Apuntes de verano en La Plata: Entre encuestas, encuestadores, “gurús”, “humo” y realidades

Apuntes de verano en La Plata: Entre encuestas, encuestadores, “gurús”, “humo” y realidades

Enero atípico en el ritmo político. El año electoral anticipa una intensidad como pocas veces antes hemos presenciado: demasiadas fricciones, especulaciones y una incertidumbre extraordinaria. El escenario nacional, muy poco claro, baja a la Ciudad con una fiereza que solo hace subsistir a los dirigentes que cuentan con “línea directa” a una información certera: el resto ensaya, mucha prueba y error para ver qué es lo que sale.

Simulacros de encuestas, aparición de algún “gurú” que ofrece llevar claridad en donde no la hay, encuestadores que surgen de la nada, y candidatos que se enojan con los consultores que contratan porque le llevan “malas noticias”, campañas confusas, alternativas pobres, ausencia de propuestas, derroche de recursos en acciones publicitarias obsoletas y de cero efectividad…..Y así podemos estar todo este ambiguo domingo de enero, en donde la mañana comenzó siendo prometedora, pero la tarde es ganada por nubarrones y tormentas.

De todos modos, y con esos factores dando vuelta, los políticos platenses están tratando de penetrar en el desconfiado electorado local.

A varios meses de las elecciones generales, -pero no tantos para la presentación de listas y participación en las PASO-, todavía en La Plata no emerge una alternativa clara para desafiar al intendente Pablo Bruera, que va por el tercer período frente al Ejecutivo Municipal y todas las encuestas manejadas por su entorno y por los opositores lo dan como primero, y en algunos casos gozando de cierta comodidad.

Bruera tuvo en los últimos meses un repunte interesante en la imagen de la gestión. Después de las fatídicas inundaciones de 2013, momento en que la gestión comunal estaba seriamente cuestionada, comenzó una lenta pero sostenida  recuperación. La sensación de que falta mucho por hacer pero que se avanzó en materia de obras le empezó a ganar al escepticismo pleno de hace algunos meses.

Respuestas concretas a reclamos cotidianos con trabajos más de fondo en problemas urgentes como la inseguridad o el vandalismo, por ejemplo, empezaron a tener una mayor ponderación. Por tal razón encuestas como la de Raúl Aragón, por ejemplo, mostraban hace unos meses que había cierta “esperanza” popular en la llegada de la Policía Local, -que será en marzo o abril próximo-, para combatir el flagelo de la inseguridad. Igualmente, la llegada de más efectivos policiales en los últimos tiempos fueron un alivio, pero todavía los reclamos barriales por más presencia y mayor rapidez en las respuestas siguen siendo incesantes.

Después hay otros dos puntos a favor que Bruera supo potenciar. Uno, la formidable recuperación de espacios públicos, haciéndolos muy utilizables y concurridos por cada vecindario; y otro tema es la llegada de artistas populares de renombre en ocasión de aniversarios de localidades o fechas de esas características. Erróneamente algunos opositores concretaron ácidas críticas sobre contrataciones de figuras de jerarquía nacional, porque la realidad muestra otra cara y es la buena predisposición de los vecinos a participar, entendiendo como una interesante posibilidad de tener en su barrio o localidad al artista favorito de ellos o de sus hijos.

Un punto que aún está flojo viene relacionado con algunos servicios públicos. Concretamente, el tema de ABSA es una deuda muy grande entre la gestión estatal con participación privada de esa empresa y sus usuarios. Cobros alocados de tarifas y servicio ineficiente son un componente que hace enojar a cualquier vecino con justa razón. No es posible la continuidad de un servicio con esas características, porque es indudable que de no cambiar radicalmente los próximos tiempos serán peores.

