Macri se apuntala en Vidal mientras la Rosada se esfuerza por sepultar el Plan V

Macri se apuntala en Vidal mientras la Rosada se esfuerza por sepultar el Plan V

Declaraciones mediáticas, encuestas y fotos con mensaje político, parte de la estrategia para que se deje de hablar de la gobernadora como alternativa. Igual, las fotos juntos se repiten.

Desde la Casa Rosada están redoblando los esfuerzos para sepultar definitivamente el Plan V y que se deje de barajar como una opción real que María Eugenia Vidal sea la candidata presidencial de Cambiemos en lugar de Mauricio Macri. El combo incluye declaraciones públicas, testimonios en off the record, difusión de encuestas y fotos con fuerte contenido político; todo para darle mayor impulso a la candidatura para la reelección con un mensaje dirigido hacia adentro, pero sobre todo al círculo rojo bajo la lógica de “es lo que hay”. Lo que no será sepultada, claro está, es la estrategia de multiplicar los actos de Macri y Vidal juntos. Todas las semanas se vienen replicando por lo menos uno o dos eventos del Presidente y la gobernadora, con el objetivo de que la buena imagen pública que mantiene Vidal termine apuntalando la de Macri. Junín, Saladillo, San Andrés de Giles, Ensenada, Lanús, todos municipios bonaerenses que visitaron en las últimas semanas. En plena campaña, la idea es que se profundice esa estrategia. Equipo: Macri, Vidal, Larreta y Grindetti, esta semana en Lanús. (Foto NA)   En el medio, el Gobierno intenta que otras conversaciones mediáticas vayan apareciendo. Primero dejó trascender que la candidatura a vice podía ser para un radical. Ahí el Plan V era de vice. Ahora, lanza la posibilidad de firmar un acuerdo con la oposición. En esos escenarios, siempre la candidatura de Macri está en la mesa. El esfuerzo va de la mano con la dificultad. A pesar de todo lo que está haciendo, el Gobierno no logra que el Plan V deje de flotar en el aire. Hasta ahora lo que vienen ganando las espadas de la Rosada es tiempo: cuando se acerque el 22 de junio, plazo para presentar las candidaturas, la presión volverá a intensificarse siempre y cuando la postulación de Macri no dé mayor certidumbre de que le puede ganar a Cristina Kirchner.   “Es un grave error de visión política que tiene el círculo rojo”, dice una fuente de la Casa Rosada. “Se creen que porque tiene mejor imagen que Macri da más garantías de continuidad de Cambiemos frente a Cristina”, explica, para luego retrucar con el guion ya armado de que los potenciales votantes de Vidal son los mismos que los de Macri. En el marcospeñismo recuerdan que ese mismo círculo rojo fue el que en 2015 presionaba para acordar con Massa y bajar a Vidal de la Provincia. El lunes pasado, la cúpula del PRO se reunió en la casa de Cristian Ritondo para analizar la estrategia electoral, el esquema de alianzas y, no podía faltar, cómo sepultar el Plan V. En la foto que difundieron, Vidal y Marcos Peña aparecen sentados uno al lado del otro. Esa es una grieta que en el macrismo saben que no se pueden dar el lujo de estimular. Los 10 puntos que el Gobierno quiere consensuar con el peronismo de cara a las elecciones La mañana siguiente, Vidal acompañó a Macri a un acto en Ensenada y repitió, esta vez con mayor vehemencia, que su único objetivo es repetir como candidata a gobernadora. “Me sobra garra para estar en la Provincia los próximos cuatro años y acompañar al Presidente”, aseveró. Comensales de la cena señalaron que el Plan V se tiró en la mesa cuando se debatió sobre la situación electoral de Córdoba, donde la oposición al gobernador Juan Schiaretti quedó dividida entre dos radicales, uno apoyado por el Gobierno (Mario Negri) y otro distanciado (Ramón Mestre). La definición fue que la Casa Rosada no debía involucrarse en esa campaña (ya lo hizo en Entre Ríos y Santa Fe, donde el candidato oficial fue derrotado) ante otro escenario de malas noticias. “También se decidió que no viaje Vidal  para no alimentar un Plan V que no existe”, resumió, categórico, uno de los presentes. Al final, se decidió que primero viaje Horacio Rodríguez Larreta (fue el viernes) y el lunes Vidal hará una visita exprés. ¿Qué pasa si se llega al cierre de listas y Macri no repunta en las encuestas? Esa es la pregunta que inquieta al círculo rojo pero también a dirigentes de Cambiemos que insisten (ahora por lo bajo para evitar reprimendas) en que Vidal debería ser la candidata. En el marcospeñismo no reculan y se muestran optimistas, como siempre. “Es que hoy ya somos competitivos”, responde uno de ellos. Y agrega: “Está clara la polarización y, a su vez, ninguna tercera opción repunta. En un escenario mano a mano, blanco o negro, estamos bien”. El problema es que desde las úsinas de Jefatura de Gabinete vienen repitiendo desde septiembre la lógica de que si ahora, en el peor momento del Gobierno, el ballottage con Cristina es parejo, para el momento de votar será mejor. Seis meses después, la foto sigue siendo la misma. Después de que se difundieran datos de una encuesta de Isonomía que daba a CFK ganando una eventual segunda vuelta, esta semana el Gobierno dejó trascender fragmentos de un trabajo de Demos que muestra lo contrario. En el fondo, en el Gobierno no creen que una encuesta pueda anticipar el resultado de un ballottage con casi siete meses de anticipación (a veces es difícil una semana antes), pero todo sea para transmitir calma, apuntalar la candidatura de Macri, y sepultar las presiones para ir a un Plan V.   Ampliar Cambiemos, la otra presión En paralelo a la presión por implementar el Plan V, Mauricio Macri y su círculo más cercano está recibiendo otra presión: la de ampliar Cambiemos e incorporar a dirigentes del peronismo no kirchnerista. El viernes, fue el titular de la UCR, Alfredo Cornejo, el que hizo pública esa posibilidad, aunque la transmitió como un deseo personal. Nicolás Massot, titular del bloque de diputados del PRO, se subió a la propuesta y al compartir su frase en Twitter escribió: “Es por acá”. El primero en plantear esa opción venía siendo Martín Lousteau, quien le llevó esa idea al propio Macri en las reuniones que mantuvieron. La lógica sería que dirigentes como Roberto Lavagna, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey o Miguel Pichetto terminen sumándose a Cambiemos. Claro, ninguno de ellos planteó en público que esa era una posibilidad. Sin embargo, hay quienes creen que así como Plan V puede seguir como una opción hasta el día del cierre de listas, también la opción de ampliar Cambiemos quedará abierta hasta la inscripción de alianzas (12 de junio). Sobre todo, si la situación económica se profundiza y Cambiemos ya no es suficiente para ponerle freno a un eventual regreso del kirchnerismo al poder. Desde el macrismo, sin embargo, resisten y obturan esa posibilidad. Consideran que no es un reclamo que venga desde el electorado y que hacerlo podría “desperfilar” a Cambiemos en su lógica de constante polarización con el kirchnerismo. 

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