Buscan aval empresarial al uso de reservas

La Presidenta recibirá el próximo miércoles, en Olivos, a varios hombres de negocios; les ofrecerá financiamiento a cambio de respaldo
Será el miércoles de la semana próxima. La presidenta Cristina Kirchner recibirá, junto con su gabinete, a empresarios y dirigentes de diferentes sectores para una reunión de trabajo en la que procurará obtener el respaldo de la comunidad de hombres de negocios para la conformación del controvertido Fondo del Bicentenario, al que se pretenden derivar recursos de las reservas del Banco Central para destinarlos al pago de deuda externa.

El atractivo ofrecido a los empresarios será el análisis, por parte del Gobierno, de posibles líneas de financiamiento para estimular la producción y, así, ampliar la oferta ante el actual contexto inflacionario. En la Casa Rosada están convencidos de que se trata del único camino posible contra el alza de precios. "Lo que nos dijeron que harían es identificar los sectores que requieren de financiación", dijo uno de los empresarios que recibió la invitación.

Para apuntalar el éxito del encuentro, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, ya tuvo algunos contactos. Anteayer, por ejemplo, se reunió con empresarios como Jorge Brito, presidente de la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (Adeba), y Sebastián Eskenazi, CEO de YPF, con quienes intenta acordar un temario para el almuerzo.

A diferencia de lo que ocurrió en la reunión de diciembre pasado en la quinta de Olivos, adonde se invitó a los hombres de negocios por separado, la intención del Gobierno es que, esta vez, estén los presidentes de las cámaras empresariales, como la Unión Industrial Argentina (UIA), la Bolsa, las asociaciones de bancos o la Cámara Argentina de Comercio. Ya fue invitado, por ejemplo, Héctor Méndez, presidente de la UIA.

Uno de los que se encargaron de las llamadas para hacer las invitaciones fue José María Olazagasti, secretario privado de De Vido. La idea del Gobierno es dar una señal de diálogo que predisponga a los hombres de negocios a apoyar el fondo para el pago de la deuda. Pretende, así, aislar a la oposición en sus críticas al uso de reservas.

El escenario se viene preparando, en realidad, desde hace algunos días. Esta semana, varios funcionarios se ocuparon de sondear a representantes de diferentes sectores, para tener datos que permitan luego anunciar políticas de promoción del financiamiento. Ayer, por caso, la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, recibió a autoridades de la poderosa Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal).

Relevamientos

Además, los ministros de Economía, Amado Boudou; de Industria y Turismo, Débora Giorgi, y de Agricultura, Julián Domínguez, se comprometieron a llevarle a la Presidenta el próximo viernes, dos días después el encuentro con empresarios, los resultados de un relevamiento sobre las necesidades de mayor capital que tienen las compañías de entre 20 y 30 sectores de la actividad para alcanzar un crecimiento de la producción.

Hoy, por ejemplo, Giorgi recibirá a los representantes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra). Se trata de uno de los sectores que más dificultades tuvo desde 2008 en la producción, no sólo por efectos de la crisis internacional, sino también -y previamente- por el conflicto del Gobierno con los productores agropecuarios. Es una de las actividades que, por ejemplo, mayor cantidad de subsidios recibió del plan del Ministerio de Trabajo, por el que se asignaron fondos públicos a pagar parte de los salarios de los trabajadores, a cambio de no producir despidos. La necesidad de generar mayor inversión en la economía está muy vinculada, razonan en el Gobierno, con la inflación.

Niveles de producción, ventas, cantidad de empleos, capacidad ociosa de los establecimientos, costo de los insumos y marcha de las exportaciones e importaciones propias de cada actividad fueron algunos de los temas sondeados por los funcionarios en cada contacto con los hombres de negocios.

De todos modos, no estaba ayer definido cuáles serían los instrumentos para prestarle recursos al sector privado. Sí, en cambio, se le encargó al Banco Central generar un mecanismo de incentivos y castigos que termine de persuadir a los empresarios de ampliar la oferta de los bienes y servicios.

En diciembre pasado, los Kirchner recibieron en la residencia de Olivos a un grupo de unos 70 empresarios. Allí, durante una comida, la Presidenta intentó mostrarse conciliadora y abierta a escuchar las posiciones de quienes habían sido convocados. Un mes después, con la crisis del Banco Central, la mayoría de los invitados dijo sentirse desilusionado.

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