La última década, a nivel nacional, ha sido de crecimiento fuerte de la economía, eso trajo aparejado un incremento de la actividad industrial y también de mayor confort en los hogares, por lo tanto servicios como abastecimiento de energía o agua terminaron siendo muy cuestionados porque, lógicamente, se quedaron atrás en la carrera por el desarrollo.  Si bien en la zona metropolitana, que concentra el 0.1 por ciento del territorio nacional pero tiene a 6 de los 14 millones de usuarios de energía, el gobierno nacional hizo una inversión en poco más de un año de cuatro mil millones de pesos (para la zona de Edenor y Edesur), todavía hay camino por recorrer. En el caso de nuestra región, hace pocas semanas la empresa Edelap inauguró la nueva subestación Sur (en Los Hornos) para dar respuestas a 40 mil nuevos clientes, y demandó una inversión de más de 55 millones de pesos.

La carrera entre el desarrollo y la mejor calidad de vida mediante la prestación de servicios, como por ejemplo la energía, tardará un tiempo más para tener algo de paridad, debido a que en nuestro país hubo una continuidad de muchos años, -sobre todo en la década del 90-, de desinversión y desguace.

Recapitulamos y hablamos de la oposición

En pocos párrafos, intenté hacer un análisis de por qué hay puntos a favor que colocan a Bruera con serias posibilidades de un tercer período frente al Departamento Ejecutivo.

Ahora bien, ¿qué ocurre con la oposición?. Hace muchos años el argumento de la mayoría de los políticos opositores al alcalde de turno para explicar por qué medían muy bajo era que había un solo diario, un monopolio informativo, y que además La Plata tenía como característica central estar muy absorbida por la Ciudad de Buenos Aires y su enjambre mediático nacional. Pero desde hace más de una década la situación comunicacional cambió considerablemente, hay alternativas para todos los gustos, y posibilidades reales de instalación a partir de una correcta utilización de las mismas.

Y la verdad es que al día de hoy no hay una alternativa considerable de peso al intendente de la Ciudad. Hay una treintena de postulantes, pero no se vislumbra “la alternativa” que pueda desafiar el poder comunal.

Hace pocos días, -cuentan en los mentideros políticos-, un influyente dirigente opositor contrató a un encuestador local a quien conoce de hace tiempo y habitualmente recurre a sus apreciaciones, y luego de conocer el resultado del trabajo pactado estalló en bronca porque uno de sus adversarios internos estaría en mejores condiciones de representar la candidatura en disputa. Algunos relativizan el episodio, otros aportan más datos, pero lo cierto es que ese ejemplo (real o de la ficción política) se transformó en moneda corriente en los movimientos opositores platenses.

Y como no hay certidumbres de quienes serán los postulantes definitivos de cada espacio para enfrentar a Bruera, muchos de sus dirigentes salieron casi después de brindar por el nuevo año a ver qué lograban pescar. ¿Pescarán?.

Un repaso breve

El radical Sergio Panella, por ejemplo, multiplicó sus recorridas barriales con críticas a la Comuna. El ex diputado viene dilatando su aparición con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, con quien tiene un preacuerdo, seguramente porque espera una decisión de la Convención bonaerense de la UCR para dar libertad de acción a sus referentes en cada uno de los distritos. Esa Convención es posible que se reúna a fines de febrero.

Mientras la foto de Panella con Macri se patea para algunas semanas más, en el Pro local siguen las divisiones y pases de facturas en un ambiente que se transformó en demasiado hostil. El titular del partido, ex diputado Julio Garro, no se resigna a la pelea por la intendencia y sigue con su campaña callejera, mientras que encabezó solo una recorrida barrial en lo que va del año, el 8 de enero en Hernández.

Otros sectores del Pro de La Plata siguen con su propia dinámica. Por ejemplo el ex concejal Julio Irurueta realiza distintas reuniones y no disimula su simpatía por Panella como postulante a intendente por los “amarillos”.

