Hermes Binner cerró anoche en el Luna Park de Buenos Aires su campaña para las primarias presidenciales pidiendo "nacionalizar el gobierno, respetando a las provincias, que son anteriores a la Nación". El pedido por más federalismo, recurrente en su discurso, volvió ayer al centro de gravedad del planteo binnerista, ya no desde la perspectiva provincial, sino con proyección nacional.
Voz rosarina. La rosarina Patricia Dibert, que condujo el acto con generoso oficio, fue la encargada de abrir el acto y presentar uno a uno a la treintena de dirigentes y candidatos que subieron al enorme escenario que montaron los socialistas y sus aliados. Detrás del atril, una pantalla gigante multiplicaba los gestos de los oradores y la sonrisa de la conductora. Los militantes ya habían llenado el estadio desde temprano, y celebraban todo, y a todos. Pronto llegaría el estallido, con la palabra de Hermes Binner. Que no es justamente un orador de fuste, pero que tiene ganado el corazón de los militantes.
Antes del recuento de los votos del domingo a la noche, el Frente Amplio Progresista (FAP) pareció celebrar su propia existencia. Y prometió dar la batalla a largo plazo.
El candidato habló de salud, educación, juventud, seguridad, inflación y "confianza". Siempre enfocando al gobierno nacional como el adversario a vencer, y nunca disputando ni aludiendo a los candidatos opositores que compiten en un callejón electoral cercano al FAP: Ricardo Alfonsín y Elisa Carrió, entre otros. Binner reiteró su preocupación por la inflación: "No podemos continuar con un 26 por ciento anual", disparó.
Mensaje al campo. Binner dedicó un párrafo especial a los productores del campo.
En este caso, endulzó los oídos de las entidades empresarias agropecuarias —lleva a un candidato de Federación Agraria en su lista de diputados en Santa Fe— al pedir "libertad de exportación", aunque al mismo tiempo se lamentó por lo que denominó: "perdimos la batalla por industrialización del país".
En ese sentido, el socialista sí fue consistente con la plataforma histórica de su corriente política y prometió "la creación de un Banco de Desarrollo para empresas pymes, no para el público".
Contra el autoritarismo. Antes de Binner habló su compañera de fórmula, Norma Morandini, que como en otras oportunidades, planteó su alarmada tesis del "país enfermo de autoritarismo". En ese sentido, anticipó que el FAP "no hace patrullaje ideológico, acepta la diversidad". La cordobesa, de profesión periodista y actual senadora nacional, mostró su natural inclinación para con la problemática de los derechos humanos, y concluyó que "la Justicia ya castigó las violaciones de los derechos humanos", aunque sin referir a los centenares de juicios de lesa humanidad aún pendientes de tramitación.
Para Morandini, el ejemplo de Binner en Santa Fe "rompe el mito de que los únicos que pueden gobernar son los (sic) peronistas".
Como en otras oportunidades, la senadora refirió a su dramática historia familiar (tiene dos hermanos detenidos desaparecidos durante la dictadura militar), y llamó "inmolación" a la conducta de sus hermanos y la de toda la generación del 70, "tal vez para que ahora tengamos democracia", conjeturó.
El acto del Luna Park comenzó con el tradicional y enérgico discurso de Claudio Lozano, primer candidato a diputado del espacio por la Capital Federal. Luego continuó con la joven Victoria Donda, tercera candidata por la provincia de Buenos Aires y autora de una simpática campaña política que orienta de manera personal con la consigna "portémonos mal" y por la despenalización del consumo de drogas.
También hubo lugar entre los discursos que antecedieron al orador de fondo para Luis Juez, reciente derrotado en la provincia de Córdoba. Como no podía ser de otro modo, Juez contó una anécdota, en este caso muy cálida y llena de elogios para con el gobernador santafesino, a quien le agradeció la presencia en la noche que no pudo acceder a un triunfo. "Los amigos están en las buenos y en las malas", sintetizó.
Por su parte, Margarita Stolbizer, candidata a gobernadora por Buenos Aires y que de su suerte dependerá en gran medida la suerte de todo el FAP, tuvo el discurso más conceptual de la noche: "reivindicamos a la política", explicó. Y buscando los votos radicales, le dedicó a Ricardo Alfonsín: "Su padre, Raúl, nunca hubiera permitido esa alianza que hicieron con la derecha", disparó, aludiendo a Francisco De Narváez.








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