Además de locales destruidos, botellas rotas y lamentos, los desmanes que protagonizaron hinchas del club Boca Juniors, el jueves en el microcentro porteño, provocaron el malestar político del gobierno nacional por la ausencia de la Policía Metropolitana en el operativo desplegado por la Policía Federal para contener los incidentes.
En diálogo con radio La Red, el secretario de Seguridad explicó que lo sucedido con la parcialidad xeneize durante los festejos por El Día del Hincha de Boca son "contravenciones" y que ese es el ámbito "donde debe actuar la Metropolitana". El funcionario consideró que "la (avenida) 9 de Julio hoy debe estar llena de agentes metropolitanos", pero "cuando se necesita templanza, no están", fustigó. A su vez, defendió el operativo desplegado por la Policía Federal, al que calificó de "impecable".
Berni, notoriamente disgustado, también cuestionó a la dirigencia del club de La Ribera al señalar que "tiene la obligación de generar los mecanismos para que esto no ocurra". Una de las alternativas que brindó el secretario para evitar que se repitan los incidentes, que dejaron un saldo de al menos siete heridos, varios lastimados y 20 detenidos, fue "habilitar la cancha" de Boca para que se realicen allí los festejos correspondientes, que ya habían causado destrozos considerables el año pasado.
Más temprano, en su habitual conferencia de prensa matutina, el jefe de ministros, Jorge Capitanich, señaló que durante los desmanes "la única fuerza que intervino fue la Policía Federal", a pesar de que la Ciudad de Buenos Aires "es el único ámbito compartido entre esa fuerza y la Policía Metropolitana".
Para el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, los autores de los destrozos en el centro porteño "no son hinchas, sino delincuentes", y pidió la intervención de la justicia: "Que actúe para terminar con la impunidad", solicitó ayer. Randazzo también pidió la acción de la justicia frente a los acuartelamientos de efectivos policiales y los saqueos ocurridos en las provincias al señalar que "en la medida en que no terminen presos (sus responsables), quedará como que 'acá no pasa nada'".
Ocurre que el año pasado, cuando el calendario marcó el 12/12/12, en referencia a La 12, como se conoce a la barra brava del club, los simpatizantes xeneizes decidieron concentrarse en el Obelisco para festejar el Día del Hincha de Boca. En aquella primera edición ya se habían registrado serios incidentes. El jueves se repitió la triste experiencia: un día que prometía festivo para la multitud boquense concluyó en una batalla campal con la policía. «
Desmanes
Los detenidos por los desmanes protagonizados por los fanáticos de Boca Juniors que el jueves se concentraron en el Obelisco para festejar su día son 20; en tanto, se registraron, al menos, siete heridos y decenas de comercios destrozados.



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