Y en la semana sorprendió otro sector del Pro que está alineado y alimentado por la conducción política del Banco Ciudad, y tiene como una de sus cabezas visibles al escribano Mariano Penas, ex candidato a intendente por el partido Recrear (2003), que fundó el economista Ricardo López Murphy. Ese espacio se atribuyó la llegada a La Plata de la líder del Ari CC, Elisa Carrió, quien estuvo dos días compartiendo reuniones en el centro de la Ciudad y en la localidad de City Bell. La llegada de Lilita estuvo muy difundida, -incluso con avisos promocionados (pagos) en Facebook-, por parte de ese sector, situación que no habría caído muy bien en la diputada, quien a modo de señal manifestó que su intención no era la de inmiscuirse en la interna de otros partidos, y que su sector participará con candidatos propios.

Mientras que la atomización del Pro platense no parece detenerse, todos miran a Bolívar 1 (sede de la alcaldía porteña) porque varios de los movimientos internos estarían apuntalados, -y en algunos casos hasta financiados-, por espadas cercanas al propio Macri.

Otros que siguen muy atomizados son los massistas del Frente Renovador. Ahí hay una mezcla de enorme potencial desaprovechado, ya que luchan varias estructuras poderosas con interesante capacidad territorial, pero que se les filtra muchas veces una torpeza propia de inexpertos.

El Frente Renovador tiene alrededor de media docena de precandidatos a Jefe Comunal. Uno de ellos, Carlos Melzi, -que en las últimas internas de ese Frente logró un 40 por ciento de los votos obtenidos por el massismo-, está “panfleteando” una encuesta publicada en el matutino Clarín en donde aparece en tercer lugar, aunque hay que aclarar que lo hace con 5 % de adhesiones, cuando el intendente Bruera presenta un 33%. Otro caso es el de Marcelo “Chuby” Leguizamón, quien está haciendo fuerte campaña de instalación y en las últimas horas acusó al oficialismo local por la destrucción de publicidad.  En tanto, el ex bruerista Javier Pacharotti eligió la Costa atlántica para desarrollar su marketing electoral que está promocionado por una consultora periodística; y Oscar Vaudagna también apuesta a fortalecer su presencia en cuanto a pasacalles y otras herramientas de campaña.

Párrafo aparte merece José Arteaga, concejal massista que también busca ser candidato a intendente. Y si bien en varias ocasiones ha sido merecedor de críticas por parte del autor de esta columna en cuanto a su campaña, en esta ocasión hay que reconocer que tuvo un importante acierto, porque fue a librar batalla a los puntos fuertes de Bruera, como son los espacios públicos, y lo hizo con acciones  positivas mediante consejos y asesoramiento para el cuidado de la salud y otras consideraciones.

Hay otros candidatos, -de la treintena conocida- que también hacen lo suyo. Por ejemplo la kirchnerista concejal Florencia Saintout tuvo distintas apariciones tanto mediáticas como en la calle con mesas de difusión, y su constante defensa a ultranzas del modelo que encabeza la presidenta Cristina F. de Kirchner.

También se vio algo del senador Emilio López Muntaner, y del ex funcionario de la Municipalidad en épocas del ex intendente Julio Alak, Luis Patiño, quien se promociona jugando con las iniciales de la Ciudad y su nombre. Otro ex funcionario alakista, el ex diputado Alberto Delgado prosigue con su campaña de instalación, la que viene haciendo desde hace varios meses y de manera constante.

Otro que potencia su presencia, sobre todo mediante redes sociales, es el periodista Leo Medvedoff,  que también pretende el sillón de calle 12.

Todavía falta una salida de lo que será el frente UNEN, sobre todo saber si habrá una presentación de la UCR oficial con el Gen de Margarita Stolbizer y el Partido Socialista, y conocer a sus precandidatos, que posiblemente ronden entre los nombres del concejal Gastón Crespo (Gen) y del titular del radicalismo y hombre de confianza del ex ministro aliancista Fredi Storani, Marcelo Uriarte.

Así comenzó un año político que promete ser de lo más intenso. Hasta la semana que viene.

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