Así fundamentó el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, el proyecto de ley de Libertad de Expresión que se aprobó este jueves, luego de protagonizar un cruce con los diputados Juan Cabandié y Aníbal Ibarra. Antes, el diputado Fernando Sánchez había provocado una acalorada respuesta de la diputada Gabriela Cerruti.
Fue gracias a esa decisión que sumó el apoyo de la Coalición Cívica, del diputado Julio Raffo (Proyecto Sur), la Unión Cívica Radical, el bullrichismo y el diputado Daniel Amoroso, quienes acompañaron una iniciativa que buscó ser superadora.
Por otro lado, el kirchnerismo cuya premisa fue defender a capa y espada la Ley de Medios y repetir una y otra vez que la iniciativa impulsada era para salvar a Clarín y garantizarse la protección del multimedios.
La tercera posición fue la que adoptaron los diputados que decidieron abstenerse para no acompañar ninguna de las posturas, argumentando que el PRO pretende quedar bien con Clarín y que el kirchnerismo no implementa la Ley de Medios.
El primero en hacer uso de la palabra fue el diputado Helio Rebot (PRO), quien como presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales fue el principal responsable de los acuerdos alcanzados.
Rebot expresó que "es una convicción de la mayoría de esta Legislatura una ley que garantice la protección de la libertad de prensa", luego de mencionar el informe confeccionado por la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA en 2012, "a la que no se puede acusar de pertenecer a ningún sector político de nuestro país", que daba cuenta de la gravedad de la situación en Argentina".
"Estamos tratando una norma que hace a la arquitectura política de la Ciudad, que es un estado autónomo y que tiene las mismas facultades de una provincia. Esta discusión tiene por detrás la sangre de muchos argentinos que murieron por decir las cosas que al poder no le gustaban", enfatizó el diputado.
Por último, Rebot citó en su discurso al escritor Hans Cristian Andersen, que calificó a la prensa como "la artillería de la libertad", como así también al general José de San Martín, quien manifestó que "si hay libertad, lo demás no importa".
El diputado Francisco "Tito" Nenna (FpV) opinó: "Los monopolios mediáticos cuentan con la gendarmería parlamentaria del PRO, Proyecto Sur y la Coalición Cívica para gatillar leyes que preserven los privilegios y la concentración"
Nenna sostuvo: "Solanas y Carrió trocaron el mamarracho jurídico que Macri instrumentó a pedido de Clarín por un proyecto de ley que tiene por único objetivo trabar la aplicación efectiva de la Ley de Servicios de Comunicación", sostuvo, y añadió: "Al impulsar el blindaje de las corporaciones mediáticas ante una norma antimonopólica, Macri, Solanas y Carrió se convierten en custodios de los privilegios que la dictadura y el menemismo legaron al Grupo Clarín".
Por último, el diputado kirchnerista subrayó el carácter "inconstitucional" de la norma en discusión. "Entre la derecha macrista y el progresismo narcisista, crean un fuero especial para el litigio de los holding mediáticos, demuelen la pirámide jurídica y eximen a la Ciudad de la aplicación de reglas nacionales, tan sólo por 10 minutos en televisión", concluyó.
El diputado Jorge Selser (Proyecto Sur) aclaró que "el Partido Socialista Auténtico no está de acuerdo. El movimiento proyecto sur es un conjunto de partidos". A continuación, el diputado Pablo Bergel fue más contundente y afirmó que cinco de seis miembros del bloque iban a votar en contra.
"Con la Ley de Glaciares cuando se vetó hablamos de "el veto de la Barrick Gold"; la impunidad para balear periodistas y la amenaza a la libertad de prensa en la ciudad se llama Mauricio Macri. Y este proyecto de ley hecho a medida para su protección, se llama Ley Clarín", continuó Bergel.
"Por la represión impune en el Borda, en el San Martín, en Parque Centenario y en el Indoamericano pedimos la investigación y la destitución por juicio político de Mauricio Macri. Por el incumplimiento de la Ley de Medios, por la que hemos trabajado y apoyado durante años, responsabilizamos a Cristina Kirchner. Nuestro voto a esta Ley Clarín presentada por Macri & Asociados será una y mil veces de rechazo", finalizó.
Raffo, por su parte, expresó: "Hablo por mí, no por mi bloque. No me afectan ni me agravian las diferencias y las discrepancias, incluso dentro de mi bloque". Luego criticó duramente el DNU de Macri pero fundamentó que se aceptaron una serie de observaciones planteadas sobre el tema y que iba a votar el proyecto en tratamiento.
