Cómo vivió Javier Milei la tensión en los mercados

Cómo vivió Javier Milei la tensión en los mercados

Los mercados sufrieron una jornada negra con la caída en las acciones y bonos en dólares. Ante ello, el Presidente reafirmó el rumbo con un mensaje contundente hacia el Gabinete.

Por Liliana Franco

Afectados por la incertidumbre política, los mercados vivieron este martes una jornada negra: cayeron las acciones y los bonos en dólares – hasta 6% - y el riesgo país se acercó a los 1.600 puntos. Frente a esta situación, el presidente Javier Milei le transmitió el siguiente mensaje a su Gabinete: “A apretar los dientes, pasamos esta tormenta y no nos paran más”, según señaló una alta fuente de la Casa Rosada a Ámbito.

Distintos factores contribuyeron a enrarecer el clima, según señalan los operadores. Uno de los más importantes fue la decisión de la Cámara de Diputados de dar media sanción a un incremento en las jubilaciones.

Si esta iniciativa fuera aprobada por el Senado, el presidente ya adelantó que prevé vetarla. La estimación oficial es que la nueva fórmula jubilatoria implicaría un aumento del gasto de aproximadamente 0,4% del PIB. "No hay ninguna posibilidad de que el Gobierno pueda cubrir el gasto que significa ese incremento, porque no tiene los recursos", sostuvo en declaraciones radiales el jefe de Gabinete Guillermo Francos.

También incide la falta de definición respecto a cuándo se reunirá el Directorio del Fondo Monetario Internacional para aprobar la última revisión del programa argentino y, en consecuencia, liberar un giro por 800 millones de dólares.

En el frente externo, asimismo, genera incertidumbre la falta de precisiones con respecto a la renovación del swap de China, por cerca de 5.000 millones de dólares que vencen en las próximas semanas.

En este contexto circularon distintas versiones sobre el rol del Banco Central en los mercados financieros. Al respecto, Ámbito consultó a una alta fuente de la autoridad monetaria sobre si hubo intervenciones del BCRA en los mercados. La respuesta fue: “no hubo ninguna intervención en el mercado cambiario, tampoco en el mercado de títulos públicos, como sucede desde el primer día que asumimos la conducción de la entidad”.

 

En un discurso que dio este jueves en la provincia de Santa Fe, el presidente se refirió a la suba del tipo de cambio. Explicó que no se debe a un problema de demanda porque hoy la base monetaria equivale a 2,8% del PBI, cuando el promedio histórico se ubica en 9 a 10% del PBI, y tampoco es un problema de oferta porque “no estamos emitiendo para financiar al fisco”.

 

La “culpa” según Milei, es “de los degenerados fiscales, que están en el Congreso”. Según su interpretación, cuando éstos tratan de “torpedear el superávit fiscal…lo que pasa es que la percepción que, si lo lograrán, la condición de solvencia del Estado cae, del gobierno cae. Y, por ende, el precio de los bonos cae.”

 

Sin embargo, predijo que “cuando vean los números de junio y vean que el resultado fiscal es granítico y no vamos a entregar el resultado fiscal, automáticamente los números de los bonos se van a acomodar y automáticamente se va a acomodar el tipo de cambio”.

 

Juego político

El análisis que realiza el Milei y que transmitió a sus colaboradores es que estas turbulencias “no responden a cuestiones endógenas de la economía”, sino a presiones de orden político, según señalan en el entorno del jefe de Estado.

Por el contrario, el Gobierno considera que los indicadores económicos son favorables. Además de los logros en materia fiscal – mayo también registró superávit- sostienen que la inflación minorista pasó de 25% a fin del año pasado a cerca de 5% el mes pasado.

Los últimos datos sobre actividad de la industria y la construcción, correspondientes a abril, arrojaron aumentos mensuales de 1,8 y 1,7% respectivamente. Se trata de incrementos bajos pero que estarían indicando que se ha llegado a un piso, según la interpretación oficial. En el mismo sentido, el cambio de fórmula previsional y los últimos acuerdos paritarios están provocando una incipiente recuperación en el poder adquisitivo de los sectores de ingresos fijos.

Con estos números, en el Gobierno consideran que “lo peor ya pasó” y esperan que hacia fin de año no sólo aumente la actividad, sino que también comiencen a bajar la pobreza.

Destacan que esto se logró “a partir del mayor ajuste de la historia y sin embargo, la imagen positiva del presidente se mantiene encima de 50% y la expectativa de mejora de la economía está en el nivel más alto en ocho años”.

La conclusión a la que llegan en la Casa Rosada es que “la oposición se ha dado cuenta de que es el momento de golpearnos (al Gobierno), porque cuando las cosas mejoren ya no tendrán posibilidades”.

“Por esta razón se pusieron rápido de acuerdo para subir las jubilaciones, con el propósito de dañar las cuentas públicas”, explican en el entorno presidencial. Pero agregan que “por suerte son torpes, y al mismo tiempo que daban media sanción al ajuste a jubilados, los diputados se aumentaban 80% sus dietas”.

En lo inmediato, el Gobierno se apresta a dar pelea en el Senado donde intentará el próximo miércoles, lograr la aprobación del proyecto de ley bases que luego debería volver a Diputados. Lo hará en un contexto de creciente hostilidad entre buena parte del Congreso y el Poder Ejecutivo.

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