El gobernador José Alperovich analizó en Las Termas de Río Hondo el escenario político junto a su círculo íntimo. El intendente Domingo Amaya sigue con su armado y habla con todos.
Fue un duro golpe para el matrimonio gobernante, especialmente para la senadora nacional quien tiene intenciones de suceder a su esposo en la gobernación, pero a la hora de mostrar espesor político fracasó de manera rotunda. Sin aliados en el Senado de la Nación se enteró de que dejaba el cargo horas antes de que se anuncie oficialmente que el santiagueño Zamora ocuparía el cargo.
En cuanto a Osvaldo Jaldo, quien jamás ocultó sus deseos de suceder a Alperovich, estaría por presentar su renuncia como diputado nacional para volver a Tucumán y ocupar nuevamente el ministerio del Interior. Hay que destacar que el puesto está vacante desde que Jaldo desembarcó en la Cámara Baja
En tanto, desde Buenos Aires aseguran que Juan Manzur es otro que está meditando seriamente volver al pago para lanzar su candidatura a gobernador. En la sección Charlas de Quincho del diario Ambito Financiero se tocó el tema. De manera textual el matutino cercano al oficialismo relata: (Para esta semana, todos esperan que la Presidenta) "haya resuelto el primer cambio de gabinete de este ciclo, que afecta al Ministerio de Salud. Juan Manzur ha pedido que le cumplan con el compromiso que tomó el Gobierno de dejarlo volver al cargo de vicegobernador de Tucumán después de que fue ganador de la elección a diputados el 27 de octubre a la cabeza de la lista".
"La emergencia en la que entró el matrimonio Alperovich en esa provincia -tribulaciones de gestión y salida de Beatriz Rojkés de la presidencia provisional del Senado- justifica este movimiento de piezas. Lo último que quisiera Cristina es el cambio de ministro, pero Manzur explica que se juega su carrera política, porque será candidato a gobernador en 2015 para darle continuidad al ciclo alperovichista en una provincia en la que el gobernador ganó por amplios márgenes, pero que en la última elección venció por 10 puntos por sobre la alianza que tiene como eje a los radicales."
Según comentan en Buenos Aires, en la Casa Rosada se perdió la buena sintonía con Alperovich y aseguran que juega a dos puntas ya que habría mantenido contactos con Sergio Massa, la estrella opositora del momento convenientemente fogoneada desde los medios enfrentados con el Gobierno.
"Eso, explica Manzur, no puede ponerse en riesgo. Sabe que en política el que saca no pone, pero igual ofrece a un sucesor para que el cambio en Salud de Nación no sea traumático: el actual ministro del área en Tucumán, Pablo Yedlin, que dice es hombre de él y no de Alperovich, a quien Cristina hoy no está en ánimo de no darle nada”.
Para la lógica kirchnerista esto representa un pecado capital y vuelven a mirar con buenos ojos a Domingo Amaya, el intendente de San Miguel de Tucumán quien se encuentra en campaña para gobernador a pesar de que no lo dice abiertamente. El “Colorado” se encuentra armando de manera paciente y hablando con todos, incluso con aquellos que no militan en el peronismo.









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