Bergman, un pragmático en el plan Macri 2015

Desafiar. Adaptarse. Cambiar. Tres términos que bien podrían formar parte de uno de los juegos de palabras a los que el rabino Sergio Bergman es tan afecto. La sorpresa, el desafío y el cambio son parte insustituible de la vida personal y política del legislador porteño y primer candidato a diputado nacional por el macrismo en las elecciones legislativas de hoy.
Desde su liderazgo en la agrupación Memoria Activa, hace casi dos décadas, hasta la posibilidad concreta de ser el primer rabino electo diputado en la historia argentina, Bergman desarrolló una meteórica carrera pública que le dio notoriedad y le hizo ganar enemigos. Llegado hace menos de tres años a Pro luego de comenzar un camino hacia posiciones más conservadoras, supo encontrar su lugar en el macrismo, un partido compuesto por corrientes muy diversas.

Su experiencia como líder religioso y social en la comunidad judía y fuera de ella le sirvió para ganarse la valoración de Mauricio Macri, quien en junio desoyó otras opciones y se decidió por él para encabezar la lista de postulantes a la Cámara baja. Ganarle a la lista encabezada por Elisa Carrió, de quien estuvo cerca hace poco más de cuatro años, es hoy su principal objetivo.

Llegado al macrismo en 2010, luego de un coqueteo inconcluso con Carrió, su inclusión como primer candidato a legislador porteño al año siguiente le ganó el rencor del sector peronista Pro, encarnado por Cristian Ritondo.

Perdió influencia, visibilidad pública y algunos nombramientos. Le reprocharon falta de compromiso con el espacio. Pero cambió. "El rabino aprendió", resumen hoy con ironía desde el sector del peronismo Pro. Cercano hoy al jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y al propio Ritondo, Bergman recibió apoyo irrestricto para su campaña, encabezando una lista con una responsabilidad concreta: sumar para el proyecto Macri 2015.

Durante la campaña moderó su antikirchnerismo (es abonado a las críticas de 6,7,8 , con quienes debatió en el estudio de la TV Pública) y lo pasó mal durante el reciente debate televisivo por seguir los consejos de "moderación" del equipo de campaña. Sintió el golpe y embistió contra Carrió a través de los medios, una reacción que le valió los retos de Gabriela Michetti y el equipo de comunicación, pero también el respaldo del propio Macri.

¿Cómo sigue su carrera después de hoy? "Estaré donde Mauricio crea que soy importante para que él llegue a la Presidencia", dice. "Ah, me olvidé? Quiero ser presidente del templo de Libertad", bromea, con la ironía que es su marca registrada..

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