Un informe de Poder Ciudadano revela que la mayoría de los legisladores canjean sus pasajes por plata, con lo que suman ingresos a las dietas que perciben, que llegan a $ 58.417,17 mensuales (incluidos los gastos de representación), cifra a la que se debe adicionar un plus del 14%, en concepto de desarraigo para quienes viven a más de 100 kilómetros de distancia de Buenos Aires.
Aunque en apariencia hay diferencias políticas irreconciliables, no son muy distintos los estilos que tienen los senadores pampeanos para manejar los recursos que la Cámara Alta pone en sus manos: a la hora de designar empleados y canjear pasajes de avión, Carlos Verna, María de los Ángeles Higonet y Juan Carlos Marino son bastante parecidos, según un informe publicado en las últimas horas por el diario La Nación para tratar de describir la “caja” senatorial.
Higonet alineada con el gobierno kirchnerista, Marino haciendo oposición desde lo que ahora es FAUnen y Verna volcándose hacia el peronismo anti-K tienen, en conjunto, 76 empleados, según los artículos periodísticos del mencionado medio porteño.
La Nación indica que la planta de trabajadores se vio notablemente inflada desde que Amado Boudou está a cargo de la presidencia del Senado.
Verna tiene 22 empleados a su disposición, Higonet 24 y Marino 30, siempre de acuerdo a la misma fuente, que aclara que la cantidad de administrativos puede variar siempre y cuando se respete el tope presupuestario, que en julio saltará a nada menos que $300.000.
Ese monto se puede distribuir a consideración de cada legislador: muchos empleados con sueldos más bajos, o menos empleados con sueldos más altos. Ese número toma en cuenta tanto a los monotributistas que son contratados como a quienes figuran en plantas transitoria o permanente.
El informe revela que los que más empleados tienen son el correntino “Nito” Artaza, radical; y el formoseño Luis Naidenoff, también radical: llegan a 50.
Según el artículo de Iván Ruiz y Maia Maia Jastreblansky la gestión de Boudou incorporó 2.000 empleados más. El crecimiento de los contratos en el Senado se aceleró con fuerza en los primeros cinco meses de este año con casi 750 nuevas incorporaciones; en promedio, más de dos ingresos por día.
En diciembre de 2011, el vicepresidente tomó el control de la Cámara alta con más de 3.700 empleados. Es número creció un 55% en 30 meses. En mayo de 2014 la lista supera los 5.700, entre "contratados", personal de planta permanente y transitoria. No todos son empleados de Boudou, desde ya.
El personal del Senado se divide entre 2.700 empleados de planta permanente, otros 2.100 en planta transitoria y unos 840 "contratados". En los últimos dos años y medio, la planta permanente del Senado creció en un 36% y la temporaria, en un 41%, según el monitoreo que realizó La NAción.
Los pasajes
En tanto, la agrupación Poder Ciudadano hizo un informe sobre el manejo de los pasajes, usados como virtuales sobresueldos por una importante mayoría, de la que los representantes pampeanos son resultan la excepción.
La mitad de los 72 legisladores que integraron el Senado hasta diciembre de 2013 canjeó por dinero en efectivo entre el 75% y el 100% de sus respectivos pasajes aéreos y terrestres durante todo 2012 y el primer semestre del año pasado.
Por este concepto, dice el informe que presentó la fundación, cada uno de esos 35 legisladores sumó a sus ingresos entre $ 180.900 y $ 241.200 adicionales en ese lapso de 18 meses.
Los senadores y diputados reciben, además de sus dietas mensuales, un cupo de pasajes para que puedan trasladarse desde sus respectivos lugares de origen al Congreso de la Nación. En el caso del Senado, cada legislador dispone de 20 pasajes aéreos y 10 terrestres. Si no los utiliza, está habilitado a canjearlos por dinero en efectivo. Hasta mediados del año pasado, por cada pasaje terrestre se pagaba $ 240, mientras que por cada boleto aéreo, $ 550. Estos montos estaban definidos en una resolución de 2011.
En la Cámara de Diputados el monto de canje es mayor: así lo establece una resolución de febrero de 2013, que fija que cada pasaje aéreo puede ser canjeado por $ 670, mientras que los boletos terrestres, por $ 295 cada uno.
Otro lote de 18 legisladores canjeó entre el 50 y el 75% de sus respectivos tramos: esto significa que embolsaron, durante ese año y medio, entre $ 120.600 y $ 180.899 extras en total.
Hay más: 12 senadores, según Poder Ciudadano, se hicieron desde $ 60.300 hasta $ 120.599 por canjear entre el 25% y el 50% de sus pasajes. Cuatro senadores, por su parte, canjearon entre el 1% y el 25% de sus correspondientes tramos, lo que redundó en un ingreso extra de entre $ 15.000 hasta $ 60.299.
Sólo fueron tres los senadores que no canjearon ningún pasaje por efectivo en aquel año y medio: fueron los chaqueños Fabio Biancalani (Frente para la Victoria), Roy Nikisch (UCR) y Juan Carlos Romero (Frente Popular Salteño).
Estos montos por canje se agregan a las dietas que perciben los senadores y diputados: cada uno de ellos cobra $ 58.417,17 mensuales (incluidos los gastos de representación), cifra a la que se debe adicionar un plus del 14%, en concepto de desarraigo para aquellos legisladores que viven a más de 100 kilómetros de distancia de la ciudad de Buenos Aires.
A esta suma se debe aplicar un descuento de casi un 30% en concepto del impuesto a las ganancias.







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