El PRO reúne a intendentes para ordenar la relación con La Libertad Avanza y bajar tensiones. Santilli y Ritondo impulsan un acuerdo electoral en Buenos Aires.
El PRO acelera gestiones para consolidar una alianza con La Libertad Avanza (LLA) y proyectar un frente competitivo en 2027. Con ese objetivo, Diego Santilli y Cristian Ritondo encabezarán una reunión con intendentes del partido para alinear posiciones y reducir tensiones con el oficialismo.
El encuentro, previsto en la sede partidaria de San Telmo, busca ordenar el vínculo político en los distritos y avanzar en un esquema de coordinación electoral. Ritondo se posiciona como uno de los principales impulsores de un acuerdo y promueve a Santilli como candidato a gobernador bonaerense dentro de una eventual coalición con LLA.
La estrategia parte de un diagnóstico compartido: sin unidad entre el PRO y el espacio libertario, el armado opositor pierde competitividad en la provincia de Buenos Aires. "Si queremos ganar, tenemos que ir juntos", sostienen cerca del jefe del bloque amarillo.
Santilli, con perfil dialoguista, ya dio señales en esa dirección. Participó en actividades vinculadas al oficialismo y mantiene canales abiertos con referentes libertarios. Su figura gana centralidad como puente entre ambos espacios y como posible síntesis electoral.
Sin embargo, el avance hacia una alianza convive con tensiones en la gestión diaria. Intendentes del PRO reclaman mayor previsibilidad en la relación con dirigentes de LLA y cuestionan la falta de obras y financiamiento. Esos planteos formarán parte de la reunión, aunque el foco político estará puesto en sostener la convergencia.
Desde el oficialismo, en tanto, relativizan los conflictos y aseguran que el vínculo con el PRO se mantiene estable. Ratifican que buscarán acuerdos, pero sin resignar identidad política.
En paralelo, el debate por la reforma electoral y la posible eliminación de las PASO agrega presión a la negociación. En el PRO rechazan una eliminación sin consenso y proponen cambios en el sistema, una diferencia que también incide en el diseño de alianzas.
El vocero presidencial Manuel Adorni incorporó un nuevo argumento para explicar la evolución de su patrimonio, en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito: una herencia de su padre, fallecido en 2002, que no había sido detallada previamente.
La mención surgió a partir de una rectificación reciente de su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción y generó interrogantes en el ámbito judicial por el momento en que aparece, con la investigación ya en curso.
El expediente está a cargo del juez federal Ariel Lijo y del fiscal Gerardo Pollicita, quienes avanzan con medidas como el levantamiento del secreto fiscal y la toma de testimonios.
El jefe de Gabinete incluyó a la herencia como justificación de sus gastos, entre los que se incluyen viajes a Punta del Este, Aruba y un hospedaje en el hotel de lujo Llao Llao en Bariloche. Como la inclusión fue tardía, hay dudas sobre si el dinero -del que no se conocen montos ni detalles públicos- resulta suficiente para explicar los gastos bajo análisis.
La contradicción sobre la herencia
El uso de la herencia como explicación patrimonial trae consigo una contradicción. En octubre del 2018, Adorni publicó un mensaje en la red social X (antes Twitter) que parece ir en sentido contrario: había mencionado una herencia de su padre, pero con deudas.
En la publicación, sostuvo que había heredado una propiedad con una hipoteca impaga desde 1996 y que le llevó años regularizar la situación. En ese testimonio, describía la herencia no como un beneficio económico, sino como un problema financiero que debió resolver "con mucho esfuerzo".
Ese antecedente introduce una tensión con la estrategia actual. La misma herencia que entonces aparecía asociada a deudas y dificultades es la que ahora habría sido incorporada en su declaración jurada como un factor clave para justificar la evolución de su patrimonio.
La publicación de Adorni sobre la hipoteca que debió pagar.
Propiedades, refacciones y viajes bajo la lupa
La causa comenzó a escalar tras la difusión de distintos movimientos patrimoniales y gastos del funcionario y su entorno. Uno de los primeros episodios fue la participación de su esposa, Bettina Angeletti, en una comitiva oficial que viajó a Nueva York en el marco de la "Argentina Week".
A partir de allí, se sumaron otros elementos: un vuelo privado a Punta del Este, la compra de dos propiedades desde que Adorni asumió en la función pública, sin desprenderse de anteriores, y gastos en refacciones y viajes al exterior.
Entre los bienes declarados figuran una casa en el country Golf Club Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, inscripta a nombre de Angeletti y declarada con demora, y el departamento en Caballito donde reside actualmente la pareja. Para adquirir ambas propiedades, tomaron hipotecas por unos USD 300.000.
A esto se agregan obras de refacción integrales en el inmueble de Caballito y un viaje a Aruba entre fines de 2024 y comienzos de 2025, cuyos pasajes fueron abonados en efectivo por cerca de USD 5.800.
El eje de la investigación es determinar si estos gastos resultan compatibles con los ingresos declarados: hasta diciembre, el salario de Adorni superaba levemente los $3 millones netos mensuales, mientras que su esposa se desempeñaba como monotributista hasta el año pasado.








Comentá la nota