Sin amparo de Griesa, los buitres definen entre seguir el litigio y aceptar la oferta

Sin amparo de Griesa, los buitres definen entre seguir el litigio y aceptar la oferta

Tras el respaldo del juez Thomas Griesa a la negociación argentina, que determinó mediante una orden la finalización de las medidas cautelares, el Gobierno negociará hasta el lunes próximo con un aliciente para los holdouts que firmen hasta esa misma fecha: que el pago de sus acuerdos formarán parte de las garantías para el levantamiento de las cautelares.

 Por lo pronto, los buitres ahora quedaron en una posición de debilidad, ya que perdieron su arma más fuerte para obligar a la Argentina a negociar y, según los expertos, tienen chances nulas de poder revertir la orden del juez del viernes.

Hasta el momento, 50.000 bonistas italianos y los fondos EM de Kenneth Dart, Montreux y Capital Markets más un grupo de demandantes colectivos ya acordaron con el Gobierno cerrar sus litigios a cambio de poco más de 2.600 millones de dólares. Todavía quedan los fondos buitre más importantes fuera del acuerdo y el “mazazo” legal de Griesa les daría una razón para sumarse.

El secretario de Finanzas, Luis Caputo, volvió de Nueva York el jueves a la noche. El miércoles había tenido una reunión cara a cara con los representantes del fondo NML, previo al fallo de Griesa, pero no fue anunciado ningún acuerdo o avance. Una de las condiciones que propuso la Argentina y que Griesa convalidó fue el cobro de todos los acreedores que firmen hasta fin de mes. Luego de eso, junto con la derogación de dos leyes (ver aparte), las medidas cautelares estarán listas para ser levantadas.

Un obstáculo procesal, no obstante, necesita ser despejado para la remoción de las injunctions: que la Corte de Apelaciones en la que está pendiente una apelación por una modificación de las cautelares “devuelva” a Griesa el asunto y que de esa forma el juez vuelva a tener jurisdicción. Incluso cumpliéndose las dos condiciones (derogación de leyes y pago efectivo a los que acordaron este mes) el levantamiento no será efectivo hasta que suceda este paso.

Como esa apelación pendiente fue pedida por la Argentina, tranquilamente podría renunciar a ella. Otras opciones serían que el propio tribunal deseche el caso por considerarlo “inútil”, si las injunctions van a ser levantadas, no tendría sentido pronunciarse al respecto. Según el abogado del estudio Shearman & Sterling, Henry Weisburg, la corte del Segundo Circuito podría tomar una decisión esta misma semana, dijo a la agencia de noticias Bloomberg.

Los expertos consultados por BAE Negocios afirman que es altamente improbable que los buitres, en el caso de que decidan apelar la medida de Griesa (lo podrían hacer una vez que se haga efectiva) logren revertirla. “El fallo está sujeto a revisión por abuso de discreción, es algo muy difícil de revertir”, opinó el abogado Marco Schnabl, del estudio Skadden. Por su parte, Tim Samples, profesor de leyes de la Universidad de Georgia y miembro del Instituto de Estudios Latinoamericanos, afirmó que “no creo que los holdouts tengan grandes chances para una apelación exitosa.

La corte de Griesa tiene mucha discreción para hacer prescribir una medida cautelar y eso va a ser difícil de remontar”. De todas formas, los buitres podrían llegar a tener otras alternativas para, a lo sumo, retrasar el levantamiento de las cautelares: podrían solicitar un “stay” (suspensión temporaria) ante Griesa para que no se efectivice su orden hasta una pronunciación de la Corte de Apelaciones.

El escenario cambió de tal forma para los buitres que continuar litigando en los tribunales estadounidenses, ahora que Griesa ordena quitarles las injunctions, modificó incluso su ecuación de costo y beneficio: retomar juicios podría eventualmente hacerlos obtener beneficios muy menores respecto a aceptar la oferta. “Es verdad que los holdouts todavía podrían complicar las actividades internacionales de Argentina incluso sin las cautelares. Pero ese no es un escenario atractivo para ellos. En general, la cacería de activos soberanos es caro, consume mucho tiempo, y rara vez produce beneficios valuables para el acreedor. No es la mejor opción para acreedores que ya gastaron largas sumas de dinero en batallas legales”, explicó Samples.

El juez respaldó al país y desechó todos los argumentos de los holdouts

El fallo de Griesa fue a medida de lo que pedía el Gobierno. El juez fue tomando como propios la mayoría de los argumentos que presentó Argentina la semana pasada. Primero, que el “cambio de circunstancias” tras la apertura de negociaciones con el mediador Daniel Pollack hicieron que las medidas cautelares ya no fueran “equitativas”. Segundo, que esas cautelares no eran un “derecho adquirido” de los demandantes, sino algo excepcional por las condiciones de “deudor recalcitrante” de Argentina. Tercero, que sin dar lugar al pedido argentino el juez negaría a los bonistas que quieran acordar con el Gobierno esa posibilidad. Cuarto, que levantar las injunctions favorecerá al “interés público”, por ya no afectar a “terceras personas”, entre las que identificó a los propios bonistas del canje. Las cautelares, de hecho, involucraban a intermediarios financieros como el Bank of New York Mellon, lo que impedía el pago de vencimientos de deuda. Por otra parte, piadoso, el juez considera que dejar que Argentina acceda a los mercados internacionales “estimulará su economía y beneficiará a su gente”.

La influencia del special master Daniel Pollack parece haber sido una de las claves, ya que el juez destaca en distintos momentos del fallo el trabajo conjunto entre funcionarios argentinos y el mediador. Griesa, en tanto, no hizo ninguna calificación sobre la oferta argentina ni se hizo eco de las “desigualdades” que denunció NML sobre que Kenneth Dart había cobrado su reclamo total sin ningún tipo de quitas.

El Gobierno ya obtuvo lo que necesitaba de Griesa y ahora la pelota está ahora de su lado: deberá asegurar que caigan las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y cerrar acuerdos con otros holdouts hasta el 29 de febrero. Los que pongan la rúbrica hasta esa fecha obtendrán su pago en efectivo tras lo cual las medidas cautelares, el castigo legal más importante que sufrió Argentina durante los últimos cuatro años, terminarán.

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