En Avellaneda, CFK dijo que no vino “a dividir ni a combatir a nadie”

Cristina Kirchner tuvo ayer tres apariciones públicas, pero en ninguna hizo una alusión directa a la amenaza de paro que había lanzado el jueves el sindicalista Hugo Moyano. Sin embargo, luego de una jornada de intensas negociaciones y minutos después de que el camionero anunciara que la medida de fuerza quedaba en suspenso, la Presidenta dejó un mensaje con fuerte contenido. El destinatario fue Daniel Scioli, pero estaba dedicado a todo el peronismo en general. ¿Moyano incluido? Cristina había seguido las palabras del camionero en el backstage del escenario.

“A los que nos quieren dividir les digo que no cuenten conmigo. Yo no vine a dividir ni a combatir a nadie. En todo caso, vine a combatir a la pobreza”, aseveró Cristina en un acto organizado por los intentendes del Conurbano bonaerense, en el estadio de Independiente, en Avellaneda. “No alzo mi voz en contra de otro argentino”, concluyó. Segundos antes, llamó a los peronistas presentes a “no ser excluyentes” y explicó que hay “otros, con otra identidad, que quieren formar parte”. “Eso es lo que hizo Perón en el ’45, abrir sus manos y sus brazos para recibir a todos los hombres y mujeres”, señaló.

La de ayer fue una jornada cargada de tensiones y negociaciones para el Gobierno, que terminó con la satisfacción de que Moyano decidía levantar el paro que había convocado para el lunes. El primer encargado de negociar fue, el jueves, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Sin embargo, ayer, el ministro de Planificación, Julio De Vido, con el visto bueno de la Presidenta, tomó las riendas de la negociación y consiguió tender puentes con el líder de la CGT. Cara a cara, De Vido y Moyano estuvieron reunidos durante una hora.

El análisis que hicieron desde el Gobierno es que la reacción del jueves del sindicalista fue “un exabrupto” y que se fue calmando cuando conoció que el contenido textual del exhortó de la Justicia suiza no lo implicaba directamente. Ya en el transcurso de la tarde, fuentes del Ejecutivo se mostraban optimistas y sostenían que el reclamo moyanista se estaba “desinflando”.

Mientras tanto, el kirchnerismo mantuvo un profundo silencio y ninguno de los principales funcionarios realizó declaraciones. Recién a la tarde, el diputado Edgardo Depetri salió a defender al camionero: “Se utiliza la presunta investigación para el fusilamiento mediático de Moyano”.

En Avellaneda, donde los intendentes del Conurbano organizaron un acto por el Día de la Mujer, Cristina volvió a mostrar su nuevo estilo de campaña: conciliador y abarcador.

“Tenemos que tener templanza cuando nos atacan y firmeza en nuestras convicciones”, afirmó, antes de indicar que “el modelo no pertenece a un sector o persona, sino que ya es patrimonio de todos los argentinos”.

El otro orador del evento fue el gobernador bonaerense, quien reafirmó su lealtad a la mandataria. “Hoy más que nunca, al lado tuyo”, exclamó Scioli. Además, afirmó que tienen que “trabajar con la Presidenta” y “estar atentos a los que quieren poner palos en el camino”.

Por la mañana, Cristina estuvo en la ciudad entrerriana de Concordia, donde encabezó un acto de firma de contrato para la construcción de una autovía entre esa ciudad y Paraná. Allí, pidió “ayuda” para gobernar porque dijo que “sola” no puede.

“Necesito dirigentes que me acompañen, hombres y mujeres que se hagan carne de este proyecto”, reclamó al borde de la emoción.

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