El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, son los portavoces de la posición de la Casa Rosada. Ronda de contactos.
Posicionado en esa tesitura, hasta forzó una sorpresiva sintonía política con el electo gobernador cordobés, que en los hechos nunca ha sido tal. Para eso desconoció que haya estado dirigida a la Presidenta la exhortación a “trabajar juntos para unir y no para dividir” que De la Sota hizo en su discurso posterior al triunfo.
Los encargados de sorprender con semejante interpretación fueron el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo. “(De la Sota) No se lo dijo a la Nación. Dijo que cuenten con Córdoba para construir y no para dividir. Yo le diría lo mismo exactamente desde este lado, porque nosotros no tenemos ningún objetivo de dividir a nadie”, afirmó el primero.
Randazzo, por su parte, recordó que el viernes pasado en la Fiesta del Maíz, la Presidenta “dijo no cuenten conmigo para dividir sino para unir, así que coincidimos con lo que planteó De la Sota. Cristina siempre ha gobernado para todos los argentinos. Cada decisión que toma es pensada en función de las mayorías, y ese es el mensaje más claro de unidad que puede haber”.
Desde el oficialismo, una vez más el gobernador y titular del PJ bonaerense, Daniel Scioli, aprovechó para desmarcarse de la Rosada. Ya lo había hecho con Santa Fe al valorar el desempeño del macrista Miguel del Sel, como al darle su apoyo en dos oportunidades a De la Sota durante la campaña. Si bien el gobernador bonaerense sostuvo que De la Sota no planteó diferencias con el Gobierno nacional, coincidió con el tono “amigable y sin conflictos” de su campaña, “que es lo que quiere la gente”.
La definición de la elección provincial corrió por cuenta de Randazzo. Optó para eso por igualar el resultado en Córdoba con el de los otros nueve distritos sobre 10 (la excepción fue Catamarca) en los que hubo elecciones, con victorias del oficialismo local. Por eso, según esa lectura, “es malintencionado y forzado decir que hubo un resultado antikirchnerista” en la Provincia.
Por el contrario, tanto Randazzo como Fernández se encargaron de apropiarse de parte de la victoria, a partir de que el kirchnerismo no presentó candidatos y de que los números en “muchos” municipios gobernados por justicialistas K fueron “espectaculares” para De la Sota, según el titular de la cartera política.
Los que jugaron. No fueron, en realidad, ni “muchos” ni “espectaculares”. Fernández citó los casos de Villa María, Leones y Villanueva, cuyos intendentes kirchneristas “jugaron” por la candidatura de De la Sota.
La contribución no es numéricamente cuantitativa: el villamariense Eduardo Accastello pudo haber aportado 20 mil votos a De la Sota, mientras que el de Leones, Fabián Francioni, reelecto con 72 por ciento, pudo haberlo hecho con unos 4.500 votos.
El empeño del día después por presentarse como partícipe del triunfo de De la Sota tendría el propósito de lograr que el PJ cordobés baje su lista de candidatos a diputados nacionales que encabeza el ministro de Gobierno, Carlos Caserio.
Su permanencia podría afectar a la del Frente para la Victoria que encabeza Francioni y con ello la magnitud de votos que Cristina pretende recoger en Córdoba el domingo.
De la decisión que ahora pueda tomar al respecto el PJ cordobés, dependerá también si los peronistas kirchneristas logran fiscalizar la interna abierta. Un representante de ese sector aseguró que tienen los 27 mil fiscales necesarios, pero admitió que una decisión en contrario de De la Sota podría quitarles alrededor de 40 por ciento de los mismos. De un posible principio de acuerdo, De la Sota hablaría hoy con la Presidenta, según lo que le dijo la noche del domingo. Y mañana podría haber otra reunión en la Rosada del kirchnerismo cordobés de todas las vertientes con Cristina para garantizarse la fiscalización de las primarias.
Puntos de vista
Vaticinio contundente. El sindicalista Luis Barrionuevo, a la luz de los resultados electorales de Santa Fe, la Capital Federal y Córdoba, pronosticó ayer una pésima performance electoral en octubre de Cristina: “Va a estar en el 33 por ciento, no llega al 35 por ciento”.
Fundamento. Antikirchnerista visceral, cree ver un corrimiento de votos peronistas hacia Duhalde, al punto de decir que “los camioneros (de Moyano) van a votar por Duhalde”.
Sorpresivo. Durante el lento y exasperante escrutinio de la elección provincial, la candidata Elisa Carrió elogió por televisión la gestión del gobernador Juan Schiaretti. La definición de la chaqueña resultó inesperada para los justicialistas cordobeses que vieron la entrevista











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