2011: el año tranqui del “gober”

2011: el año tranqui del “gober”
La Provincia no tendrá problemas este año para cerrar las cuentas. Las claves: superávit fiscal, alto consumo y mucha obra pública.
Después de un 2010 que largó para el aplazo, pero que cerró con un horizonte mucho más despejado, este 2011 que acaba de comenzar promete ser bastante benigno para las cuentas de la Provincia. Así lo entendieron dos economistas de distintas extracciones consultados por Día a Día: Marcelo Capello, de Fundación Mediterránea, y Salvador Treber, especialista que suele tener una mirada crítica sobre la gestión del gobernador Juan Schiaretti.

Un contexto internacional muy favorable para la producción cordobesa, la anunciada prórroga de la Nación para el pago de la deuda provincial, y un consumo local que volverá a romper récord históricos, conforman un escenario fiscal muy relajado que sólo podría verse empañado por el proceso electoral que ya está disparado y que dominará buena parte del año.

Balance 2010. Las buenas perspectivas para este año se apoyan en un balance 2010 que fue mucho mejor al proyectado inicialmente. “La Provincia volvió a tener superávit financiero en 2010, entre 200 y 380 millones de pesos, dependiendo del ritmo que haya tenido finalmente la obra pública en el último trimestre”, dijo Capello.

Ello tuvo que ver con un mayor crecimiento de los ingresos en relación a los gastos, y con el programa de desendeudamiento lanzado por la Nación que eximió a Córdoba del pago de buena parte de sus compromisos financieros a partir del segundo semestre del año pasado, prórroga que se extenderá hasta diciembre próximo.

También influyó el acuerdo entre la Caja de Jubilaciones y la Anses, convenio que prácticamente liberó al Tesoro provincial de financiar el abultado déficit del sistema previsional cordobés (sólo aportó 7 millones de pesos de un “rojo” total de 1.200 millones).

No obstante esos números positivos, Treber advirtió que es necesario determinar como cerró el año la deuda flotante de la Provincia. “A junio de 2010 sumaba casi 2.800 millones y, si no se ha reducido, puede complicar el nuevo ejercicio fiscal”, sostuvo. Sobre esa base, Treber estimó que el resultado financiero de Córdoba terminará siendo negativo en torno a los 600 millones de pesos. “Aunque es probable –sospechó– que Finanzas haya usado parte de los fondos del Boncor para achicar la deuda flotante, lo que reduciría el déficit final”.

Números azules. Para el nuevo año, la Provincia ha diseñado un Presupuesto en el que están fuertemente subestimados los ingresos y los gastos, los que -se presumen- serán bastante más elevados que los previstos oficialmente.

“Los ingresos fiscales de la Provincia crecerán más que lo que prevé el Presupuesto en 2011. Estimamos una suba que rondará el 28 por ciento anual”, calculó Capello, al tiempo que predijo una muy probable aceleración del gasto como consecuencia del año electoral, incluso por encima de la evolución de los ingresos. “Con ello –dijo–, el superávit difícilmente se amplíe respecto a lo observado en 2010”.

Por otra parte, si la Anses cumple los envíos pautados para 2011, la Caja de Jubilaciones requerirá un auxilio del Tesoro que no superará los 250 millones de pesos, aporte que no complicará en demasía las cuentas provinciales. “En cambio –advirtió Capello–, para 2012 hay mucha incertidumbre, pues se debe negociar nuevamente un acuerdo con a Anses y todo dependerá la coyuntura política”.

Los ingresos tributarios propios crecerán por efecto de la inflación y la mayor actividad económica que se verá reflejada en una suba importante de la recaudación de Ingresos Brutos, y también por un incremento del Inmobiliario Urbano del 7 al 16,5 por ciento.

A pesar de ello, Treber consideró que el ajuste impositivo dispuesto ha sido “muy leve”. “Sobretodo en el Inmobiliario Rural, impuesto que desde 1993 no ha sufrido la más mínima revaluación fiscal”, criticó el economista. “Además –sumó en diálogo con este diario–, casi la mitad de los productores rurales no pagan siquiera ese impuesto, mientras Rentas se hace la distraída y mira para otro lado”.

Festival de obras. Lo que también se espera para este año es un verdadero festival de inauguraciones de obras públicas, muchas de las cuales fueron lanzadas en el segundo semestre de 2009, luego de que la Nación aliviara sensiblemente la carga financiera sobre las cuentas provinciales. Según estimaciones del Ieral, las erogaciones en obra pública podrían superar en 2011 los 4.200 millones de pesos, lo que representaría un récord del 3,2 por ciento del Producto Bruto Geográfico provincial.

El Centro Cívico, la nueva Terminal de Ómnibus, los gasoductos troncales, el cierre de la Circunvalación, varias obras viales y un puñado de viviendas del plan Hogar Clase Media estarán entre las inauguraciones que el gobernador Juan Schiaretti presidirá antes de finalizar su mandato. Semejante volumen de obras tendrá, sin dudas, un fuerte impacto sobre la actividad constructiva local, lo que movilizará otros rubros económicos en la provincia.

El fantasma de la deuda. No obstante lo anterior, los economistas alertan por el financiamiento dispuesto para buena parte de los proyectos de obra pública, fundamentalmente a través de nueva deuda ya tomada en 2010 por medio de la colocación de varias series de Boncor y la suscripción de un megacrédito otorgado por el Bndes brasileño. Con ello, la deuda consolidada de la Provincia ya suma más de 11 mil millones de pesos, según los cálculos del Ieral.

