Hay clima de rebeldía en el peronismo bonaerense

Hay clima de rebeldía en el peronismo bonaerense
Intendentes y legisladores se quejan por el estilo de los Kirchner
Intendentes, legisladores y un puñado de peronistas del interior comenzaron a ver con mucha preocupación la escalada de violencia verbal que desplegó el Gobierno y varios de éstos coinciden en la necesidad de "salvar" al peronismo de la estrategia confrontativa de los Kirchner.

Así lo dejaron entrever intendentes y diputados peronistas en una reunión reservada hace poco más de una semana. "Están acelerando la crisis", se quejaba un influyente referente del PJ. "Nos están dejando sin oxígeno", protestaba un jefe territorial. El resto asentía y ensayaba teorías de cómo esquivarle a la debilidad oficialista.

En los últimos diez días, hubo por lo menos otras dos reuniones -una de ellas en el conurbano- con lamentos y similares asistentes, justo cuando se profundizaban los conflictos por la avanzada opositora en el Congreso y la polémica por el uso de las reservas del Banco Central. El resultado de esos encuentros fue una inquietante idea compartida: "Hay que salvar al PJ de los Kirchner".

Desde hace varias semanas, una inocultable inquietud cierne al peronismo. Temeroso del futuro electoral, un grupo de justicialistas que suele guardar silencio inmóvil empezó a cruzar llamadas y a improvisar encuentros para aglutinar fuerzas y delinear un nuevo movimiento crítico. "Hay que dar señales. No se puede esperar más", repitieron por estas horas ante LA NACION cinco fuentes del PJ, en tres lugares claves: las intendencias del conurbano, el Congreso y en algunas gobernaciones manejadas por peronistas.

Unos y otros piden lo mismo: "Más diálogo", "menos confrontación inútil" y que se "abra el partido" para evitar que las grietas en el poder desemboquen en un enfrentamiento institucional irreversible y, peor aún, en una derrota histórica para el PJ en 2011. Si no hay respuestas, el nuevo grupo crítico ya avisó que levantará su perfil público en el segundo semestre del año.

"Después del Mundial", adelantó a LA NACION uno de sus animadores. Confluyen en esto varios intendentes del conurbano (entre ellos media docena que hasta hoy esperan en silencio), peronistas con cargos en la Legislatura bonaerense y en el Congreso y, por lo menos, dos gobernadores.

Pico de debilidad

El momento en que se filtró la rebeldía, por ahora, oculta no es casual: se da en el pico de la debilidad oficialista y antes de una semana clave por la reasunción de Kirchner en el partido, que se hará pasado mañana en Chaco. Buena parte del peronismo espera que el ex presidente emita allí señales concretas que descompriman el frente interno. Ya hubo algunos gobernadores que le hicieron saber que quieren tener una mayor certeza sobre el cronograma electoral. Son los mismos que aún temen que Kirchner esté pensando en anular las elecciones internas abiertas o en adelantar las elecciones.

Pero también el peronismo del conurbano se mueve al compás de este clima de rebeldía. En los últimos días, uno de los más activos fue el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. Ya trabaja sin disimulo como un alfil de Eduardo Duhalde en el norte del conurbano. "Hay que rescatar al PJ de la derrota", suele repetir entre sus confidentes. Piensa en Francisco de Narváez y en Felipe Solá como candidatos. Y tiene encuentros frecuentes con otros intendentes, como Luis Acuña (Hurligham), Joaquín De la Torre (San Miguel), Sandro Guzmán (Escobar) y Carlos Selva (Mercedes). Todos podrían formar parte del nuevo movimiento crítico.

Sería otro dolor de cabeza para el oficialismo, que ya tiene anotados entre los díscolos a Sergio Massa (Tigre) y a Pablo Bruera (La Plata), y que encontró en las últimas semanas otro motivo de discordia en el interior bonaerense. Un ejemplo concreto: Gilberto Alegre, de General Villegas. "En el Gobierno, hay funcionarios que ni nos atienden. No hay autocrítica ni debate de la estructura partidaria", empezó a repetir en público.

Sorpresivamente, la cúpula del PJ bonaerense empezó a reconocer puertas adentro que "es necesario empezar a dialogar más". Algo parecido ocurrió en el Congreso: un grupo de legisladores comenzó a evaluar la posibilidad de sacar a relucir diferencias para despegarse del kirchnerismo. La mayoría siente que tiene futuro político más allá del Gobierno.

Hasta el sólido frente oficialista del sur del conurbano empezó a agrietarse. La semana pasada, en medio de la andanada política en el Congreso, Kirchner los llamó para exigirles que se movilizaran o que publicaran una solicitada a favor de la Presidenta. Hasta ayer sólo habían difundido un comunicado de prensa.

ACTO DE DUHALDE CON LA MIRA EN 2011

* El ex presidente Eduardo Duhalde presentará mañana en el teatro Lola Membrives la estructura desde la cual intentará dar pelea a Kirchner en las elecciones internas del PJ de cara a 2011. Duhalde se presentará junto con el jefe de las 62 Organizaciones Peronistas, Gerónimo Venegas.

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