Ayer fue un día histórico para el "primer pueblo patrio" de la Argentina

Ayer fue un día histórico para el "primer pueblo patrio" de la Argentina
Cristina Fernández de Kirchner visitó la localidad correntina en la noche de cierre de los festejos por los 200 años de su fundación. Resaltó la importancia histórica del pueblo correntino y reafirmó el compromiso de "seguir transformando la Patria". Entregó netbooks a estudiantes secundarios e inauguró la Casa de la Cultura del Bicentenario. Pidió dejar de lado las "falsas antinomias".

TODO UN GESTO. En el marco de convivencia política pactada, la propia Presidente intercedió para no hacerle pasar un mal momento a Ricardo con los silbidos generados tras el agradecimiento presidencial al Gobernador.

UN MISMO ESCENARIO. El discurso de Cristina se basó en la necesidad de evitar las constantes confrontaciones atendiendo a un solo objetivo, "una Patria mejor". Atentos escucharon referentes correntinos, que en los últimos días marcaron sus diferencias.

ANFITRIÓN. Ricardo Colombi esperó a la presidente Cristina Kirchner en el aeropuerto de la localidad. Ambos se brindaron gestos de camaradería, al igual que los distintos referentes correntinos del PJ y la UCR en una jornada en la que pusieron una pausa a los cruces políticos.

Cristina Kirchner le puso el broche de oro a los festejos por la conmemoración de la fundación de Curuzú Cuatiá, la cual fue concretada hace 200 años, nada más y nada menos que por Manuel Belgrano, transformándose así en el primer pueblo patrio.

La Presidente arribó ayer al territorio provincial pasadas las 21.45 junto al ministro del Interior, Florencio Randazzo. Ricardo Colombi y la jefa comunal de Curuzú, Alicia Locatelli, la recibieron en el aeropuerto y luego se trasladaron al helipuerto del Segundo Cuerpo de Ejército de la localidad y de allí se dirigieron al sitio elegido para el acto principal de cierre.

La Intendente fue anfitriona no sólo de la primera mandataria, sino de la clase dirigencial correntina que se hizo presente en suelo curuzucuateño; radicales y justicialistas dejaron de lado las diferencias marcadas en las últimas horas (ver página 3) para celebrar una jornada histórica.

Ya en el parque Zambrana, Locatelli y Colombi entregaron la resolución y el decreto, respectivamente, declarando "huésped de honor" a la señora de Kirchner.

PRESENCIAS

La mesa principal instalada en el escenario mayor fue ocupada por la Jefa de Estado; el Gobernador, el ministro Randazzo y Locatelli. Detrás se ubicaron numerosas autoridades, tal el caso de Camau Espínola o del presidente del Superior Tribunal de Justicia, Carlos Rubín; también estuvieron legisladores nacionales, como "Tury" Perié, entre otros.

Luego de las palabras de los referentes locales, Cristina Kirchner tomó la palabra con un sentido discurso en el que resaltó el acervo cultural correntino y agradeció los gestos de la gente en conmemoración de su difunto marido.

SILBIDOS

ACALLADOS

Al momento de saludar y agradecer al Gobernador correntino, la multitud comenzó a silbarlo, pero la Presidente supo acallarla destacando que "hoy son 200 años de todos", pidiendo así que se dejen de lado las diferencias políticas y se atienda más al significado patriótico de la jornada.

"El pueblo correntino ha honrado la Patria regando su sangre en la lucha por la independencia y por la defensa de las islas Malvinas. Por eso, en este año del bicentenario quería venir a este pueblo fundado por Manuel Belgrano, uno de los grandes de la Patria", expresó Cristina entre sus primeras líneas.

La mandataria nacional hizo hincapié en el modelo de país impulsado por el sector político que hasta hace poco encabezaba su marido, y que tras su muerte pasó a ser representado por ella. "Vengo frente a ustedes con el compromiso de seguir transformando nuestro país", expresó y en ese momento, desde el público, una voz le pidió que "no afloje". La Presidente cortó su discurso y le respondió con tono fuerte y emocionado: "Ni abajo del agua voy a aflojar, como no aflojó él", dijo en clara alusión a su "compañero de toda la vida", Néstor Kirchner.

Enfatizó sus palabras luego en la necesidad de obtener consensos y dejar de lado las confrontaciones. "No podemos tener diferencias en cuanto a los objetivos, de construir un gran país", expresó mirando a los dirigentes apostados a escasos metros del escenario. "Vamos a seguir trabajando para lograr los objetivos que no son de ningún partido ni color, son los de la Patria, para genera más trabajo, equidad, igualdad; es el trabajo que venimos haciendo hace siete años", agregó.

Ante estas palabras, la Jefa de Estado recordó el panorama nacional que padecía la Argentina antes de la Presidencia de su marido. Y aseguró: "Si uno se detiene por unos instantes y mira hacia atrás, en 2003 y vemos las cosas que hemos hecho en estos siete años, estoy segura que cualquier argentino, piense como piense, jamás hubiera imaginado que íbamos a poder hacer las cosas que hicimos teniendo en cuenta cómo empezamos".

En el mismo sentido fue remarcó que "tenemos que entrar en este centenario de una manera diferente, superando antinomias" y desafió a los argentinos a que "todos juntos aunemos los esfuerzos. Hemos avanzado mucho pero falta todavía. Mientras haya un argentino sin trabajo, mientras falte salud y educación habrá trabajo que hacer, y nos arremangaremos todos para lograr esos objetivos".

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