El gobernador hablará ante la Asamblea Legislativa en un escenario de fuerte ajuste financiero. Reclamará $22,2 billones a la Nación, cuestionará el rumbo económico libertario y enviará señales políticas hacia adentro del peronismo y el 2027.
Por Juliana Ricaldoni
El gobernador Axel Kicillof encabezará esta tarde la apertura del 154° período de Sesiones Ordinarias de la Legislatura bonaerense, donde combinará un repaso de gestión con un duro cuestionamiento al rumbo económico del presidente Javier Milei, al que volverá a ubicar como su principal contrapunto político.
La Asamblea Legislativa, ceremonia que inaugura el año político bonaerense, mostrará este lunes al mandatario provincial como protagonista central en un escenario complejo y desafiante. La Provincia atraviesa una situación financiera exigente, al punto que esta vez no logró evitar un paro de gremios estatales -docentes incluidos- cuyos dirigentes, en su mayoría aliados del gobernador, procuraron hasta último momento eludir la medida de fuerza. A ese cuadro se suma un frente interno nuevamente tensionado con La Cámpora.
La sesión fue citada para las 17 y se desarrollará en el recinto de la Cámara de Diputados. Como marca el protocolo, el mandatario hablará ante los 92 diputados y 46 senadores provinciales que conforman la Asamblea, aunque será la primera vez que lo haga tras el recambio legislativo de diciembre, que modificó el equilibrio de fuerzas y ubicó a los libertarios como principal bloque opositor. A diferencia de años anteriores, no habrá escenario exterior ni acto militante posterior al discurso.
Según indicaron fuentes del Gabinete, Kicillof realizará un repaso de los principales ejes de su gestión en educación, salud, vivienda, seguridad y obra pública, áreas que en el Ejecutivo exhiben como contraste frente al ajuste nacional. En paralelo, profundizará sus cuestionamientos al programa económico del Gobierno nacional, al que atribuye el aumento del desempleo, el cierre de empresas, la caída del poder adquisitivo y una apertura importadora que -según advierte- golpea de lleno a la industria y a las pymes bonaerenses. También insistirá en las críticas al perfil financiero del modelo y su impacto sobre la producción.
En su mensaje, el gobernador volverá sobre una cifra que su entorno repite como eje argumental: 22,2 billones de pesos, el monto que la administración bonaerense calcula haber perdido desde diciembre de 2023 por recortes de programas, paralización de obras, deudas directas y caída de la recaudación. De ese total, sostienen que 15,6 billones corresponden a obligaciones impagas por parte de la Nación. “Es la mitad de un presupuesto provincial”, grafican cerca del mandatario.
Mientras tanto, fuera del recinto, el paro docente interrumpirá el inicio de clases por primera vez desde 2019. A la huelga se sumarán trabajadores estatales nucleados en Suteba, ATE y Udocba, entre otros sindicatos que forman parte de la base de sustentación política del oficialismo provincial. La oferta salarial considerada insuficiente por las bases terminó por precipitar la medida en un contexto de recursos acotados.
En la Gobernación sostienen que el gasto se viene ajustando, aunque las partidas centrales -asistencia alimentaria, insumos hospitalarios y obra pública- son consideradas estratégicas dentro del esquema que el Ejecutivo define como “Provincia escudo” frente a las políticas nacionales. Ese equilibrio, admiten, reduce el margen para mejorar salarios y refuerza la denuncia de un “estrangulamiento financiero”.
De hecho, la convocatoria a un paro nacional docente por parte de Ctera para la misma jornada permitirá al Ejecutivo enmarcar la protesta en un escenario más amplio de conflicto educativo. Sin embargo, el dato político de fondo es la estrechez presupuestaria que condiciona la gestión y el margen de maniobra del gobernador.
En clave política, se espera que el gobernador retome una consigna que viene repitiendo en sus últimas apariciones públicas: que “quedan dos años de este modelo de país”, en alusión al mandato libertario. La apertura de sesiones también funcionará como señal interna hacia el peronismo y como gesto hacia otros espacios opositores, en línea con su planteo de ampliar la convocatoria y “sumar sectores” más allá del núcleo propio.
En esa dirección se inscriben los movimientos que comenzaron a tomar forma en las últimas semanas. El 7 de marzo se realizará en la Ciudad de Buenos Aires un plenario de la agrupación Kilómetro Cero, referenciada en el ministro de Producción, Augusto Costa, con el objetivo de “construir la alternativa con Axel” en territorio porteño. Y el 17 de marzo, en La Plata, se presentará el Centro de Estudios Derecho al Futuro, coordinado por la exministra de Trabajo bonaerense Mara Ruiz Malec, espacio destinado a elaborar propuestas programáticas con horizonte en 2027.
Tensiones en el oficialismo
La designación de Mario Ishii como vicepresidente primero del Senado y de Sergio Berni como titular del bloque oficialista, tras semanas de negociaciones, evidenció nuevas fricciones entre el cristinismo y el sector alineado con Kicillof. Mientras en el Movimiento Derecho al Futuro interpretan el episodio como un quiebre de acuerdos, en La Cámpora relativizan esa lectura.
La disputa no derivó, por ahora, en cambios en el gabinete, pero pone el foco en el funcionamiento del Senado, cámara que este año deberá abordar temas sensibles como la renovación de la Suprema Corte bonaerense y la discusión del esquema electoral de 2026.
En el oficialismo admiten que la correlación de fuerzas en la Cámara alta quedó definida desde el cierre de listas. No obstante, el episodio volvió a exponer la puja por el liderazgo en la Provincia y el trasfondo de una competencia estratégica por el control político del distrito.





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