"Si bien los números oficiales que emitió el Gobierno nacional no reflejan la realidad, están bastante aproximados", indicaron referentes comerciales de la provincia al referirse a los incrementos de precios que se registraron durante febrero en todo el país.
Luego del anuncio que realizó el ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, al informar que la inflación de febrero fue de 3,4 por ciento y que junto a los números de enero acumula un total de 7,2 por ciento, varias entidades, tanto nacionales como provinciales, salieron a despotricar.
En comunicación con EL LIBERTADOR, referentes comerciales de Corrientes aseguran que los pasos se van encaminando y que "si bien los números oficiales que emitió el Gobierno nacional, días atrás, no reflejan la realidad, están bastante aproximados".
Según los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la tasa inflacionaria fue de 3,4 por ciento, mientras que desde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) la suba registrada por consultoras privadas fue de 4,3 por ciento. Aunque ambas entidades no reflejan datos similares, concuerdan en que los números se posicionan en primer rango, tras considerarse la tasa más alta en los últimos 23 años.
DESACUERDOS
Por su parte, el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) afirmó que en febrero la variación de precios de la Canasta Básica Alimentaria fue del 11,04 por ciento en la ciudad de Corrientes. Los datos suministrados son producto del relevamiento mensual realizado en 137 comercios de la Capital provincial por más de 35 encuestadores, quienes detallaron que los productos que se destacan por su aumento de precios son: el tomate, que se incrementó en un 50 por ciento, y la naranja, un 63,24 por ciento, en el rubro verdulería. Mientras que en los almacenes el azúcar aumentó 28,57 por ciento y el aceite un 20 por ciento más. También aumentaron considerablemente la carne picada (molida), 28 por ciento, y el pollo, un 10 por ciento.
El Índice Barrial de Precios (IBP) es el único índice de costos no oficial ni privado. Un índice social que mide el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y las variaciones de los productos de la CBA de los sectores más humildes de la población en varias ciudades de todo el país.
Son los vecinos y vecinas quienes realizan la medición de los 50 productos que componen la CBA mes a mes para elaborar el índice que estima lo que necesita una familia tipo para superar la indigencia y la pobreza. Desde 2011, este trabajo se viene realizando en las provincias del Chaco, Tucumán, Salta, Buenos Aires (Conurbano y Mar del Plata) y Córdoba, y Corrientes se sumó a la propuesta en mayo de 2013.
En todos los distritos, la variación de precios en febrero se aceleró fuertemente, triplicando en promedio las tasas mensuales registradas en enero de 2014, con subas que rondaron entre el 9 y 11 por ciento. Estos incrementos son los más altos registrados desde el inicio de las series del IBP y concuerdan con los registros del Centro de Investigaciones participativas en Políticas Económicas y Sociales (Cippes). Cabe aclarar que en éste la medición realizada para el rubro alimentos en enero coincidió con la del Indec.
LA MEJOR EN SIGNO PESOS
Con las cifras arrojadas, la CBA, que calcula el IBP, superó en todos los distritos los 2.300 pesos para una familia tipo de cuatro personas, a la vez que en cinco de siete distritos pasó la barrera de los 2.500. En promedio simple, se valúa en 2.499 pesos lo que se requirió de gasto en alimentos -en febrero- para no caer en la indigencia, señala el informe. La canasta más cara resultó la de Río Cuarto, con 2.592 pesos, y la más barata fue la de Corrientes, con 2.324 pesos.
Pese a las tasas publicadas, los comerciantes concuerdan en que "las cosas van mejorando, basta que todo se acomode para poder establecer verdaderamente los precios".

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