El presidente del bloque de la UCR en el concejo deliberante dialogó con LaNoticiaWeb sobre las elecciones del pasado 25 de octubre, evaluó el papel que jugará su espacio político a nivel nacional y vaticinó un triunfo ajustado para Mauricio Macri el 22 de noviembre. “Nunca doy por muerto a nadie cuyo corazón late, y el peronismo está vivo”, sentenció.
Javier Carrillo, presidente del bloque de la UCR en el concejo deliberante, dialogó con LaNoticiaWeb sobre las elecciones del pasado 25 de octubre, evaluó el papel que jugará su espacio político a nivel nacional y vaticinó un triunfo ajustado para Mauricio Macri el 22 de noviembre. “Nunca doy por muerto a nadie cuyo corazón late, y el peronismo está vivo”, sentenció.
¿Cuál es tu análisis de las elecciones a nivel nacional?
Antes que nada sorpresa por los resultados. Tenía una mirada mucho más parecida a la que reflejaban la mayoría de las encuestas, con un Daniel Scioli ganando en primera vuelta o imponiéndose por 8 puntos sobre Cambiemos. La gran sorpresa fue sin dudas el resultado en la provincia de Buenos Aires, con María Eugenia Vidal acaparando muchos votos hacia la formula de Mauricio Macri. Me parece que de ahora en más hay que replantearse muchas cosas a la hora de elegir la metodología de las mediciones de las encuestas. En algún punto quedó demostrado que este sistema no logra llegar a interpretar la voluntad de los electorados. Este resultado abre un escenario diferente de cara al balotaje, creo que hoy el ciudadano de a pie, el vecino común, siente que hay un panorama distinto. Las personas sienten que ganarle al oficialismo está al alcance de la mano, esto se va a traducir en un empuje importante que va a consolidar a la fórmula de Cambiemos, ganando el día 22 de noviembre. No hay que caer en tentaciones triunfalistas, respeto mucho la capacidad y la vocación de poder del peronismo. Más allá de todas las debilidades o contradicciones que puedan estar teniendo, a la hora de votar tienen en claro por dónde pasan sus intereses. Las campañas políticas van a tener que replantearse, nadie convence a nadie, el ciudadano tiene claro su voto en un sentido o en otro. Se podrían ahorrar las chicanas y las campañas de miedo de uno y otro lado. Con todo esto también considero que es necesario que después del 10 de diciembre se den muchos cambios políticos en la argentina, comenzando por el sistema electoral.
¿Por qué ganó María Eugenia Vidal la gobernación de la provincia?
Hay distintas cuestiones de fondo. Creo que fue la batalla más trascendente y se dio el antagonismo más claro. Manejaron bien la figura de “lo nuevo, lo puro”, adjetivos que no tienen por qué ser necesariamente así, supieron vender la imagen de ella. Fue muy bueno el modelo de campaña de Cambiemos en la provincia, privilegiando el contacto cara a cara con el vecino, armando reuniones chicas en casas de familia y clubes… La contracara de esta figura era Aníbal Fernández. Yo sé que es políticamente incorrecto, pero él es una figura brillante, es una persona brillante en términos intelectuales y políticos. Los medios le jugaron en contra. Si vos tenés una espalda ancha los medios no te hacen ganar, pero pueden contribuir a instalar cuestiones que terminan definiendo una elección. En los comicios se vieron muchos cortes de boleta a favor de Vidal. Se habla del gran derrotado de octubre que es Aníbal Fernández. Hubo 120 mil votos de diferencia entre Macri y la nueva gobernadora. Esta dicotomía entre Vidal y Fernández determinó el resultado. Considero que a muy pocos no les sorprendió el resultado en la provincia. Una de las personas a las que creo que no le llamó la atención fue a Jorge Macri. Él estaba convencido de que ella iba a ganar.
¿Qué papel jugará la UCR en todo este esquema provincial y tal vez nacional?
Quedó claro que el radicalismo es la segunda minoría después del FpV en la cámara de diputados. El partido tiene un rol protagónico de cara a lo que viene. Hoy creo que la alianza con el PRO está muy consolidada. Yo no era muy optimista porque no creía en un buen resultado el 25 de octubre y que terminaría pasando como otros acuerdos electorales del pasado sin éxito y que se terminaron diluyendo. Me parece que las experiencias respecto del pasado sirven para generar cimientos sólidos y construir lo que viene. Creo que Cambiemos va a ser protagonista de una nueva forma de hacer política, de vivir en el país y eso es lo que en definitiva a todos nos interesa.
Si Mauricio Macri gana el balotaje, la UCR adquiriría un mayor poder político ¿No pensás que dado el caso podrían generarse tensiones internas?
Creo que la sabiduría en estas cuestiones radica en encontrar los comunes denominadores. Nadie pretende uniformidad. Seguramente se podrán confrontar previamente los distintos puntos de vista. Esto siempre es constructivo. Creo que es mejor tener la posibilidad de escuchar voces disonantes, para después construir una decisión común a partir de privilegiar los consensos, sabiendo que las diferencias existen pero que no son tan importantes como las verdaderas cuestiones de fondo.
¿Habrá algún tipo de acercamiento entre la UCR que no acaparó el pacto de Gualeguaychú y Cambiemos?
Después del pacto hubo decisiones distritales disonantes con Cambiemos. Acá no hay una mirada separatista, hubo estrategias electorales diferentes. En este municipio el radicalismo no integró el espacio de Macri más allá de la incorporación de algunos integrantes de nuestro espacio dentro de su lista. Pasada la elección del 25 de octubre nos alineamos detrás de la figura del líder de Cambiemos de cara al balotaje. Personalmente lo conversé con el intendente, la cuestión local está saldada. El vecino de Vicente López, con absoluta mayoría, decidió que el intendente siga siendo Jorge Macri. La UCR, sin fisuras, va a acompañar la candidatura de Mauricio Macri el próximo 22 de noviembre. Vamos a ser protagonistas de las elecciones empujando la lista de Cambiemos.
¿Cuál creés que será el resultado del balotaje?
Para mí, el empuje de la primera vuelta coloca a Macri con expectativas concretas de ganar. Sin embargo reconozco que, a la hora de definir la cuestión, el justicialismo (siendo el partido político con más vocación de poder en nuestro país) vota orgánicamente. Me parece que están dadas las cosas para que Cambiemos gane, el votante ve que hay una probabilidad concreta de arrebatarle el poder al oficialismo, pero nunca doy por muerto a nadie cuyo corazón late, y el peronismo está vivo. Creo que es una elección con un final muy ajustado.
¿El justicialismo que acompañó a Sergio Massa, Rodríguez Saá y De la Sota votará por Scioli?
Sin dudas que sí. Van a volcarse a favor del FpV. Igualmente, la composición del voto massista, por ejemplo, es minoritario respecto del voto “anti k”. Esta elección se define por los casi 8 millones de electores que no eligieron ni a Scioli ni a Macri. Un porcentaje de puntos va a engrosar el ausentismo o el voto en blanco, pero me parece que la amplia mayoría de progresistas, massistas y el propio FIT se volcarán por Cambiemos. Esta elección va a terminar dando un triunfo con un margen apretado.







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