Adjudicación de obras y teleconferencia con gestos políticos llamativos

Adjudicación de obras y teleconferencia con gestos políticos llamativos
"¿Dónde está Camau?", preguntó Cristina Kirchner tras observar la mesa principal conformada en el Salón Amarillo de Casa de Gobierno para el anuncio de las obras de interconexión eléctrica Mercedes-Goya. Por su parte, Ricardo hizo una mueca tácita al sentar al Intendente capitalino casi fuera de plano de la transmisión que se vio en todo el país.
En los hechos, el Estado central habilitó un nuevo paso de mejora energética en la provincia. Lo hizo con presencia nacional y provincial. Estuvieron los referentes del kirchnerismo correntino, tanto de la Cooperativa como del sector de Karlen. No faltaron las juventudes partidarias del PJ y la UCR, que le dieron un marco folclórico picante tras no poder ingresar a la Rosada correntina.

Se concretó ayer la firma de contrato para la interconexión de la línea de alta tensión Mercedes-Goya. Fue en un acto presidido por la presidente Cristina Kirchner y Ricardo Colombi. La mandataria nacional estuvo a través de una teleconferencia, mientras que el Gobernador correntino lo hizo en compañía de funcionarios nacionales como el subsecretario de Energía Eléctrica, Luis Alberto Beuret y el titular del área provincial, Marcelo Gatti.

El contrato representará una inversión nacional superior a los 180 millones de pesos, cuestión que fue destacada por el propio titular del Ejecutivo provincial a la hora de tomar la palabra. Lo hizo en el acto formal concretado en el Salón Amarillo de Casa de Gobierno, que tuvo varios condimentos que en este contexto electoral podrían destacarse.

Por un lado, el nuevo encuentro (esta vez vía satélite) entre la Jefa de Estado y el mandatario provincial, teniendo en cuenta que Cristina supo -y sabe- cómo ningunear a los que no son afines al modelo nacional.

Esta vez aprovechó el paneo realizado por la televisión (ella estuvo en Santa Fe acompañada por el gobernador, Hermes Binner, el ministro de Planificación, Julio De Vido, la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el jefe de la bancada kirchnerista en Diputados y candidato a gobernador de Santa Fe, Agustín Rossi) donde no observó la presencia de su delfín político, el intendente Camau Espínola.

"Dónde está que no lo veo", dijo Cristina para la risotada de muchos ante la descolocada mirada de los encargados del acto, que supieron de inmediato acercarle una silla al Jefe comunal que quedó en una punta de la larga mesa de autoridades. Entre los que disfrutaron del momento de incomodidad generado simpáticamente por la Presidente, estuvieron los referentes del kirchnerismo correntino.

Cristina dejó así, una vez más asentado quién es su pollo político en Corrientes, y le marcó otra vez la cancha a Ricardo, a quien supo hacerlo sentir visitante en la inauguración de Yacyretá concretada en la capital misionera, donde ni siquiera lo nombró.

Por el otro, se pudo apreciar la presencia kirchnerista; aunque les costó ingresar a Casa de Gobierno, fueron varios los integrantes de la denominada Cooperativa partidaria que pudieron estar con el acto ya iniciado. También marcó presencia quien decidió enfrentar al grupo chico del PJ local: Alejandro Karlen, que estuvo acompañado por Mami Díaz (precandidatos a diputados nacionales para el 14 de agosto). Ambos conversaron tras la conferencia con Beuret.

CANTANDO AFUERA

Por otra parte estuvieron los que no pudieron ingresar. Fueron los integrantes de las juventudes del PJ y la UCR. Es que esta vez, los responsables del encuentro para la firma del contrato se encargaron de evitar que ocurra lo que sucedió semanas atrás cuando homenajearon a las madres de Plaza de Mayo correntinas. En esa oportunidad, La Cámpora y referentes kirchneristas ingresaron con pancartas y cánticos que no dejaron contentos al Gobernador y sus alfiles.

De esta manera, los jó

Comentá la nota