Desde 2004, pero particularmente en los últimos meses, sectores relevantes del sistema financiero internacional y del gobierno estadounidense se presentaron ante la justicia con argumentos que favorecen la posición local.
Aunque no es garantía de un desenlace positivo, la Argentina llegará a la audiencia del miércoles, convocada para que cada una de las partes presente su posición, con un amplio respaldo de diversos protagonistas involucrados en la controversia. Entre esos apoyos sobresalen la Reserva Federal, la Clearing House de Nueva York y del gobierno de Estados Unidos, que ya a fines de 2003 realizaron presentaciones (amicus curiae) ante la justicia estadounidense en torno a la interpretación correcta acerca del tratamiento igualitario (pari passu) para la totalidad de los tenedores de bonos.
Los mismos protagonistas reiteraron los argumentos en abril del año pasado. La posición del gobierno estadounidense, expresada a partir del Tesoro, es que la interpretación del juez federal Thomas Griesa de que la Argentina violó la cláusula de tratamiento igualitario generará incentivos no deseados en los tenedores de títulos públicos, y que el pago a los poseedores de bonos en default como condición para el pago a los tenedores de bonos que sí entraron a los sucesivos canjes es contraria al proceso de resolución ordenada de crisis de deuda soberana. Asimismo, la administración de Barack Obama dejó en claro que la interpretación de Griesa es contraria a las relaciones bilaterales de Estados Unidos.


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