Asfixia K: el Gobierno ahora traba el aval a Scioli para buscar financiamiento

Asfixia K: el Gobierno ahora traba el aval a Scioli para buscar financiamiento
Buenos Aires necesita la venia de la Secretaría de Hacienda para colocar deuda y Economía dijo que ahora analizará cada caso. Ayer colocó letras por $ 526 millones
ESTEBAN RAFELE Buenos Aires

Todavía quedan chispas de la pelea que desató el pedido del gobernador de rediscutir el régimen de coparticipación. También arde la negociación paritaria provincial, en la que Daniel Scioli mandó a decir que no puede hacer ninguna oferta a los estatales sin ayuda de la Nación. Y si hacía echar falta más leña al fuego, el Ejecutivo nacional y la provincia más importante del país lo hicieron: la administración de Cristina Fernández puso trabas a los planes de endeudamiento de Buenos Aires para 2013, por hasta $ 18.700 millones.

Según supo El Cronista de fuentes de la provincia, la Nación cambió sorpresivamente la metodología por la cual autorizaba las emisiones de deuda, en lo que cerca de Scioli interpretan como una nueva reprimenda política en el año electoral.

Al integrar el Pacto Fiscal, Buenos Aires –como el resto de las provincias– necesita la venia de la Secretaría de Hacienda de la Nación para emitir cualquier tipo de deuda, desde una letra en el mercado local hasta un bono en dólares en el exterior.

Hasta este año, el diálogo entre la Secretaría de Hacienda de Juan Carlos Pezoa y los funcionarios provinciales eran fluidos. El Ministerio de Economía nacional aprobaba sin miramientos los prospectos de deuda a los que Scioli recurre para tapar el déficit provincial, que en 2012 superó los $ 9.000 millones.

Ahora, según transmitieron a La Plata desde el Ejecutivo nacional, la autorización para emitir deuda será “caso por caso” y de acuerdo a las circunstancias. La provincia no tiene el visto bueno de la Nación para administrar durante todo el año el endeudamiento que fue aprobado en el Presupuesto 2013, por $ 18.700 millones, con los que pensaba tapar necesidades financieras de $ 13.000 millones y realizar obras. Esto, sin contar la paritaria estatal, que obligará a conseguir más recursos. Según el ministro de Infraestructura, Alejandro Arlía, un aumento del 20% en los salarios costaría a Buenos Aires $ 12.000 millones adicionales.

Buenos Aires depende del financiamiento constante para tapar su déficit estructural. Entre los instrumentos presupuestados existen Letras por $ 3.000 millones, un bono a la Caja de Jubilaciones provincial por $ 480 millones, bonos en dólares por hasta u$s 400 millones y un remanente de $ 7.780 millones que la administración sciolista puede colocar mediante herramientas sin especificar. Las emisiones en el exterior están en suspenso. Dependen de la suerte del país ante la Corte de Apelaciones de Nueva York en el litigio contra fondos buitre.

En lo que va del año, la provincia realizó tres emisiones de Letras del Tesoro. Ayer colocó Letes por $ 525,9 millones con tasas de entre 17,5% (a 49 días) y Badlar más 3,9%, o 18,9% (a 168 días). En enero había emitido deuda dos veces, por $ 529,52 millones y $ 622,05 millones, respectivamente. “Concluimos nuestra tercera colocación de este año y vemos que los mercados locales siguen demostrando confianza hacia esta herramienta financiera”, celebró la ministra de Economía, Silvina Batakis. Para cada colocación, la provincia debió gestionar la correspondiente autorización.

Scioli no es el único mandatario que tiene trabas para endeudarse. Mauricio Macri suele quejarse del bloqueo constante de la Nación a sus pedidos de fondos ante el BID y otros organismos multilaterales. Un funcionario de otra provincia de buena relación con el Gobierno que prepara su propia emisión de bonos admitió que conseguir la venia depende de los momentos políticos.

La facultad de endeudarse fue votada en la legislatura provincial por el bloque kirchnerista, algo que el sciolismo sacará a relucir si el fuego sigue atizándose.

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