El diputado Alejandro Bodart (MST) explicó una tercera posición distinta al PRO y a los K: "Hay un doble discurso del gobierno local y del nacional, que quieren aparecer como adalides de la libertad de expresión. En la letra de las leyes ambos prometen mucho, pero en los hechos no aseguran una real democratización de los medios".
Bodart cuestionó el apoyo de algunos diputados de Proyecto Sur y la Coalición Cívica a la ley: "Es lavarle la cara a un Jefe de Gobierno profundamente antidemocrático en muchos aspectos. Es un error garrafal bancar esta ley junto con el gobierno que reprimió a periodistas en el Borda y que no democratiza el canal y la radio de la Ciudad".
Sobre el Gobierno nacional, el diputado del MST señaló: "Utiliza la misma lógica: habla de la libertad y de democratizar, pero lo único que intenta es avanzar en el control para dar solamente su discurso. Hace intentos permanentes por tratar de limitar las expresiones críticas".
Como alternativa a ambas posturas, Bodart propuso "un compromiso público, si es que realmente queremos defender la libertad de expresión y no hacerle el juego electoral a uno u otro gobierno. Son seis puntos: defensa incondicional de la libertad de prensa, repudio a la represión de la Metropolitana a periodistas, democratización de la radio y el canal de la Ciudad, rechazo a toda intervención gubernamental a cualquier medio de prensa, exigencia al gobierno nacional de otorgar el 33% de las licencias a organizaciones sociales y respaldo a la estatización de Papel Prensa sólo si es bajo control social para garantizar el acceso al papel a todas las publicaciones".
El diputado Oscar Moscariello (PRO) dijo: "No cabe duda que lo que este cuerpo pretende no se aparta del marco normativo existente. Las regulaciones que introduce son a favor de la libertad de prensa, del trabajo y del ejercicio de industria lícita. Cuando defendemos la prensa libre estamos defendiendo el derecho de los ciudadanos a leer, ver o escuchar. Lo que está en juego no es un medio, sino el derecho de las personas a elegir".
"También la posibilidad de que los periodistas no sean molestados por autoridades públicas. Es ridículo pensar que puede restringirse el derecho de huelga. La norma está dirigida precisamente a lo contrario. Esta medida amplia la protección de la libertad de prensa amparada por antecedentes provinciales. No solo protege al periodista además a los bienes de los medios de comunicación", agregó.
Moscariello manifestó: "Hay que receptar todas las normas, todos los proyectos, venga de quien venga, que tutelen la libertad de expresión, porque es parte de la defensa que merece todo sistema democrático. Estamos frente a una propuesta superadora, una propuesta consensuada e inclusiva de los diversos aportes que permitan una mejor protección de los derechos de libertad de prensa y expresión".
Sin embargo, el diputado Aníbal Ibarra (FPP) consideró la norma "un alzamiento contra las instituciones, la Justicia Federal y la propia Corte Suprema para frenar la Ley de Medios". "Esta ley es un cambio cosmético del DNU que envió Mauricio Macri, la mayoría de los artículos son exactamente iguales y hechos a medida de los grandes medios, si hasta parece redactada por sus abogados. Ni siquiera nos dieron la posibilidad de discutirla seriamente en comisión y con especialistas porque ya estaba redactada a conveniencia para que se apruebe", expresó el legislador del Frente Progresista Popular.
El presidente del bloque de la Coalición Cívica porteña, Fernando Sánchez, aseguró: "La libertad de prensa no es lo mismo que la propaganda. Estoy convencido que el Gobierno nacional sólo quiere propaganda para emitir un mensaje único. La pauta publicitaria oficial es la manera más eficaz y extendida para comprar línea editorial. Todos los medios tienen derecho a tener línea editorial, el Estado no tiene el derecho de comprarla. Pero mientras haya compra de voluntades, compra de medios, compra de libertad de conciencia vamos a estar en un problema democrático. Los ciudadanos tenemos el derecho de ser informados y a informarnos".
"Con respecto a la sanción de la Ley de Medios a nivel nacional, creo que la verdadera intención del gobierno fue la intervención de los grupos de medios no estatales o para-estatales a fin de regular otra relación: la de periodismo de investigación frente al poder. No solo quieren el mensaje único, sino que no quieren que la sociedad se entere de cuánto se robaron. Ese es el verdadero objetivo", sostuvo Sánchez.
