Se calienta la interna en la UCR bonaerense

En el centenario partido, las posibles candidaturas ya marcan un escenario de división, aunque hay intentos por buscar unidad
Contaminada por las candidaturas presidenciales. Esa parece ser la situación en la que se encuentra por estos días la ajetreada vida interna del radicalismo bonaerense, cuando comenzó lentamente a transitar el camino que tendrá como destino final la elección partidaria del 6 de junio.

La máxima dirigencia de la UCR provincial asegura que ir a una compulsa interna en momentos en que el partido puede mostrar al menos dos candidatos presidenciales con chances como Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, supondría un desgaste innecesario que, incluso, podría terminar sacando de carrera a uno de los dos postulantes en función de hacia dónde se incline la balanza.

Quienes abonan esta teoría sostienen que Cobos y Alfonsín terminarán, de una u otra forma, participando de la interna. Y si hay enfrentamiento, inevitablemente estarán en veredas opuestas. "Es una situación que a nadie le conviene", dicen en el centenario partido.

Pero las expresiones de deseos muchas veces caen rendidas a los pies de la realidad: ante la eventualidad de que no haya acuerdo, en los distintos campamentos preparan artillería y tejen contactos en busca de adhesiones para una probable confrontación.

UNOS Y OTROS

El escenario radical bonaerense muestra al menos dos sectores que podrían terminar confrontando si es que no se llega a la ansiada unidad.

De un lado aparece el Modeso de Leopoldo Moreau y la Con de Federico Storani, históricos socios en la interna partidaria. De buena sintonía con Cobos, mantienen diálogo fluido con los seguidores del vicepresidente en la Provincia y también con el intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

Cerca de este grupo se mueve Superación Radical, un conglomerado en el que articulan varios legisladores y ex legisladores.

De todos estos sectores, los que aparecen más dispuestos a dar la pelea interna son el Modeso y la Con, también producto del viejo enfrentamiento nunca saldado con Ricardo Alfonsín.

"Empezamos a hablar con ellos por la unidad y nos ningunearon. Ahora nos pintamos la cara", describió uno de los dirigentes del grupo de Moreau. De hecho, este sector ya tiene prácticamente resuelto que el ex diputado nacional Eduardo Santín sea su candidato a presidente del Comité Provincia.

No es el único nombre en danza para el caso de que haya una pelea en las urnas con el Rapaca. Trascendió que el storanismo empujaría a Pedro Azcoiti, mientras que Superación anotaría al ex senador provincial Jesús Porrúa.

El alfonsinismo tampoco descarta una eventual pelea interna. Días pasados, en un acto en La Matanza dirigentes del sector no sólo se refirieron a una posible candidatura presidencial de Ricardo Alfonsín, sino también de la necesidad de consolidar la Provincia para sustentar aquella pretensión nacional.

El Rapaca cuenta con sectores afines como el liderado por Juan Manuel Casella, y exhibe un fuerte acercamiento con Daniel Salvador, el actual presidente del Comité Provincia, entre otros sectores.

La posibilidad de que Salvador fuera por la reelección fue desechada por el propio presidente del partido, y ahora se habla del platense Miguel Bazze, uno de los principales operadores de Alfonsín.

¿CANDIDATO DE UNIDAD?

Pero diversos sectores radicales empujan un acuerdo global que evite una interna prematura que, interpretan, podría terminar lesionando las chances electorales del partido en 2011. "Va a primar el sentido común y si no, la necesidad política", señaló un legislador provincial.

Para quienes abonan esta teoría, el futuro presidente del Comité Provincia debería ser un dirigente que no responda a las grandes líneas internas. Por ahora el nombre no está. Y por las dudas de que no aparezca, los radicales bonaerenses se preparan en un tablero en el que las fichas de Cobos y Alfonsín tiene un protagonismo central.

UNIDAD

A pesar de la división de aguas que se asoma en torno a las candidaturas, en el radicalismo bonaerense algunos sectores empujan un acuerdo global para evitar una interna que, estiman, podría terminar lesionando las chances electorales del partido en 2011.

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