“A pesar del programa de desendeudamiento, la Provincia viene tomando mucha deuda en dólares que condicionará fuertemente a las futuras gestiones”, lamentó Treber. “Sería aconsejable que la Provincia comience a ahorrar este año para pagar los cuantiosos vencimientos que existirán a partir de 2017, cuando los servicios superarían los 3.000 millones de pesos”, advirtió, por su parte, Capello.

Treber también agregó como tema prioritario para este año la capitalización del Banco de Córdoba. “Entre 2009 y 2010 perdió 50 millones de pesos de capital, y si sigue así terminará muriéndose”, dijo el economista, para quien hacen falta 500 millones de pesos para capitalizar a la entidad oficial. “A septiembre, la Provincia todavía le debía 836 millones. En esas condiciones, el año que viene no ofrece buenas perspectivas para el banco”, advirtió.

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La economía real ayudará al Estado

La buena performance fiscal de la Provincia de Córdoba para este año estará asentada en un fuerte crecimiento de la economía real que, se presume, romperá récords en varios sectores.

Por caso, la producción y venta de automóviles superará las marcas históricas, con alrededor de 250 mil unidades fabricadas por Renault, Fiat e Iveco, y más de 70 mil vehículos patentados en toda la provincia.

La construcción también promete continuar con el ritmo acelerado que comenzó a mostrar en la segunda parte de 2010, tanto a nivel de obra pública como de emprendimientos privados.

A pesar de la falta de lluvias esperada para este año, la cosecha de granos en los campos cordobeses también será muy importante, con una superficie sembrada de más de 6,88 millones de hectáreas para la próxima campaña gruesa. La soja seguirá siendo la protagonista excluyente, con más de 5 millones de hectáreas sembradas.

El consumo minorista también será alto, con el aliento que seguirán dando las tarjetas de crédito a través de planes sin interés y la mejora constante en la confianza del consumidor.

Sólo habrá que esperar para saber cómo evolucionará la inflación a nivel nacional, y evaluar su impacto sobre las expectativas de los cordobeses.

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Pronóstico extendido en el “clima electoral”

Nada indica hoy que en el horizonte de la Provincia aparezca alguna tormenta financiera. Pero sí pueden sobrevolar precipitaciones políticas. Y aunque todavía falta mucho, lo cierto es que hay un par de certezas para comenzar a analizar el pronóstico del clima electoral.

PJ: ¿desmejorando luego? El peronismo tendrá un verano tórrido: el domingo 27 de marzo irá a las urnas para elegir a las autoridades partidarias. Esa compulsa definirá buena parte del escenario. Juan Schiaretti será candidato a presidente del partido, seguramente sin oponentes. José Manuel de la Sota se mantendrá al margen, resguardándose como candidato a gobernador. El ex que quiere volver a ser ya hizo sus peticiones: una campaña corta y elecciones en julio. La fecha que se maneja es el domingo 3. Pese a su alta imagen negativa, De la Sota es el único que aparece con chances de disputarle la gobernación a Luis Juez.

En la ciudad, a matar o morir. Olga Riutort se juega todo: está obligada a ganar como sea la primaria de marzo y quedarse con la conducción del PJ Capital. Si le va mal, no tendrá chances de ser candidata a intendenta. Si gana, en cambio, las complicaciones serán para Héctor “Pichi” Campana, otro de los anotados para la carrera por el Palacio 6 de Julio.

La gran incógnita es cómo terminará la novela entre el PJ y el kirchnerismo. Un grupo K (liderado por el intendente de Leones, Fabián Francioni) quiere discutir dentro de la estructura peronista. Mientras que el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, pretende ir por fuera. En varios asados, Daniel Giacomino (quien no podrá postularse para la reelección como aspiraba) dijo que su plan B era secundar a Accastello. Giaco todavía tiene una carta de negociación: la convocatoria a elecciones municipales el mismo día que las provinciales.

El torbellino Luí. El astro del Frente Cívico, Luis Juez, armará y desarmará a su gusto la estrategia para intentar llegar al piso más alto del Centro Cívico (donde tendrá despacho el próximo gobernador). Como compañero de fórmula llevará al (ex) radical Marcelino Gatica, intendente de Jesús María. Se sabe que, como De la Sota, es amado y odiado con intensidad. Su crecimiento en el interior será una de las claves de los comicios. Pero Juez todavía no empezó a jugar: falta saber a quién pondrá como candidato a intendente. Nadie cree que cante truco con un cuatro de copas. La sensación térmica en el juecismo es que el Luí guarda un Katrina en el placard.

UCR: ¿Despejado? En la superficie está claro quiénes liderarán las boletas: Oscar Aguad será candidato a gobernador, y Ramón Mestre, a intendente. Pero, como siempre, el pronóstico radical estará atado a las tormentas internas del partido y a la fuga de radicales hacia el juecismo. Los dos dirigentes se apuraron en posar al lado del Cleto Cobos, ahora caído en desgracia, y parece que Ricardo Alfonsín se las tiene jurada. Con Alfonso hijo juega fuerte Mario Negri, quien quedó afuera de todos los acuerdos.

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