Además expresó: "Si fuese un país normal, nosotros acá no estaríamos discutiendo ninguna ley de libertad de prensa y expresión. Habría una ley nacional de regulación de la pauta publicitaria oficial para que no haya medios comprados; habría control de los orígenes de los fondos para saber quienes son los nuevos dueños de los medios de comunicación y evitar así que el dueño de los casinos en la Argentina sea el dueño de un nuevo multimedio. Deberíamos estar discutiendo cuestiones centrales a la ciudad, pero tenemos que hacer el esfuerzo de garantizar, por lo menos en la ciudad de Buenos Aires, esa esencia democrática que se llama libertad de prensa porque confío mucho en el 99,9% de los periodistas coincidan o no coincidan con mi pensamiento".
La intervención de Sánchez generó la inmediata respuesta de la diputada de Nuevo Encuentro Gabriela Cerruti, quien eufóricamente defendió la Ley de Medios promovida por el Gobierno nacional, al tiempo que consideró que la nueva norma "es un insulto a la memoria de los periodistas desaparecidos, de los periodistas exiliados".
"Hoy hay una libertad de expresión como pocas veces se ha visto", aseguró Cerruti, quien cuestionó al macrismo porque "dicen que lo hacen en nombre de la libertad de prensa y la libertad de expresión".
La diputada Claudia Neira del Bloque Buenos Aires 20/21 rechazó el proyecto. Manifestó: "Los diputados del PRO y de la Coalición Cívica hablan de Democracia y República. Sin embargo no veo audiencias públicas, ni organizaciones debatiendo, ni foros, ni discusión honesta. Para hacer esta ley solo se escuchó la opinión del Grupo Clarín" y sumó que "una ley de la Democracia que llevó años de trabajo se borra de un plumazo con un acuerdo de medianoche entre el PRO, Pino Solanas y Carrió".
Neira refirió: "Esta ley, hecha a medida de un grupo económico, disfraza con argumentos de autonomía, el querer poner de rodillas a nuestra Ciudad ante Magneto. La Ciudad se arroga soberanía sobre asuntos nacionales solo para regalarle la ciudad y el país al Grupo Clarín".
El presidente del bloque del Frente para la Victoria, Juan Cabandié, manifestó: "Es vergonzoso que grupos denominados de centroizquierda se arrodillen ante Magnetto y Macri para obtener un paraguas de protección. El camino más largo es la militancia y estar cerca de nuestro pueblo, pero cuando uno no hace eso tiene que salir a buscar un medio amigo para que lo instale mediáticamente".
En ese sentido, Cabandié lamentó que "algunos actores de la política que supieron levantar banderas del lado del pueblo, hoy estén dedicados a seguir los designios de las corporaciones. Claramente el debate hoy es pueblo o corporaciones". "La libertad de expresión está absolutamente garantizada", aseguró el legislador.
Sin dudas, el momento más álgido del debate se dio con la respuesta del diputado Cristian Ritondo (PRO) a la intervenciones de Ibarra y Cabandié. "No será que entre tanto alzamiento de Aníbal Ibarra y la sedición de Juan Cabandié, estarán pensando en la intervención de la ciudad de Buenos Aires. No será que están buscando el argumento para intentar hacer lo mismo que con el Grupo Clarín. Saquensé las caretas, quisieron intervenir al Grupo Clarín con Moreno y Kicillof, pero cuando le descubrieron la jugada tuvieron que dar marcha atras y ahora no saben como explicarlo", dijo Ritondo al tiempo que agregó: "Nosotros no nos alzamos, ni somos sediciosos. Defendemos la Constitución de la Ciudad y de la Nación".
El Vicepresidente Primero de la Legislatura refutó cada uno de los argumentos del diputado kirchnerista, Juan Cabandié, quien afirmó que lo que más les molestaba a los opositores, eran los logros de Cristina y de Néstor Kirchner. "Claro que hay cosas nos molestan. Nos molesta la inflación, la inseguridad, las valijas, la pobreza, que nos mientan con la cifras del INDEC, que se quieren llevar puesta a la Justicia", sostuvo Ritondo.
Sobre el proyecto en cuestión, declaró: "Mucho se ha dicho sobre que el proyecto repite conceptos que están en la Constitución y en los tratados internacionales, lo que abunda no daña. La lucha por la libertad de expresión nos corresponde a todos. Sin la habilidad de opinar libremente, de denunciar injusticias y clamar cambios, el hombre está condenado a la opresión. Respetar la libertad de los demás, es respetar nuestra propia libertad de palabra. La libertad de expresión, es esencial para el descubrimiento de la verdad. La libertad de los ciudadanos en la Ciudad no se negocia. Se respeta y se defiende. La Ciudad les dice a los ciudadanos porteños que nadie nos va a atropellar. Los derechos y garantías de los ciudadanos porteños son sagrados, y sagrada es la libertad de expresión. En la Ciudad hay libertad y nuestra libertad es innegociable y para todos".











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