Estuvo la Presidente, el gobernador de Jujuy y el intendente de El Aguilar
Además de las citadas autoridades, estuvieron el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido, el Secretario de Minería, Jorge Mayoral, además de los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Santa Cruz, Daniel Peralta; de San Juan, José Luis Gioja; de La Rioja, Beder Herrera, y ministros de los gobiernos de Río Negro, Salta y Neuquén.
Firmaron el documento el secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (Aoma), Héctor Laplace, el presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (Caem), Manuel Benítez, y Fabricio Benedetti por la Cámara Argentina de Servicios Mineros (Casemi).
Posteriormente y ante más de 300 empresarios, trabajadores y profesionales de los sectores de la producción y los servicios del país, firmaron el acuerdo el ministro De Vido, los gobernadores y ministros de las provincias.
En el acuerdo se establece, entre otras disposiciones, aprovechar el efecto dinamizador que la actividad minera genera en el empleo, la economía, la creación de infraestructura, y la promoción de las comunidades en atención a un más equilibrado desarrollo de las distintas regiones del país. Ello hace necesario encontrar fórmulas que apuntalen el equilibrio económico de la actividad minera con especial atención a la situación particular del sector en cada una de las distintas regiones, sus economías y los intereses nacionales, acotando el documento que es de interés común el mantenimiento de adecuados niveles de exploración y producción de minerales, la capitalización y puesta en valor de reservas en las distintas regiones del país.
También se estipula que es interés de las partes priorizar el cuidado del ecosistema, protegiendo la calidad de vida de los trabajadores y de las comunidades donde se desarrolla la actividad tanto para las poblaciones actuales como para las futuras generaciones, cumplimentando estrictamente en materia ambiental las normas establecidas para la actividad.
Los firmantes coincidieron en que la minería es una fuerte generadora de empleo y por su efecto multiplicador en la cadena de valor, es base de la actividad industrial, creando trabajo genuino en zonas donde difícilmente, por su ubicación geográfica y carencias estructurales, se encuentren otras oportunidades de desarrollo. También, que la actividad contribuye significativamente al crecimiento regional, particularmente de aquellas localidades y comunidades alejadas y relegadas económicamente, permitiendo un equilibrio más justo y, atenuando las asimetrías con otras regiones.
Las partes reconocen la necesidad del fortalecimiento de la cultura del trabajo y la capacitación en el marco de un escenario óptimo para la intensificación de la inversión empresaria. A partir de ello, con el acuerdo se constituyó la Mesa Nacional de Diálogo de la Industria Minera que tiene por objetivo instrumentar herramientas que contribuyan a un mejor desarrollo de la actividad.
Al acuerdo también adhirieron el Consejo Federal de Minería, la Red Nacional de Municipios Mineros, todos los operadores de los proyectos mineros del país, las empresas productoras de cementos, cales, sales, minerales industriales, rocas ornamentales, productores ladrilleros, representantes de pueblos originarios y ambientalistas, entre otros.
La Presidenta resaltó el crecimiento acumulado del 1014% en las inversiones para la actividad y la generación de 450 mil puestos de trabajo, que representa un incremento del 328%. También se refirió a la puesta en marcha de proyectos de escala internacional como Lama Pascua y Potasio.









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