intentará aprobar un dictamen en la Comisión de Asuntos Constitucionales para reformar la norma actualmente vigente y reglamentar las atribuciones presidenciales.
A lo largo de la historia argentina, los gobiernos democráticos dictaron unas pocas decenas de decretos de necesidad y urgencia, hasta que el ex presidente Carlos Menem comenzó a hacer un uso indiscriminado de esos instrumentos. Dictó más de 600 a lo largo de sus 10 años de mandato.
Por eso, cuando se redactó la reforma constitucional que se aprobó en 1994 el radicalismo aceptó que la Constitución reconociera expresamente esa herramienta entre las atribuciones del Poder Ejecutivo, con la intención de fijarle límites expresos al presidente de la Nación.
La historia mostró que esa esperanza fue errada. Los presidentes siempre desconocieron qué estableció la Constitución nacional para la facultad de dictar DNU -la tentación del poder ilimitado siempre es muy grande- y la Justicia no tuvo fuerza para hacerlos valer.
Sólo en 1998, la Corte Suprema, en su anterior composición, dictó un fallo haciendo valer tales restricciones: en esa época, el poder del entonces presidente Carlos Menem comenzaba a declinar (y coincidía con una de las etapas en las que más usó la fórmula de gobernar por decreto).
La presidenta Cristina Kirchner, cuando era senadora nacional, siempre mantuvo una visión restrictiva de la atribución del Poder Ejecutivo de utilizar estos decretos, pero en 2006, cuando su marido, Néstor Kirchner, ejercía la presidencia, impulsó la aprobación de la ley 26.122, que contiene criterios bastante laxos para esa facultad.
A diferencia de lo que ocurre en cualquier país, donde un DNU del Poder Ejecutivo pierde vigencia si en un plazo de 30 o 60 días las cámaras legislativas no lo aprueban expresamente, la ley Kirchner estableció que un DNU mantiene vigencia salvo que ambas cámaras lo deroguen expresamente. De esta manera, el DNU y la ley quedaron virtualmente equiparados, porque es tan difícil derogar un DNU como sancionar una ley.
Las sentencias
La facultad del Poder Ejecutivo de dictar DNU está regulada en el artículo 99, inciso 3, según el cual el presidente no puede dictar normas generales (leyes).
Pero, excepcionalmente, puede emitir DNU si hay razones de necesidad y urgencia, y el Congreso no puede seguir el trámite ordinario de sanción de las leyes (por ejemplo, durante el receso de verano).
En el caso Verrocchi, la Corte que presidía Julio Nazareno señaló que, efectivamente, el Poder Ejecutivo sólo puede dictar esas normas cuando el Congreso materialmente no se puede reunir o el trámite legislativo se vuelve disfuncional. Por ejemplo, una ley para cambiar el valor de la moneda, por su demora, produciría una alteración grave de los mercados.
En la actualidad, todas las causas que llegaron a estudio de la Corte sobre decretos de necesidad y urgencia se refieren a decretos dictados antes de la Comisión Bicameral del Congreso, que debe emitir dictamen sobre la medida antes de que se pronuncien las cámaras parlamentarias.
En ambos expedientes se analizan DNU dictados durante la presidencia de Eduardo Duhalde, en 2002. Uno de ellos estableció la doble indemnización por despido injustificado; el otro, modificó en varios puntos la ley de seguros.
Hay jueces del máximo tribunal, como Enrique Petracchi, que sostienen que todos los DNU dictados antes de la creación de la Comisión Bicameral deberían ser considerados inválidos. Otro de los siete jueces puede acompañar esa postura.
Pero la mayoría de los magistrados pretende además aprovechar estos fallos para recordar que el DNU no es una ley y establecer, como lo hizo la Corte en su composición de 1998, que la atribución de evaluar si existe una situación fáctica de necesidad y urgencia no es exclusiva del Presidente sino que los jueces, cuando les toca juzgar el caso, pueden evaluar su real existencia. Estiman que éste es el camino más apropiado para poner límites estrictos a los caprichos de cualquier presidente.
RELACION INESTABLE JUNIO DE 2003
El cambio de la Corte
Sólo 11 días después de asumir, el 5 de junio de 2003, Kirchner pidió la renuncia del entonces presidente de la Corte Suprema, Julio Nazareno. Fue el comienzo de una elogiada renovación casi en pleno del alto tribunal.
FEBRERO DE 2006
Modifican la Magistratura
Kirchner logró que se aprobara en el Congreso una reforma del Consejo de la Magistratura, que marginó a la Corte Suprema del cuerpo y le dio el control mayoritario al oficialismo.
2008/2009
Fallos contra el Gobierno
La Corte empezó a sacar fallos que irritaban a la Casa Rosada. Desde exigencias por el saneamiento del Riachuelo o aumentos jubilatorios hasta pedidos en favor de la libertad sindical y el rechazo a la revisión de la fusión de Cablevisión y Multicanal.
1° DE MARZO de 2010
Crítica abierta a los jueces
En la apertura de las sesiones ordinarias, la Presidenta critica a los jueces. Dijo que la Corte actual era "la más independiente del poder político", pero sugirió que estaba condicionada por poderes económicos.
9 DE MARZO de 2010
Comunicado y respuesta
La Corte Suprema emitió un inusual comunicado en el que le pidió mesura al Gobierno. Cristina Kirchner le contestó con dureza: "La palabra «mesura» tiene mucho sonido a censura". Y agregó: "No me parece acertada en boca de nadie en la Argentina".
CARRIO SE ILUSIONA CON GANAR UNA VOTACION
* Elisa Carrió, jefa de la Coalición Cívica, expresó ayer su confianza en que la Cámara de Diputados finalmente consiga rechazar, la semana que empieza, el DNU que autoriza el uso de reservas para pagar deuda. Además, les recordó a los opositores que fueron votados "para ponerle límites a la prepotencia del kirchnerismo". La comisión bicameral que estudia los DNU deberá emitir dictamen el lunes para que el miércoles pueda debatirse el tema en una sesión. Sin embargo, el oficialismo insiste en poner en duda esa posibilidad, ya que promovió una medida judicial para cuestionar la elección de los integrantes de la comisión.





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